No sé por que los días son tan largos... No sé si es que estoy tonta, y veo las cosas del color que realmente no son. No sé si es solo por que me gustaría poder abrazarte, y escuchar tu dulce voz. No sé si es por que tengo miedo de soñar... y de caer.

Pero si... algo tiene que cambiar. Algo tiene que hacer clik de nuevo dentro de mi. Por que corro el riesgo de olvidar las cosas importantes.
Olvidar que no estoy sola. Olvidar el cielo celeste brillante de Sevilla. Olvidar que me gusta el olor a azahar, y la sonrisa de ese niño pequeño con el que me cruzo a diario.
Algo tiene que cambiar... por que tampoco fue tan malo. Por que solo fue mala suerte, pero no nada malo de verdad. no...

Hoy he decidido que no voy a dejarlo todo al azar. Quizás tenga algo que ver las conversaciones nocturnas con Sergio, o las diurnas con mi mejor amigo. O quizás todo se deba al mensaje que hoy ha escrito Ma en su blog. No sé... pero algo tiene que cambiar.

Hoy estoy positiva. Voy a hacer algo. Por que no hacerlo es quedarme con la duda, si. De esta semana no pasa. Esta semana vuelvo a llamarte, si... lo hago por que tengo que arriesgarme. Por que odio cuando tengo miedo de sentir miedo, y de llorar. Lo odio... si, lo odio.

Algo tiene que cambiar... dentro... muy dentro.
Mis fuerzas. Mi alegría... si. Hoy es el día uno... del resto de mis días junto a ti. Y he decidido volver a marcar tu número. Sí... Por que me hechas de menos, por que la gente tiene razón... y por el cielo azul de Sevilla, y ese olor a azahar.