Cosas y cosas que siguen a cosas
Sigo vivo, sí señor. Hemos superado turrones, arbolitos y otras lindezas. Ante mí en la pantalla de televisión, un travesti se presta a sentarse ante la máquina de la verdad. Una estupidez, ya que qué carajo me importa a mí o a ustedes que un gordo maquillado sin oficio ni beneficio -con todos mis respetos a grandes travestis que sí han aportado algo al imaginario colectivo como Divine o Deborah Ombres- mienta o diga la verdad.
No es la primera vez que hablo sobre la tele -como mucha gente mantengo con ella una relación de amor/odio constante-; sin embargo, mi manera de pensar sobre dicho aparato no cambia: es una jodida mierda. Sin embargo, ejemplos como el del Canal Sundance y su programa Iconoclasts traen algo de esperanza, aunque no ha nivel nacional.
Otras cosas: Un fan de Lee Marvin ha cambiado de URL:
Pasadlo bien y buenas noches a todos...seaís lo que seaís.
Publicando en Internet desde 1823



Never dijo
Pues ya somos dos que hemos sobrevivido...
Hace un tiempo vi un reportaje sobre Divine, quedé fascinada.
No viene mucho a cuento pero a veces me jode no haber nacido un poco antes y haber disfrutado de ciertas cosas (grupos, movimientos..) en la época correspondiente.
En fin, seguiré siendo una marginada entre los de mi edad que también mola.
5 Enero 2007 | 09:26 PM