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	<title>Vida Virtual</title>
	<tagline type="text/html" mode="escaped">Que mi vida no se desperdicie del todo, que al menos sirva de mal ejemplo...</tagline>
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	<modified>2008-02-11T12:36:07+00:00</modified>
	
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		<author><name>Janton </name></author>
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		<title>Nuevas desgracias, nuevos comienzos</title>
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		<issued>2008-02-11T12:36:07+00:00</issued>
		<updated>2008-02-20T04:40:56+00:00</updated>
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&lt;p&gt;&lt;BIG&gt;Queridos amigos, antes que nada quiero daros las gracias por vuestra comprensión y vuestro apoyo, que aunque en silencio y a cierta prudente distancia, lo he sentido, y mucho. En mayúsculas lo pongo: GRACIAS!!!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ayer mismo hubo una nueva muerte en la familia de Stigia, esperada, ésta sí, pues era una mujer desahuciada, una paciente terminal, pero aún así, con la acumulación de mala suerte, noticias funestas, desgracias y malas vibraciones que están teniendo, cayó como una losa sobre ellos, también sobre mi amor, que aunque se mantenga más o menos entera, últimamente no levanta cabeza.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tengo mono de postear, de leeros, mono de blog. Pero quiero respetar la voluntad de Stigia de no detallar las circunstancias trágicas que la están rodeando últimamente, no más allá de unas leves pinceladas como las del párrafo anterior. Es su vida y su dolor, y si ella quiere guardárselo para sí (O mejor para nosotros, pues igual que hemos compartido momentos de felicidad también ahora estoy compartiendo éstos infelices) y no exponerlo al público, aunque sea un público virtual como vosotros, no queda otra que respetarlo. Comprendo perfectamente que no quiera hacer exhibición de su malestar, hay cosas que ella siempre ha preferido ventilar en privado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Podría seguir con este mismo blog redactando artículos de mera opinión desprovistos de toda referencia personal, pero sería como traicionar su espíritu. Aquí he contado y compartido con vosotros momentos especiales, buenos y malos, de mi vida y mi relación, y ni quiero ni puedo borrarlos, ni quiero ni puedo olvidarlos y seguir sin más como un cronista social o comentarista político. NO. Dejaré este blog tal cual, con sus vivencias intensas y sus experiencias buenas y malas, pero siempre edificantes, a la espera de que mejores tiempos me permitan reanudar la narración de mi vida sin que desgracias varias tiñan el relato de tonos fúnebres y malos augurios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como sin embargo no puedo sustraerme a expresar mis opininones y puntos de vista, menos en estos días en que la próxima cita electoral provoca un debate encendido y contínuo sobre todos los aspectos sociales y políticos imaginables (Y eso que aún no ha empezado oficialmente la campaña!), he abierto un nuevo espacio donde expresaré mis ideas y pensamientos, eso sí, sin referencias personales.&lt;br /&gt;
Podéis encontrarme en &lt;A href=&quot;http://www.lacoctelera.com/ixus&quot;&gt;www.lacoctelera.com/ixus&lt;/A&gt;y también en juanbergu.blogspot.com para los que prefieran blogger. Ambos blogs son gemelos, y los artículos son los mismos en uno y en otro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;NOTA 11/02/08 19:30: Por fallos reiterados en el blog que había creado esta mañana con identidad Vrenus, me veo obligado a crear una nueva casa (Y ya van...) bajo la identidad de Ixus. Siento causar molestias a quienes me habíais comentado y añadido como amigo, os avisaré individualmente!!!&lt;/BIG&gt;&lt;br /&gt;
&lt;BIG&gt;&lt;/BIG&gt;&lt;br /&gt;
&lt;BIG&gt;Nos seguiremos leyendo y comentando. De nuevo gracias por vuestro apoyo, y hasta pronto!&lt;/BIG&gt;&lt;/p&gt;

		</content>
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		<id>http://www.lacoctelera.com/janton/post/2008/02/07/blog-suspension-provisional</id>
		<title>Blog en suspensión provisional</title>
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		<issued>2008-02-07T05:37:03+00:00</issued>
		<updated>2008-02-20T21:58:11+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		
&lt;p&gt;&lt;BIG&gt;&lt;IMG id=img_0 height=396 src=&quot;http://www.lacoctelera.com/myfiles/janton/triste.jpg&quot; width=360 class=&quot;imgcen&quot;&gt;Han pasado tantas cosas y tan malas, todas juntas... Llevo días sin publicar, y aunque ciertamente no he tenido mucho tiempo para hacerlo, no es solo falta de tiempo, lo reconozco, también hay una apatía, un desánimo, una cierta desesperación incluso, que me priva de las ganas suficientes y necesarias para seguir contando mis vivencias. Del gusto por escribir, del ansia que me hacía aprovechar el más mínimo resquicio de tiempo para redactar un artículo en que reflejar los avatares de mi vida, he pasado al anquilosamiento mental de la apatía, al &quot;ya lo escribiré otro día con más tiempo&quot;, a la pereza y la desgana. Supongo que me canso de contar desgracias y sinsabores. Y ojo, no es por vosotros, sino por mí. Me habéis demostrado repetidas veces vuestro apoyo, cada vez que contaba algo negativo, y os lo agradezco infinito, pero me niego a seguir cargando sobre vuestros hombros esta especie de penitencia, mi blog se estaba pareciendo cada vez más a un memorial de agravios, y no es eso, sinceramente, eso no es...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No es que espere en un futuro inmediato que mi vida se vuelva de color de rosa, pero tal vez tras un tiempo en barbecho me vuelvan las ganas, me posea de nuevo el ansia de escribir, y reanude el relato en este punto exacto donde lo interrumpo. No pienso en una suspensión definitiva del blog, y por eso lo he titulado suspensión provisional, creyendo en un futuro no se cuan lejano, esperando y deseando volver algún día a proseguir el hilo de mis pensamientos y experiencias. Pero ahora, de momento, me paro aquí. Ya me he parado, de hecho. Desde el último artículo, han pasado muchas cosas y me siento sin fuerzas para contarlas. Mejor pues detenernos antes de agotarnos, reflexionar, descansar, y en su caso volver con la mejor disposición y ánimo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Os seguiré leyendo, seguro, pues dudo que pueda prescindir de vuestra compañía virtual, pero dudo que llegue a comentar nada, me parece incoherente hacer comentarios si no se redactan artículos. No sé cuando volveré a salir a la luz. Ahora, de momento, me ocultaré entre las sombras, en el que parece ser mi sitio... Gracias de nuevo, gracias infinitas a todos por vuestro apoyo y vuestro cariño. Hasta pronto.&lt;/BIG&gt;&lt;/p&gt;

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		<title>Otra vuelta de tuerca</title>
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		<issued>2008-01-31T13:54:14+00:00</issued>
		<updated>2008-02-02T19:39:30+00:00</updated>
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&lt;p&gt;&lt;BIG&gt;&lt;IMG id=img_0 height=400 src=&quot;http://www.lacoctelera.com/myfiles/janton/DeathAngel04.jpg&quot; width=500 class=&quot;imgcen&quot;&gt;Después de una durísima sesión de cuatro horas con el grupo de preparación de oposiciones, trabajando con mucha intensidad uno de los temas más áridos de nuestro temario, nada me apetecía más que cenar con Stigia en su casa, tal como habíamos quedado. Nos fundimos en un largo beso en el andén de la Línea 1 de la estación de metro de Universitat, lo que provocó ciertas miradas envidiosas a nuestro alrededor, y nos subimos entre risas al primer convoy que pasaba en dirección Hospital de Bellvitge. Ni cinco minutos nos duró la felicidad. Apenas saliendo de la estación de Urgell rumbo a la de Rocafort sonó su teléfono móvil, y, al ver en pantalla el nombre del llamante, curiosamente la primera reacción de Stigia fué alegrarse.&quot;¡Hola!&quot; saludó efusivamente en alegre tono. Fué lo único que dijo. Dos segundos más tarde su sonrisa se congeló en el rostro, convirtiéndose en mueca, y clavó en mí, aunque sin verme, una triste mirada cubierta de un velo de oscuridad. Supe que el Ángel de la Muerte que la ronda estaba cerca, podía sentir su frío aliento en mi nuca, y me volví con ganas de escupirle a la cara, pero, naturalmente, no lo ví. Tres mujeres asiáticas hablaban en voz alta en su indescifrable idioma en un extremo del vagón. Dos parejas de mediana edad se hacían confidencias en un grupo de cuatro asientos. Cinco o seis jóvenes reían y bromeaban en el otro extremo. Un par de solitarios, con traje y corbata y aspecto cansado, leían el periódico. Pero del Ángel de la Muerte, ni rastro, aunque sin duda estaba cerca, riéndose de nosotros, protegido por su invisibilidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Primero, hace un año, fué la operación de su madre, y la posterior rehabilitación, extremadamente larga y dolorosa. Luego, el diagnóstico de cáncer de su padre, las pruebas, las dudas, las incertidumbres y por fin la gélida certeza de una sentencia de muerte no se sabe por cuanto tiempo aplazada. Y los horribles ciclos de quimioterapia, y ese mes de Julio separados, con ella acompañándole en A Coruña, viviendo a su lado las duras sesiones diarias de radioterapia. Y volviendo de A Coruña a los Ancares un viernes por la noche, el accidente de coche en una curva cerrada, cerca ya de Navia de Suarna, del que salieron ilesos por puro milagro, pues el Toyota de su tío Luis quedó siniestro total. Y luego, en verano, la muerte súbita de su tío Manuel, a quien un vecino que iba a faenar a su huerto halló tendido sin vida, solo y agarrotado, en el empinado camino que sube hasta Quintá. Más tarde, un nuevo diagnóstico de cáncer, el de su tío Eugenio, éste con mejor pronóstico, pues la próstata hoy día se cura en la mayoría de los casos, aunque no deja de ser cáncer. Y luego un tercer caso en la familia, el de la madre de su cuñada, a quien se lo han detectado en una fase tan avanzada ya que no le han dado ni seis meses de vida. Y luego la hija de la anterior, su cuñada Mari, la que tiraba de la familia en medio del temporal, a quien han tenido que extirpar totalmente útero y ovarios, recién cumplidos los cuarenta, y a quien a no dudar tendrán que volver a hospitalizar como no se cuide, porque ha abandonado su propia recuperación para hacer frente a la de todos los demás. Y una nueva muerte hace apenas dos semanas, la de otro de sus tíos, Antonio, que se precipitó al vacío cuando cedió la barandilla de una terraza de su casa, en la que estaba haciendo obras. Y ayer, finalmente, una nueva y dolorosa vuelta de tuerca, su hermano Jorge ingresado de urgencias, con crisis renal y hepática, con infección grave en la vejiga, y a la espera de nuevas pruebas para un posible peor diagnóstico de hepatitis o cirrosis...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y naturalmente la cena no fué lo romántica que imaginábamos. Y no me importa eso en absoluto, porque hay que estar en los buenos y en los malos momentos, y porque puedo fácilmente empatizar con su dolor y desconsuelo. Es solo que tanta acumulación de desgracias en tan poco tiempo hace que ya la casualidad no me resulte bastante explicación. Será que me estoy volviendo paranoico. O será que, como me dijo a los catorce años mi entonces compañera de clase Carina, bruja descendiente de una antiquísima estirpe de brujas, tengo la facultad de &quot;ver&quot; más allá, frase que en su momento me resultó más bien hilarante, pues decirle a un miope como yo que &quot;vé más allá&quot; es como de mucha risa, sobre todo si tienes catorce años y poca molla en el cerebro, pero ahora mismo ya no sé qué pensar...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un poco a disgusto, porque mi pasión por el coleccionismo de armas blancas no es algo que a Stigia le haga demasiada gracia, si bien sabe de sobra que una cosa es coleccionarlas y otra ser un fanático de su uso, entre otros regalos de Reyes añadió a mi colección una robusta navaja Muela con afiladísima hoja de buen acero 440. Hoy, como manda la secular tradición que de muy niño aprendí oralmente de mi abuelo, he grabado sendas cruces en ambas láminas de la oscura madera de boj de su empuñadura, y bañado por siete veces su filo en agua bendita, para luego secar cuidadosamente el acero con un paño de seda (Un buen filo de acero solo puede secarse en seda o en el cuerpo de un enemigo muerto, si no, se estropea). Si alguna vez el ángel de la muerte pierde su invisibilidad, o sobre todo, si descubro quien es el o la hideputa que le está echando mal de ojo a Stigia, me voy a llevar la Muela de paseo y le regalaré a mi amor un colgante con las orejas taxidermizadas de su enemigo/a, y esto, queridos amigos, es una promesa.&lt;/BIG&gt;&lt;/p&gt;

		</content>
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		<id>http://www.lacoctelera.com/janton/post/2008/01/26/viernes-hogareaao-y-triste</id>
		<title>Viernes hogareño y triste</title>
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		<issued>2008-01-26T13:15:56+00:00</issued>
		<updated>2008-01-29T13:27:15+00:00</updated>
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&lt;p&gt;&lt;BIG&gt;&lt;IMG id=img_0 height=233 src=&quot;http://www.lacoctelera.com/myfiles/janton/sofacouple.jpg&quot; width=384 class=&quot;imgcen&quot;&gt;No es que tuviéramos grandes planes para la noche de ayer, hace ya tiempo que nuestros planes se ven siempre invariablemente condicionados por circunstancias externas, pero después de una semana tan jodida como la anterior, y después de un par de días muy cargados en ésta, se suponía que ayer noche debíamos aprovechar para &quot;desintoxicarnos&quot; por ahí. Sin embargo, Stigia ya me avisó a mediodía que no la fuera a buscar a la salida de su trabajo, porque debía ir al tanatorio. El Ángel de la Muerte ronda su familia, ya no me cabe duda, ¿Cuántos entierros ha habido desde el verano? Ni llevo la cuenta, y sí, son tíos y tíos abuelos, gente mayor, algunos enfermos de hace años, pero tanta acumulación... ya pasa de casualidad. Y su padre enfermo de cáncer (Aunque en el último TAC salía ya limpio, lo cierto es que no acaba de estar bien, ahora va teniendo crisis respiratorias como la que obligó a hospitalizarle y retuvo a Stigia allí todas las navidades...), y su madre que no quiere operarse porque no quiere pasar una convalecencia que le impida cuidarle, y su cuñada recién &quot;vaciada&quot; de útero y ovarios por los dichosos miomas y pólipos de los que la misma Stigia se está recuperando, aunque ella sin necesidad de haber sido operada (Espero que en la revisión del próximo Febrero el ginecólogo le dé ya el alta definitiva)... Sí, el Ángel de la Muerte huele su sangre desde hace meses, la ronda, y a mí me hace muy poca gracia, pero es de esas jugadas del destino que no admiten respuesta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Stigia llegó a mi casa pasadas las diez, entera y resignada, pero inevitablemente triste. Llevaba las botas que le regalé po rReyes, y el vestido imitación de Dolce &amp;amp; Gabanna que se compró porque cuando se lo probó en una pequeña tienda de ropa medio hippy de la zona de Sagrada Família, a mí me gustaba cómo le quedaba, aunque ella no estaba muy convencida. Supe que se había vestido para mí, pensando en lo que a mí me gustaría que llevara para salir juntos, creyendo que disfrutaríamos de una noche de viernes por las zonas de ocio de la ciudad. Y sin embargo llegó sin fuerzas para recorrer la agitada noche barcelonesa, sin ánimo para copas ni bailes, y lo comprendí perfectamente, cómo no comprenderlo, y la abracé largamente, y la besé con suavidad, y no hizo falta decir nada más, me miró con ojos brillantes, y sonrió con tristeza, y solo dijo &quot;me voy a poner el pijama&quot;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Así que fué una noche hogareña y con largos silencios, porque también las ganas de hablar se pierden cuando solo puedes contar desgracias y sinsabores. Una de esas noches de sofá que al fin y al cabo son inevitables de vez en cuando. Cogí el mando de la tele, como en la foto que ilustra el artículo, que he sacado de un anuncio de sofás, y recorrí todos los canales sin encontrar nada que valiera la pena, así que al final lo dejé como ruido de fondo, sin prestar atención, concentrado en una Stigia que finalmente se había quedado dormida en mi regazo. La dejé dormir a gusto allí, mientras le acariaba el pelo. Fuera, en la calle, había un bullicio infernal, y todo eran gritos, voces estentóreas, cláxons y sirenas. Pero eso era afuera, al otro lado del muro de nuestro santuario, en ese mundo que a veces veo tan ajeno y tan lejano... Cuando ya hasta me dolían las piernas de su peso encima mío, la desperté con un beso. Le costó retornar a la plena consciencia, y me reí de su expresión de sorpresa y su mirada asustada de animalillo acorralado, mirando en derredor sin acabar de reconocer el lugar donde estaba. Entonces, la cogí en brazos, y la llevé a la cama.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta mañana desayunábamos en un bar en el que tomaban la última copa los últimos y más recalcitrantes noctámbulos que aún no habían acabado la noche anterior, y Stigia, mirándoles de reojo mientras daba vueltas a la cucharilla en la taza de café con leche, me ha pedido disculpas por haberme hecho quedar en casa anoche, en vez de salir como teníamos pensado. He puesto mi mano sobre la suya, y la he mirado con gesto severo, porque ya no debería ni pensar estas cosas. &quot;Eres TÚ la que me hace estar bien, cielo. Me gusta salir CONTIGO, eso sí, pero si tú no estás en condiciones, no necesito nada que no tenga a tu lado en el sofá del salón, no quiero ni me interesa nada de lo que hay fuera&quot;. Y ella, de nuevo, ha sonreído, con toda la dulzura y la tristeza del mundo. y por un segundo, todo ha sido perfecto.&lt;/BIG&gt;&lt;/p&gt;

		</content>
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		<id>http://www.lacoctelera.com/janton/post/2008/01/21/una-mierda-artaaculo</id>
		<title>Una mierda de artículo</title>
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		<issued>2008-01-21T02:06:21+00:00</issued>
		<updated>2008-01-23T01:57:31+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		
&lt;p&gt;&lt;BIG&gt;&lt;IMG id=img_0 height=290 src=&quot;http://www.lacoctelera.com/myfiles/janton/mierda.jpg&quot; width=400 class=&quot;imgcen&quot;&gt;Estoy en el trabajo por sexta noche en siete días, y sí, lo reconozco, estoy más rayado que una cebra con uniforme presidiario. Oigo a mi izquierda a L. diciendo que tiene ganas de quemar a J. a lo bonzo, y a mi derecha a P. diciendo que si fuéramos budistas deberíamos asumir que hemos debido ser muy pero que muy malos en alguna otra vida para merecer tanto castigo en ésta... Navego por internet, al tun tun, para evadirme, y de repente me encuentro con un artículo sobre una de las palabras más versátiles de la lengua castellana: MIERDA (No es la más versátil porque existe COJONES, expresión de infinitas aplicaciones de las que hablaré otro día). Y pienso yo, &quot;Esto me va al pelo para desahogarme de toda la MIERDA que me rodea!&quot; Y claro, como me gusta compartir todo con vosotros, pues aquí tenéis, para vuestro solaz y también para vuestra reflexión, las principales (que no todas!) acepciones de la palabra mierda:&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;- Ubicación Geográfica: Vete a la mierda! &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;· Adjetivo calificativo: Eres un mierda!&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;· Escepticismo: No me creo una mierda!&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;· Deseos de venganza: Lo voy a hacer mierda... &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;· Resultado de un accidente: Se hizo mierda... &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;· Apuro: Dale, dale, mierda! &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;· Dificultades ópticas: No se ve ni una mierda!&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;· Sensación olfativa: Huele a mierda&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;· Deseos para nuestros contertulios: Iros todos a la mierda! &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;· Desconocimiento: Qué mierda es esto? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;· Sorpresa: Oh, mierda!!! &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;· Exceso de velocidad: Se va a ir a la mierda! &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;· Resentimiento: No me regaló ni una mierda!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;· Sensación gustativa: Esto sabe a mierda!&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;· Impotencia: Joder, no puedo parar esta mierda!! &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;· Ánimos: Apúrense con esa mierda! &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;· Desorden: Está todo hecho una mierda. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;· Rechazo despectivo: Qué se cree esa mierda? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;· Alquimia: Todo lo que toca se vuelve mierda. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;· Interrogación: Qué mierda quieres? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot; size=3&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot; size=3&gt;·&lt;/FONT&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt; Valor intrínseco: No vale una mierda. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;· Pensamientos racistas: Negro de mierda... &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot;&gt;· Inutilidad: Y esto para que mierda sirve?&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/p&gt;
&lt;P style=&quot;TEXT-ALIGN: justify&quot;&gt;&lt;FONT face=&quot;Arial Unicode MS&quot; size=3&gt;Da que pensar todo lo que se puede decir con una sola palabra, eh? En fin, disfrutad de la noche vosotros que podéis...&lt;/FONT&gt;&lt;/BIG&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;&lt;/P&gt;
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		<id>http://www.lacoctelera.com/janton/post/2008/01/18/de-oasis-y-desiertos</id>
		<title>De oasis y desiertos</title>
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		<issued>2008-01-18T14:37:21+00:00</issued>
		<updated>2008-01-20T17:08:57+00:00</updated>
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&lt;p&gt;&lt;BIG&gt;&lt;IMG id=img_0 height=600 src=&quot;http://www.lacoctelera.com/myfiles/janton/desert_oasis.jpg&quot; width=800 class=&quot;imgcen&quot;&gt;Creo que nunca hasta ahora había estado once días sin actualizar el blog. Tampoco nunca desde que abrí este espacio en junio (Seis meses ya! Cómo pasa el tiempo...) había realizado una tan larga y agotadora travesía del desierto. Una compañera con una reciente y dolorosa separación a cuestas me pidió un favor, y no pude ni quise negarme, aunque significara complicarme el calendario laboral hasta extremos irracionales. Todo sea porque pase el trance arropada por su familia, lejos, en su isla, ajena a las prisas y sinsabores de esta Barcelona gris, contaminada y corrupta, en la que tendría que enfrentarse a ese momento especialmente duro en el que quien ha sido su compañero durante años desmantele el piso que fué vivienda común. Que lo haga, sí, pero sin que ella lo vea ni lo viva. No me arrepiento de haberle cambiado turnos para ayudarla, aunque haya significado pasar dos semanas de guardia casi permanente, saltando cual alegre grillo cantarín de un equipo a otro, noche tras noche, hasta formar parte del mobiliario de la oficina. Como en toda travesía del desierto que se precie, ha habido momentos de desánimo, y hasta de desesperación. Ha habido espejismos, y encantamientos, y encuentros extraños con viajeros más extraños aún. Pero he aprendido mucho, y vivido mucho, y todo lo doy por bueno. Al menos hoy, optimista tras descubrir que un jueves cualquiera, ayer mismo sin ir más lejos, puede convertirse en un oasis, en un remanso de paz y felicidad, de amor y ternura, en un trocito de paraíso. Porque anoche viví mi solitario día de fiesta, corto interludio antes de un nuevo fin de semana de trabajo, y aunque ese oasis en medio del árido desierto me supiera a poco, no puedo decir que no lo aprovechara, que no exprimiera hasta la última gota del agua fresca y cristalina de su manantial...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ayer concentramos en un solo día todos los días que hubiéramos debido pasar juntos, Stigia y yo, y tuvimos Reyes atrasados, y rebajas rebajadísimas, y cena íntima con velitas, y noche de pasión juntos y revueltos, y un tierno despertar en este viernes que vuelve a ser triste, aunque tal vez no tanto si recuerdo el calor y la tibieza de su cuerpo desnudo cuando la abracé a primera hora, justo después de abrir los ojos, justo antes que el radioreloj despertador nos volviera a la realidad cotidiana, y se giró en una extraña postura, medio vuelta hacia mí y medio girada hacia el otro lado, y me dijo tras ese primer beso del día, dulce y fugaz &quot;Hace rato que quería levantarme pero me he estado aguantando porque sé que te gusta despertarte a mi lado y no quería dejarte solo en la cama...&quot; Y después de esa frase que solo en apariencia es simple, pues encierra en su interior toda una profunda declaración de amor, aún me dió tiempo a besarla una segunda vez, algo más dulce y algo menos fugaz que la primera, antes que ella ya no pudiera retener más sus líquidos y saliera disparada hacia el baño, cuando ya la voz grave y entonada del locutor de la emisora de noticias que tengo programada en el despertador empezaba a desgranar los titulares del día.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta noche retomaré la travesía del desierto donde la dejé el jueves por la mañana, un desierto repleto de trampas y peligros. Podría contaros cosas para no creer de las semanas pasadas, gente del Comité de Empresa (No compañeros, aunque debieran serlo, solo &quot;gente&quot; en la acepción más despectiva de la palabra) que ya no oculta que se ha vendido, que convoca reuniones a las que no soy invitado para que no exprese mi opinión disidente, que se reúne por sorpresa con la Dirección y pacta vergonzosos acuerdos con humillantes condiciones que son una capitulación más que un pacto y que sin embargo por su condición de legales representantes de los trabajadores nos acabarán vinculando a todos nos guste o no... Y rumores malintencionados circulando de departamento en departamento, extendiéndose como mancha de aceite y fomentados para mi sorpresa y para mi mal (lo tengo claro, con pruebas más que sobradas) por alguien que gozaba de mi confianza, sin ser merecedor de ella. Y más cosas de las que no quiero acordarme, que tampoco se trata de convertir este blog en un Memorial de Agravios. Semanas para olvidar bajo el abrasador y traicionero Sol de Satán. Y un solo oasis en todo el camino, ese jueves que ni teniendo 48 horas hubiera durado lo suficiente...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ah, pero al menos, cuando esta noche regrese a las ardientes arenas de ese desierto laboral del que ya estoy haciendo planes para escapar cuanto antes, tendré armas con las que antes no contaba, una bien repleta cantimplora de fresca agua de ese oasis que me calmará la sed que me provocan las mentiras y me curará las quemaduras que me producen las traiciones, incontables recuerdos y dulces ensoñaciones para aislarme del corrupto ambiente a mi alrededor, y un pañuelo empapado en su perfume para no olvidar su aroma en medio de las numerosas y mortíferas tormentas de arena que nos azotan... No temo las maldiciones del desierto tras haber conocido las bendiciones del oasis del que si nada irreparable ocurre volveré a disfrutar a partir del lunes. Cuando peor lo esté pasando, pensaré en Stigia, y sabré a ciencia cierta que ella, esté donde esté, estará igualmente pensando en mí.&lt;/BIG&gt;&lt;/p&gt;

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		<id>http://www.lacoctelera.com/janton/post/2008/01/06/epifanaaas-retenciones-y-desconfianzas</id>
		<title>Epifanías, retenciones y desconfianzas</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.lacoctelera.com/janton/post/2008/01/06/epifanaaas-retenciones-y-desconfianzas" />
		<issued>2008-01-06T20:29:19+00:00</issued>
		<updated>2008-01-13T00:08:59+00:00</updated>
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&lt;p&gt;&lt;BIG&gt;&lt;BIG&gt;&lt;/BIG&gt;&lt;IMG id=img_0 height=242 src=&quot;http://www.lacoctelera.com/myfiles/janton/desconfiado.jpg&quot; width=350 class=&quot;imgcen&quot;&gt;Nunca había sospechado de la actitud de L. Tampoco había tenido motivos antes para sospechar, ni tiempo ni ganas para buscar esos motivos. Pero ahora que el ambiente en mi empresa se acerca peligrosamente a un reality-show, ahora que gente aparentemente normal planifica y ejecuta extrañas estrategias y crueles boicots, y los que parecían tranquilos y equilibrados protagonizan las más irracionales idas de olla, ahora es buen momento para replantearse todo lo replanteable. Ayer a última hora del turno, o sea, para que me entendáis los &quot;diurnos&quot;, a primerísima hora de la mañana, L. se comió un plátano, y seguidamente escenificó con todo lujo de detalles innecesarios lo mal que le había sentado el plátano, y lo girado que tenía el estómago. Y de repente una bombilla se encendió sobre mi cabeza. Porque L. no vino a trabajar la noche del viernes por indisposición (Según ella, había vomitado en un McDonalds, lugar por otra parte bastante a propósito para echar la pota...), pero sí había venido las tardes de miércoles y jueves en que se había apuntado a turnos extra. Y vino ayer sábado, Noche de Reyes, festivo navideño de los especiales pagado también a precio especial. O sea, que el único día que se encontró mal y no pudo venir, es el que estaba pagado a precio normal, mire Ud. que suerte. Y esta mañana, tantos aspavientos... se me hace bastante teatral todo, preparación del terreno para darse de nuevo de baja esta noche, que también es de las &quot;normales&quot;... Si finalmente no viene, aparte de cagarme en sus muertos, porque va a dejar bien cojo el equipo en una noche que se anuncia complicada, disminuirá más si cabe mi ya escasa fé en que en algún lugar quede algo de honradez atesorada...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tensionados ya todos por el aumento exponencial del volumen de trabajo que tenemos desde antes de fiestas, y por la falta de criterio y la inutilidad general de las medidas tomadas por Dirección para hacer frente a esta punta de trabajo, solo ha faltado la nómina de Diciembre para que el stress mute en cabreo, cuando no directamente en rabia, provocando como en toda situación de rebote generalizado una apatía igualmente generalizada que a su vez redunda en una pérdida aún mayor de calidad. Un círculo vicioso que si alguien de arriba no logra romper, nos conducirá al abismo. Y es que en esta última nómina del año 2007 nos han efectuado la regularización de fin de ejercicio de las retenciones a cuenta del Impuesto Sobre la Renta, y como esta regularización coincide con el més de los festivos especiales mejor pagados, el resultado ha sido de escándalo: A mí me han estado reteniendo un 13% mensual durante todo el año, y en esta nómina he pasado a una retención del 24%, con lo que el mes que más debía cobrar me han ingresado menos dinero que en Noviembre. Una verdadera putada. El caso más extremo e injusto lo viven quienes durante Diciembre han aceptado muchos turnos extra aprovechando las vacaciones universitarias, esperando ahorrar una pasta para remontar la cuesta de enero: Sus retenciones han llegado a superar el 35%, con lo que habiendo trabajando diez o doce días más han cobrado menos que quienes no han hecho ni un solo día extra!!! Imaginaos las ganas que le ponen y la motivación que tienen ahora para hacer bien las cosas...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y a todo esto, hoy es la Epifanía del Señor, uséase, la fiesta de Reyes, el último rito consumista navideño antes de meternos de cabeza en el mes consumista (Creo yo que más sincero, consumista porque sí, sin escudarse en liturgias, tradiciones ni monsergas...) de las Rebajas de invierno. Y no, no he tenido ningún regalo. Aparte que ayer pasé la noche despierto, y ya se sabe que los Reyes solo dejan regalos a los nenes buenos que se acuestan pronto, hace ya muchos años que tanto con Stigia como con mi familia decidimos que no íbamos a pagar un 30% más caro un artículo solo por comprarlo dos días antes de iniciarse las Rebajas, así que cualquier regalo esperará hasta la semana que viene. ¿Demasiado práctico para ser ilusionante? ¿Demasiado poco romántico para ser bonito? Tal vez, pero qué queréis que os diga, barato sí que es bastante más barato, y después del palo de la retención tributaria, no estoy para demasiadas ilusiones ni romanticismos...&lt;/BIG&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;BIG&gt;NOTA DE ÚLTIMA HORA (07/01/08 02:10H.) Efectivamente y como me temía, L. se ha dado de baja por &quot;problemas gastrointestinales&quot;. Me llena de satisfacción (triste, pero satisfacción al fin y al cabo) ver que la gente es tan mentirosa y deshonesta como uno espera que sea...&lt;/BIG&gt;&lt;/p&gt;

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		<id>http://www.lacoctelera.com/janton/post/2008/01/03/una-sopinstant-nochevieja</id>
		<title>Una sopinstant en nochevieja</title>
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		<issued>2008-01-03T22:25:23+00:00</issued>
		<updated>2008-01-05T23:41:13+00:00</updated>
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&lt;p&gt;&lt;BIG&gt;&lt;IMG id=img_0 height=375 src=&quot;http://www.lacoctelera.com/myfiles/janton/Reloj.jpg&quot; width=500 class=&quot;imgcen&quot;&gt;A las 21.00 horas del lunes 31 de Diciembre, abrigado hasta las pestañas porque la noche era de perros, y nervioso como una debutante vienesa justo antes del primer vals, me subí en la parada del Corte Inglés de Plaza Catalunya al Aerobús 536, que siete minutos más tarde partía rumbo al aeropuerto del Prat. Aparte del conductor, en el inmenso vehículo de tres ejes y setenta plazas solo viajábamos un hombre de unos treinta años, todo vestido de negro, con la cabeza afeitada, y la mala costumbre de hablar a gritos por un teléfono móvil de última generación en alguna desconocida lengua indostánica, y el que suscribe. Barcelona se preparaba para una larga noche. La Plaza Catalunya estaba literalmente tomada en sus cuatro costados por patrullas de la Guardia Urbana, y por doquier se veían grupos de jóvenes portando gorros ridículos y las consabidas bolsas de cotillon, algunos ya bastante borrachos a aquellas tempranas horas. Calle Entenza arriba, una especie de procesión de antorchas bajaba hacia la Avenida de Roma desde la altura de la cárcel Modelo, dando un toque fantasmagórico al panorama ya un tanto desolador de calles desiertas, gélidas ráfagas de aire siberiano barriendo ululantes las aceras, y sirenas azules de vehículos policiales rasgando aquí y allá la negrura de la noche. La autovía de Castelldefels estaba tan absolutamente vacía de coches que un trayecto que normalmente lleva cuarenta minutos lo hicimos, sin correr, en menos de veinte.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Quiero agradecer aquí públicamente al comandante del vuelo VY1191 procedente de Santiago de Compostela sus ansias de celebrar la nochevieja. Esas ansias hicieron adelantar la salida del vuelo una vez estuvieron todos los pasajeros embarcados, de modo que por rara excepción en la historia de la aviación comercial española, el vuelo no solo llegó a tiempo, sino que se adelantó casi media hora! Me reencontré con Stigia en el inmenso hall de la Terminal B, por el que solo pululaban algunos turistas japoneses despistados y un par de vigilantes de seguridad con cara de circunstancias (Vaya putada, tocarles trabajar esa noche...) No hubo grandes aspavientos, ni palabras enternecedoras, no hacían falta. Estábamos juntos después de diez largos días llenos de incertidumbre, a su padre le habían dado el alta hospitalaria por la mañana, y todo volvía a encajar en su sitio, o casi.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La insistencia de su hermana en irnos a buscar con el coche en vez de coger el Aerobús de vuelta hizo que perdiéramos tontamente tres cuartos de hora... Total, llegamos a su casa pasadas las 23.30 y sin nada preparado. Contentos pero muertos de frío y sin demasiadas ganas de fiesta. ¿Resultado? Sopinstant. Sí, así como suena, y sé que es una cena un tanto pobre para nochevieja, pero... La verdad, nos sentó de muerte, seguramente mucho mejor que a toda la gente atiborrada de carísimas viandas que al día siguiente sufrieron las consecuencias de sus excesos. Una sopa calentita bebida en su correspondiente tazón, y el tiempo justo de preparar las uvas en dos platos de postre justo antes de iniciarse la retransmisión de las campanadas desde la Puerta del Sol. Después, brindis con cava, más por el reencuentro que por un nuevo año que de momento se presenta con más dudas que certezas y con más sombras que luces, al menos en mi caso. Poco más tarde llegó su hijo, que había cenado en casa de su padre, de la cual marchó nada más tomar las uvas, pues al día siguiente, uno de enero, tenía guardia de doce horas en el hospital. Nuevo brindis los tres juntos, y un breve (Pero intenso!) viaje en metro desde su casa a la mía, un metro atestado de toda clase de borrachos vociferantes, en el que nos sentimos, aparte de sardinas en lata, que así es como uno se siente habitualmente en el metro, los únicos seres sobrios de la Tierra en aquel instante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Todo ese ajetreo de aquí para allá, la cena miserable, el aliento apestoso a alcohol barato y sudor pegajoso del abarrotado vagón del suburbano, en el que se oía canturrear y lanzar juramentos en todas las lenguas del planeta, y también la angustia de los días anteriores, de estas fiestas que para mí no han sido tales, toda la ansiedad, la rabia, la incertidumbre y hasta la desesperación, todo eso lo doy por bien empleado, todo valió la pena, solo por volverme a encontrar a Stigia a mi lado en la cama esa noche, solo por ese despertar, juntos de nuevo, en la primera mañana del año.&lt;/BIG&gt;&lt;/p&gt;

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		<id>http://www.lacoctelera.com/janton/post/2007/12/31/odio-mucho-navidad</id>
		<title>Odio (mucho) la Navidad</title>
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		<issued>2007-12-31T00:28:52+00:00</issued>
		<updated>2008-01-02T12:25:20+00:00</updated>
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&lt;p&gt;&lt;BIG&gt;&lt;IMG id=img_0 height=300 src=&quot;http://www.lacoctelera.com/myfiles/janton/feliz-navidad.jpg&quot; width=400 class=&quot;imgcen&quot;&gt;De pronto Ju, la estrambótica, histérica, filosófica y suicida Ju, a la que ahora que se relaciona de tú a tú con las supervisoras y les sonríe en francés a los del piso de arriba hay quien considera traidora a la causa (Acusación que no comparto, tengo claro que ella nunca ha tenido más causa que la suya propia), mira el reloj y dice &quot;Las tres. Hace justo un año, este día a esta hora, estaba en coma...&quot; Varias manos armadas de polvorones, neulas y bombones Lindt de licores variados interrumpen temblorosas en el aire el camino entre la mesa y la boca, pero nadie responde, porque todos sabemos que a la mínima provocación en forma de respuesta, interrogación o comentario Ju nos volverá a contar con todo (innecesario) lujo de detalles su intento de suicidio de la nochebuena del año anterior, y la larga y tristísima historia trágica de los desgraciados amores que la llevaron a tal intento. Y oirlo otra vez, sentirla recrearse en su dolor y su desgracia, verla incapaz de salir del pozo de olvido al que su ex novio la arrojó, puede ser más de lo que ninguno de los presentes pueda soportar. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El timbre del teléfono me hace saltar de la cama como si tuviera un resorte justo bajo la zona lumbar. A tales horas, sabiendo como todo el mundo sabe que he trabajado la noche anterior, al igual que casi todas las noches de la semana, si alguien llama es que ha de ser importante. &quot;¡Diga!&quot;, grito en tono imperativo más que interrogativo. Al otro lado del teléfono, un silencio, una duda... &quot;¡¡Diga!!&quot; voceo más fuerte. Y al fin la voz masculina y cavernosa de F., que suena increíblemente bajita y débiltras mis estentóreas imprecaciones. &quot;Juan, mira, perdona que te llame a estas horas... Es que estoy muy mal... Es que no sé a quién llamar que pueda entenderlo, que pueda comprenderme...&quot; Tanto rodeo me escama. Inspiro profundamente, dejo salir el aire despacio por la boca, y le interrumpo sin miramientos. Estoy en pijama en medio del salón y hace un frío que pela. &quot;A ver, a ver, F., dime qué ha pasado, ¿Qué coño has hecho que nadie pueda comprender...?&quot; Nuevo silencio. Y el frío que me está paralizando toda la anatomía. Me pongo definitivamente borde &quot;¡¡Oye, ¿Me vas a contar algo, o me vuelvo corriendo a la cama, carajo?!!&quot; Y F. &quot;Es que... Acabo de cascarme una paja viendo el vídeo de Diana Navarro, y no sé, me siento jodidamente extraño, compréndeme, tenía que contárselo a alguien, joder, que no es normal, que se me va mucho la pinza...&quot; No me lo puedo creer. Ya no siento ni el frío. Solo oigo un serrucho abriendo un agujero en el suelo alrededor de mis pies congelados. Apenas unos segundos y caeré de cabeza en un insondable abismo de rabia asesina. Miro el móvil en mi mano como si fuera un animal que tuviera vida propia y me acabara de dar un mordisco. Recapitulo en voz alta &quot;F., me has llamado a esta hora para contarme que has hecho... ¿Qué?&quot; Y él que nota el frío acero de mis palabras y cambia rápidamente la patética entonación con tintes desesperados del principio por otra falsamente jocosa, como si su psicopática calentura musical con posterior llamada compulsiva al que suscribe fuera solo una broma. Pero no le sale, claro. Porque, aunque lo parezca, no és ninguna broma, solo la última expresión un tanto pintoresca de sus más que graves problemas mentales. &quot;Bueno, es que... verás, estaba aquí solo en casa, y me he puesto a ver el vídeo de Diana Navarro en youtube, y es que no sé qué hostias me ha pasado por el coco, que no he podido evitar sacármela y...&quot; No. Basta. No quiero oir más. &quot;¡¡¡¡Oye!!!! - Le interrumpo, y me doy cuenta que estoy usando un tono de voz casi diría operístico, mis vecinos deben estar disfrutando de lo lindo sin necesidad, por una vez, de pegar el oído a la pared - ¡¡Si me vuelves a sacar del puto sobre solo para decirme que acabas de pelártela te juro por mis huevos que nunca más volverás a tener ese problema porque te la cortaré a rodajas como una jodida mortadela!!&quot; Y apago el móvil rabioso, lleno de furia, y lo dejo tan bruscamente sobre la mesa que la carcasa salta por un lado y la batería por otro. Me la repanpinfla, ya lo recompondré cuando me levante. Ahora solo quiero meterme todo yo bajo la gruesa manta Paduana y olvidarme que hay un mundo entero enfermo fuera de los límites de esa manta...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la empresa, la locura. Volumen de trabajo inasumible, gente nueva precisamente en este momento en que no hay tiempo de formarlos ni de estar por ellos, bajas médicas que no se cubren, mentiras, mentiras y más mentiras. Y los cuatro privilegiados, de vacaciones hasta el próximo dos de Enero. ¿Cómo? ¿No era imposible que se concedieran vacaciones en periodo invernal de noviembre a marzo porque en esos meses y en previsión de lo que pudiera pasar la plantilla debía estar completa? No, imposible és lo que los mortales no podemos hacer, los sobre-humanos no conocen esa palabra. Y más tensión, y más mal rollo, y menos motivación si cabe.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y el viaje de Stigia convertido en un culebrón hospitalario y familiar de primer orden. Y ella que con buena voluntad se compromete a lo que puede y a lo que no puede, y quiere quedarse lo más posible, y ayudar, aunque hipoteque ya hasta sus vacaciones del año que viene, todo por aprovechar este momento en que ella está ya allí, sin saber si podrán darse de nuevo las circunstancias que le permitan volver fuera de vacaciones al hogar de sus ancestros y sus dolores... Ayer tarde se decidió por fin a admitir que, aunque se quede más tiempo, en ningún caso se podrá quedar lo suficiente para arreglarlo todo, que como diría mi abuela en aquel pueblucho de los Ancares lucenses hay más demonios que agua bendita, y prolongar su estancia solo es postergar lo inevitable. Así que me permitió comprarle el billete de regreso, a precio de oro, pero qué se puede esperar comprando con solo 24 horas de antelación... Si no hay retrasos, que vaya ud. a saber siendo el día que és, llegará al aeropuerto de El Prat a las 22.10, justo para poder pasar la nochevieja conmigo, aunque sé ya por adelantado que no va a ser una noche festiva, con toda la mierda que llevamos acumulada cada uno por nuestro lado en estos días pasados. Son solo retazos, recuerdos escritos a vuelapluma, de la que puede que haya sido la peor semana de mi vida. Y aún hay quien me pregunta con inocente candor por qué odio la Navidad con todas mis fuerzas...&lt;/BIG&gt;&lt;/p&gt;

		</content>
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		<title>Ni un solo día</title>
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		<issued>2007-12-26T03:58:15+00:00</issued>
		<updated>2007-12-26T21:36:49+00:00</updated>
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&lt;p&gt;&lt;BIG&gt;&lt;IMG id=img_0 height=400 src=&quot;http://www.lacoctelera.com/myfiles/janton/soledad.jpg&quot; width=394 class=&quot;imgcen&quot;&gt;Pues no, ni un solo día, ni uno solo nos dejan, ni celebrar podemos nuestro séptimo aniversario juntos, siete años ya desde aquella extraña tarde en que nos reunimos sabiendo ambos que íbamos a romper nuestra abierta, salvaje, franca y también algo rebuscada relación de amigos-amantes, asumiendo que ese final era lo mejor que podíamos hacer para no complicar en demasía nuestras respectivas vidas ya cargadas de problemas: El lastre de los hijos, la oposición de la familia, el peso muerto a nuestras espaldas, en forma de sendos pasados plagados de ira y sombras tenebrosas... Siete años ya desde que nos sentamos en el sofá y te miré a los ojos con semblante serio, dispuesto a soltar un enfático, racional y directo discurso que llevaba días preparando. Y tú me aguantaste la mirada, muy seria también, sabiendo lo que ibas a oir, asumiéndolo y aceptándolo como lógico e inevitable... ¿Cómo fué que no cortamos, antes al contrario, acabamos tras muchas horas de conversación decidiendo justo lo contrario, tirarnos de cabeza a la piscina y formalizar nuestra relación, oficializar nuestra entonces novedosa condición de &quot;pareja estable&quot;? ¿Qué extraña y maravillosa magia se hizo presente en el frío salón de mi casa y nos llevó, por una vez en la vida, a tomar la decisión verdaderamente correcta, la única de las que he tomado hasta ahora de la que no me he arrepentido ni creo que me arrepienta? No lo sé, realmente. He repasado mentalmente aquella tarde muchas veces, recuerdo cada palabra que dijimos, pero no sería capaz de asegurar en qué preciso momento ambos nos dimos cuenta, a la vez, que era estúpido romper, aunque también fuera lógico, cuando lo que los dos queríamos y seguimos queriendo es estar juntos y que el otro forme parte de nuestra vida.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero ni ese solo día al año nos dejan. En nuestros planes Stigia debía estar viajando ahora mismo, esta precisa noche, para llegar mañana por la mañana a Barcelona, y así poder reencontrarnos antes de la comida y pasar el día juntos. El destino, sin embargo, lo impedirá. Su padre vuelve a estar mal, la situación allí es muy complicada, hay mucho que hacer y poca gente para hacerlo, y ella no ha tenido corazón de irse pudiendo quedarse y ayudar, al menos un día más. Ha cambiado el billete para mañana por la noche, de modo que llegará el jueves por la mañana, pero yo ya estaré de nuevo trabajando, trabajo prácticamente todos los días hasta fin de año. Y aunque me fastidie no celebrar el aniversario, no es eso lo que me preocupa, porque al fin y al cabo cualquier día es bueno para comer juntos e intercambiar regalos. Lo que me preocupa es conocerla como la conozco, y saber que por sus padres y las personas que quiere está siempre dispuesta a asumir las cargas que nadie más quiere llevar, y acabará haciendo más de lo que puede, pujando por los problemas de aquí, y los de allí, y los de todas partes, cuando tampoco ella está muy fina que digamos y debería cuidarse...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y sé que acabará explotando, porque no es de acero ni de mármol aunque ella crea que sí y fuerce sus máquinas como si lo fuera. No, Stigia es de carne y hueso, mal que le pese a ella misma, y por tanto acabará explotando, y yo me dedicaré a recoger todos los trozos y volverlos a juntar con cuidadito, y no es que me importe hacerlo, que ya lo he hecho antes. Es que la verdad, por una vez, siendo las circunstancias tan meridianamente claras, viéndose sin duda alguna lo que va a ocurrir de seguir las cosas el camino actual, preferiría prevenir antes que curar...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero para eso tengo primero que &quot;desconectarla&quot; y luego que &quot;reiniciarla&quot; a base de mimos y cariño, de caricias y ternura, de palabras y gestos y miradas y susurros, lo que requiere a su vez un ambiente adecuado y una puesta en situación con un vino suave pero contundente. Necesito en suma un día libre para nosotros, un oasis de paz en el desierto febril de nuestra alocada vida, y es que ni un solo día al año nos dejan para esto...&lt;/BIG&gt;&lt;/p&gt;

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		<id>http://www.lacoctelera.com/janton/post/2007/12/21/-y-otra-vez-sants</id>
		<title>...y otra vez Sants</title>
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		<issued>2007-12-21T21:28:12+00:00</issued>
		<updated>2007-12-24T19:39:23+00:00</updated>
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&lt;p&gt;&lt;BIG&gt;&lt;IMG id=img_0 height=600 src=&quot;http://www.lacoctelera.com/myfiles/janton/Alvia.jpg&quot; width=800 class=&quot;imgcen&quot;&gt;Otra vez la inquietante penumbra del inmenso y algo desvencijado hall, permanentemente en obras desde hace años. Otra vez esas tristes luces amarillentas que me ponen melancólico. Otra vez largas colas torcidas, desorganización como norma, carreras hacia ninguna parte y voces desacompasadas en todos los idiomas del mundo. Una vez más he ido a la estación de Sants a despedir a Stigia, que de nuevo marcha a su aldea gallega, a su lugar natal perdido entre las verdes cumbres de los Ancares. Cosas de haber organizado el viaje a última hora, en unas fechas con tantos desplazamientos, ya no quedaban billetes directos en ningún medio de transporte, así que dará un extraño rodeo por Madrid, en un moderno tren Alvia como el de la fotografía, para enlazar allí con un autocar que viajará toda la noche por carreteras heladas para dejarla cerca de su pueblo a primera hora de la mañana. Un rocambolesco recorrido que no me hace puñetera gracia, pero que es lo único que pudimos encontrar a última hora. A la vuelta sí hará el viaje sin escalas, aunque también de noche. Dios mediante, el próximo miércoles volveré a Sants, a buen seguro más alegre que hoy, para buscarla y poder celebrar ese mismo día nuestro séptimo aniversario juntos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otra vez esa quemazón en el estómago tras despedirnos, otra vez esa añoranza nada más separarnos, esa nostalgia de su presencia que me pesa físicamente en el pecho como una pequeña losa... Nunca he sido muy &quot;navideño&quot; que digamos, nunca me he podido o sabido contagiar de ese espíritu de paz, felicidad y buenos deseos que invade los escaparates de los centros comerciales, y que siempre me ha parecido forzado y falso. Pero este año menos que nunca, solo, triste, y trabajando todos los días... Claro que en este caso eso me irá bien para pensar menos en ella, para sentir menos su ausencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y es que además nada ayuda a fomentar en mí buenos deseos. La Coctelera funcionando como el culo, impidiéndome por no sé cuantas veces consecutivas poner comentarios en vuestros blogs, hasta hacerme desistir por agotamiento de entrar en la página (Por eso he tenido el blog tan abandonado esta semana, estaba ya hasta las narices...) Y el trabajo ni digamos. El cocktail a que tradicionalmente invita la empresa, (Que nosotros somos de los pocos que no hacemos cena), en lugar de relajarnos y hacernos sentir algo más cercanos unos de otros acrecentó las diferencias entre los irreconciliables bandos en permanente guerra. Casi diría que creó nuevos enfrentamientos. Claro que no es de extrañar que la gente se cabree si a falta de lote (Que también somos de los pocos que no tenemos lote, ni paletilla, ni una triste botella de cava...) la empresa se descuelga con un lamentable regalo en forma de polo de manga corta blanco, que ya es ser hortera, y encima con el logotipo de la empresa bordado en el pecho, como si fuéramos pilotos sponsorizados o algo así, de modo que ni para ir a la playa sirve... Para dar eso, mejor no hubiera dado nada... No sé de quién fué la brillante idea, pero merece un premio a la más desmotivante del año...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Total, que se me presentan unas fiestas que no serán tales. Al menos, trabajando se me hará más corto el tiempo hasta la vuelta de Stigia yla normalidad. En todo caso, como no soy envidioso, a los que de verdad vivís intensamente estos días, imbuídos de ese espíritu navideño que me es tan ajeno, pasadlo bien...&lt;/BIG&gt;&lt;/p&gt;

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		<id>http://www.lacoctelera.com/janton/post/2007/12/12/piensa-mal-y-acertaraas</id>
		<title>Piensa mal y acertarás</title>
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		<issued>2007-12-12T12:00:41+00:00</issued>
		<updated>2007-12-21T12:13:14+00:00</updated>
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&lt;p&gt;&lt;BIG&gt;&lt;IMG id=img_0 height=356 src=&quot;http://www.lacoctelera.com/myfiles/janton/chat.jpg&quot; width=400 class=&quot;imgcen&quot;&gt;- Te aseguro que es cierto, lo he comprobado yo misma, no cabe duda...- insistía L.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;- No es que no te crea - objetaba P. - Es que no quiero saberlo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;- Ya... Supongo que soy muy malpensada... - L. hizo un extraño mohín, disgustada como una niñita reprendida por algo que ella considerara injusto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;- No, no, L., no es eso... - Negó P. con firmeza, tanto con su voz como con un amplio gesto de su mano derecha - No te equivoques, yo soy muy malpensada, mucho más que tú, por eso prefiero no enterarme, estoy mejor sin que me contéis esas cosas. Ahora, sabiéndolas, ya no puedo evitar pensar mal de ella, analizar todas sus frases desde una perspectiva negativa, buscando errores, incoherencias. No puedo evitar sospechar, y me jode, porque no quiero convertirme en juez de su vida, ni en una bruja desconfiada y maldiciente...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Puede que P. tenga razón, aunque no estoy de acuerdo con ella. Lo cierto es que E. ha mentido, y que la hemos pillado en sus mentiras. Y aunque a P. le joda, que sí, que comprendo que le joda, porque todos preferimos pensar que somos buenos y confiados, el hecho innegable es que ahora ya no podemos fiarnos de ella, pues sabemos que miente con naturalidad, que le sale fácil, lo que implica una habitualidad en la mentira, y es por tanto inevitable que desconfiemos de sus historias rocambolescas y sus excusas rebuscadas. Ha perdido nuestra confianza, y le va a costar mucho recuperarla. Tal vez eso, al convertirnos en malpensados, nos haga a nosotros peores personas, no lo sé, aunque es problable, pues el mal, encarnado en este caso en la mentira, es contagioso como un virus, acaba infectando todo lo que tiene contacto con él. Pero ¿Qué vamos a hacer sino desconfiar, máxime después de nuestra experiencia con MJ, aquella de quien hablaba en un post anterior, y que decía de verdad aquello de que &quot;se había hecho médico&quot;, pues gracias a San Google nos la hemos encontrado, con su nombre completo y su foto incluída, ejerciendo de médico en la República Dominicana, cuando tiene lo mismo de médico que yo de Arzobispo?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mentiras... La forma de comunicación social más extendida y aceptada en este occidente avanzado y decadente en el que vivimos. La confianza, como la responsabilidad por los actos propios, se diluye en un maremágnum de mentiras piadosas, excusas fáciles, explicaciones autocomplacientes y justificaciones escasamente hilvanadas. Nos mentimos a nosotros mismos, lo que nos convierte en estúpidos estafadores de nuestra propia vida. Y lo peor es que poco a poco la honradez se va conviertiendo en la excepción, de modo que ya nadie espera que el otro le diga la verdad, ya nadie confía, ya nadie puede ser bueno, y de hecho al que va de bueno le llamamos tonto... Todos absolutamente nos estamos volviendo día a día un poquito peores que el día anterior, la sociedad entera se crispa, se encabrona y se miente a sí misma. Un asco. Ah, pero eso hacia dentro, eh? Que hacia fuera el tontorrón lenguaje políticamente correcto hace que todos seamos la ostia de buenos, sinceros, abiertos y solidarios... Como creo haber dicho ya, la hipocresía reina, y el dinero es dios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mentiras sociales, hipocresía concentrada a saturación... El Alcalde de Barcelona me envía a casa un christmas en el que aparece una niña guatemalteca con una ovejita a cuestas, y en el que se recalca la gran labor social del Ayuntamiento en sudamérica, en colaboración con Veterinarios del Mundo (VETERMON). ¿No sería mejor que lo que han costado esos christmas que son solo promoción y autobombo se dedicara a programas sociales? ¿Era necesario, prudente, lógico y razonable gastar dinero en explicar lo bueno que es el Alcalde y lo solidario que és (con dinero ajeno) nuestro Ayuntamiento? Mentiras, una vez más. Y tampoco aquí, en el terreno de la política, podemos ya confiar en nadie ni creernos nada. Va a resultar verdad esa terrible sentencia que tantas veces oí en boca de mi abuelo. &quot;Piensa mal, y acertarás&quot;&lt;/BIG&gt;&lt;/p&gt;

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		<id>http://www.lacoctelera.com/janton/post/2007/12/06/a-veces-soy-mezquino</id>
		<title>A veces soy mezquino</title>
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		<issued>2007-12-06T22:16:05+00:00</issued>
		<updated>2007-12-11T00:11:07+00:00</updated>
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&lt;p&gt;&lt;BIG&gt;&lt;IMG id=img_0 height=555 src=&quot;http://www.lacoctelera.com/myfiles/janton/PR_AngelRedeemer.jpg&quot; width=413 class=&quot;imgcen&quot;&gt;A veces, sin llegar a regodearme en la desgracia ajena, que eso no, eso nunca, sí que me sorprendo a mí mismo teniendo algún pensamiento mezquino, del estilo &quot;Menos mal que yo no soy tan tonto como este tipo...&quot; o &quot;Que mala suerte tiene el cabrón, aunque le está bien, por gilipollas...&quot; Hace años veía siempre que podía un cuarto de hora (SOLO un cuarto de hora, que si no se hacía insoportable) del más lamentable concurso jamás emitido por televisión, el infumable &quot;Contacto con tacto&quot; presentado por Bertín Osborne. Versión soft porno del amor a primera vista, tres aspirantes a una relación (¿seria?) pasaban sendas noches de marcha, y, se suponía, sexo, con el/la concursante, y luego los cuatro iban al plató a responder preguntas sobre susgustos, sus manías y sus caracteres, y desentrañar así quienes eran más compatibles para proseguir el rollo. El nivel de los concursantes era mínimo, rozando la subnormalidad en algunos casos, y Bertín no se cortaba un pelo en reirse de ellos en su cara. Yo lo veía, os soy sincero, porque verlo me hacía sentir inteligente. Después de oir a aquella colección de pseudomongólicos balbuceantes, me iba a la cama satisfecho conmigo mismo. &quot;Por lo menos no llegas a tanto&quot;, decía para mis adentros. Mezquino, sí, ya lo sé, pero humano al fin y al cabo. Las flaquezas humanas nos afectan a todos, aunque no siempre lo reconozcamos, y no iba a ser yo excepción a la regla.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Anoche volví a sentirme como cuando veía el dichoso concurso, hace ya una pila de años. Un buen amigo me explicaba con auténtica preocupación las desgracias de su hermano pequeño. Les conozco desde niños, y nunca comprendí que dos personas de la misma familia, educados en el mismo ambiente y en el mismo colegio, puedan ser tan radicalmente distintas. Mientras mi amigo J. es un hombre cabal, serio, responsable y trabajador, un honrado padre de familia como pocos quedan hoy día, su hermano L. es un cantamañanas irresponsable que no tiene oficio ni beneficio, y que a nivel personal se hunde cada vez más sin que nada parezca poder frenar su caída. Después de un primer matrimonio inestable y desgraciado y una primera separación traumática, con hijo pequeño por medio, del que tuvo que hacerse cargo él (O sea, sus padres, abuelos del pequeño), por quedar la madre en tratamiento psiquíátrico que la imposibilitaba para ejercer de tal, y tras varias aventuras peligrosas, acabó casándose de nuevo con una todavía más desgraciada que él, mira que era difícil encontrarla. Alcohólica, cocainómana y ninfómana, juntos se hundieron en la miseria, ellos y sus familias que han acabado pagando sus muchos pufos. Para acabarlo de arreglar, tuvieron un hijo, al que ahora tienen que cuidar y mantener los abuelos (Y ya van dos niños a cargo de los desesperados padres de mi amigo). Separado desde hace poco, harto de peleas, infidelidades y marrones, ella se ha hecho puta (Así, como suena, no me pidáis más explicaciones que me pierdo), y él, no se sabe con qué dinero, porque se suponía que estaba sin blanca, compró una moto enorme y carísima, una BMW 1200, que a los cuatro días destrozó en un accidente en Madrid, ciudad a la que había ido con la excusa de buscar trabajo, cuando en realidad su excursión era para verse con una amante casada que al parecer tiene ya el sujeto en la Villa y Corte. Resultado de tales amoríos es que se ha quedado sin la moto pero debe las letras, tiene una contusión torácica de campeonato, las costillas descolocadas, ningún futuro y dos niños que nominalmente dependen de él. &quot;Mis padres han envejecido diez años en los últimos meses&quot; me decía mi amigo J. con tristeza. &quot;No me extraña&quot; pensaba yo. &quot;Con esa joya de hijo...&quot;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y luego me sentí mezquino, porque realmente mientras J. enumeraba las locuras, irresponsabilidades y desatinos de su hermano L. yo me colocaba para mis adentros en un cierto plano de superioridad moral. Me alegraba silenciosamente de haber sabido parar a tiempo. Porque yo pude ser L., años ha también yo me dejaba caer en el pozo sin fondo de la autodestrucción buscando relaciones venenosas, aventuras siniestras y peligrosas, y sin construir nada sólido ni duradero. Y no me sacó de ese callejón sin salida ni una profunda reflexión sobre mi vida, ni un lento evolucionar hacia una inevitable madurez, no, en absoluto. Que ya pasados los treinta era yo cualquier cosa menos maduro. Que mi último acto de irresponsabilidad absoluta fué mantener contra viento y marea una relación insostenible el tiempo necesario para traer un hijo a este mundo de locos. No. Fué Stigia la que me sacó de ahí, fué Stigia la que me echó un cable que no solo frenó mi caída sino que me permitió trepar poco a poco hasta la estabilidad y la calma. Mucho más tarde del encuentro con J., en la fría madrugada, acaricié el cuerpo inerte de mi amor, que respiraba pesadamente, sumida en el más profundo sueño, y agradecí por enésima vez a la Virgen de Gracia haberla cruzado en mi camino. Y entonces, en ese momento, me sentí mezquino, porque no soy mejor que L., ni distinto, ni más serio, inteligente, listo ni razonable. Es solo que la vida se ha portado mucho mejor conmigo, que la providencia me ha hecho un inmenso regalo dejándome acompañar a Stigia por estos enrevesados senderos de la vida.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La ilustración es de Paul Roberts y se titula &quot;Angel Redeemer&quot;, que es exactamente lo que Stigia ha hecho conmigo...&lt;/BIG&gt;
&lt;/p&gt;

		</content>
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		<id>http://www.lacoctelera.com/janton/post/2007/12/03/aclaraciones-correcciones-y-puntualizaciones</id>
		<title>Aclaraciones, correcciones y puntualizaciones</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.lacoctelera.com/janton/post/2007/12/03/aclaraciones-correcciones-y-puntualizaciones" />
		<issued>2007-12-03T21:42:04+00:00</issued>
		<updated>2007-12-04T12:18:59+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		
&lt;p&gt;&lt;BIG&gt;&lt;IMG id=img_0 height=500 src=&quot;http://www.lacoctelera.com/myfiles/janton/puntualizando.jpg&quot; width=364 class=&quot;imgcen&quot;&gt;Empezaré aclarando antes que nada que no estoy hundido ni deprimido, que desde el principio supe que había una posibilidad entre doce de entrar, que no es el quedarme fuera, algo con lo que contaba como posible y probable, lo que me más me ha dolido, sino el modo como me han apartado, valorando de una manera parcial e injusta (naturalmente, según mi punto de vista).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Quiero corregir mis afirmaciones de ayer, porque si bien aún no estoy plenamente convencido tampoco quiero propagar rumores ni maledicencias alocadamente por la red, no es ese mi estilo. He consultado fuentes dignas de toda confianza y me han demostrado con documentos que desde el principio se asignó un máximo de 21 puntos a la valoración de servicios prestados. Debí equivocarme al leerlo, o entenderlo mal... Realmente, me cuesta creer que fuera así. Y ya me perdonaréis si me escama un poquito que sean muchos los equivocados, y todos en el mismo sentido. ¿Es posible que todos hayamos creído erróneamente lo mismo, a la vez? Difícil, la verdad. Pero los documentos están ahí, y son pruebas tangibles e inequívocas, frente a sospechas y especulaciones. Por tanto, corto por lo sano el tema. Para otra vez, tendré más claras las normas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Finalmente, una puntualización: El combate sigue. Me han dado un buen derechazo que me ha hecho rodar por la lona, pero aún quedan asaltos, y nadie ha tirado la toalla. Lo único es que a partir de ahora, siendo éstas las reglas de juego, tal vez preste atención a otras opciones que hasta ahora había descartado precisamente por jugar con reglas parecidas. Pensando en positivo,puede que este fracaso me haya ampliado las miras profesionales. Innegablemente, me ha hecho pensar y reflexionar como hace tiempo no lo hacía. Se lo agradezco, aunque aún duela.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Buscando en google alguna imagen que ligara con aclaración, corrección o puntualización, me he topado con este diálogo. Tras el ataque de risa (Tranquilos, no he perdido esa capacidad), lo he querido compartir con todos los que me habéis apoyado, los que me habéis enviado comentarios de ánimo, haciéndome sentir vuestra energía positiva y vuestros calurosos abrazos desde más allá de las pantallas, las redes, y demás entelequias virtuales. A todos vosotros, fundamentalmente, va dedicado este artículo. Muchísimas gracias.&lt;/BIG&gt;&lt;/p&gt;

		</content>
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		<id>http://www.lacoctelera.com/janton/post/2007/12/02/fuera-una-vez-maas-</id>
		<title>Fuera (Una vez más)</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.lacoctelera.com/janton/post/2007/12/02/fuera-una-vez-maas-" />
		<issued>2007-12-02T22:19:40+00:00</issued>
		<updated>2007-12-04T10:59:28+00:00</updated>
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&lt;p&gt;&lt;BIG&gt;&lt;IMG id=img_0 height=500 src=&quot;http://www.lacoctelera.com/myfiles/janton/hombre.solo.02.jpg&quot; width=375 class=&quot;imgcen&quot;&gt;Recuerdo con claridad una escena que siempre me ha parecido tremendamente alegórica de &quot;Los amos de la noche&quot;, de Walter Hill. Casi al final de la película, los protagonistas llegan por fin a su barrio tras un brutal recorrido nocturno por unas terroríficas y hostiles calles que han dejado sembradas de cadáveres de enemigos, pero también de amigos. Cuando salen de la estación del metro, amanece un sol rojizo y nada halagüeño sobre un poblacho de barracas y casas miserables. Todos quedan mirando en silencio la escena, nada idílica, y el protagonista, Swann, dice algo parecido a &quot;Pensar que llevamos toda la noche peleando por llegar aquí...&quot;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Así me siento yo exactamente ahora mismo. Meses y meses, desde mayo concretamente, esperando que saliera el resultado del dichoso concurso de méritos... Bien, pues ya ha salido. Y después de sumar la valoración por méritos a la nota final de la fase de oposición de todos y cada uno de los candidatos, esperando como esperaba (lo tenía clarísimo) avanzar puestos en la lista, aunque sin saber si llegaría a ocupar alguna de las plazas, ahora resulta que no solo no he avanzado puestos sino que he retrocedido! Claro, es fácil que esto suceda cuando yo contaba que los interinos tendrían un máximo de 12 puntos por servicios prestados, como se establecía en las bases de la convocatoria, y en cambio se les ha valorado un máximo de hasta 21 puntos en concepto de servicios prestados! Me han adelantado por las buenas un buen número de los que estaban detrás mío en la fase de oposición, y eso sí que me jode, mucho más que el no haber logrado plaza. Una cosa es no llegar y otra ser postergado por alteraciones en la baremación de los méritos... He repasado la documentación de la convocatoria, y de verdad, no veo el momento en que se produjo ese cambio en el baremo. Hubo otras alteraciones, pero esa no. Hablando con algún compañero perjudicado, todos pensamos lo mismo, así que he escrito un e-mail a mi preparador para que lo mire él que tiene más medios, a ver si procede un recurso, que al fin y al cabo es lo que nos queda, el derecho al pataleo... No tengo esperanza de que la cosa pueda cambiar, pero cuanto menos no dejaré que me tomen el pelo sin denunciarlo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tantos tiempo, tanto esfuerzo, tanta renuncia, para nada... evaporado todo en un momento como humo. Una vez más, y ya van muchas, me quedo fuera. Esta vez habiendo estado más cerca que nunca... No sé si tendré ánimo de volver a recorrer ese camino, la verdad. No lo sé...&lt;/BIG&gt;&lt;/p&gt;

		</content>
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		<id>http://www.lacoctelera.com/janton/post/2007/11/29/el-extraaao-caso-mj-</id>
		<title>El extraño &quot;caso MJ&quot;</title>
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		<issued>2007-11-29T20:35:55+00:00</issued>
		<updated>2007-12-01T21:59:56+00:00</updated>
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&lt;p&gt;&lt;BIG&gt;&lt;IMG id=img_0 height=503 src=&quot;http://www.lacoctelera.com/myfiles/janton/dark_angel_of_the_hell_hole.jpg&quot; width=460 class=&quot;imgcen&quot;&gt;Puedo afirmar con rotundidad y sin temor a equivocarme que desde el primer instante en que MJ entró por la puerta de doble hoja de la antigua sede social de la empresa causó problemas. Para empezar, vino un día que no tocaba, así que nadie la esperaba, y hubo que montarle las audiciones sobre la marcha. En segundo lugar, no paró de hacer tal publicidad de sí misma que cuando al día siguiente (el correcto) se incorporó P., la que hoy es mi jefa, pareció que era P. la equivocada, la que se había retrasado inescusablemente, y MJ la que había llegado a tiempo. Ése fué el principio de una tormentosa relación laboral que duró apenas ocho meses, pero que marcó de forma indeleble a todos los que en aquel entonces trabajábamos allí. Mentirosa compulsiva, altanera como una reina medieval, manipuladora hasta extremos inconcebibles, una maestra del maltrato psicológico y del terrorismo emocional, MJ se situó justo un escalón por debajo de mi madre en mi ránking particular de las mayores harpías del mundo. Su presencia lo transtornó todo, fué como un ventilador enorme que esparciera mierda por todos los turnos y todos los departamentos. No me cabe duda que al menos indirectamente fué por su causa que se despidió de manera abrupta e inexplicable un turno entero, nuestro turno espejo de noche, al que ella nominalmente pertenecía, aunque pocas veces iba a trabajar en él, pues tenía la insana costumbre de ponerse enferma cuando le tocaba trabajar en su turno y aparecer milagrosamente recuperada al día siguiente a cobrar horas extras de mañana o tarde.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Podría hablar durante horas de MJ, y no creo que fuera capaz de explicar en su totalidad las dobleces de su intrincado carácter psicópata. Da igual. Baste decir que, finalmente, tanta mierda acabó salpicándola a ella misma, y ese invisible pero omnipresente ser superior que desde el piso de arriba vigila sus dominios con la sublime severidad de un pantocrátor románico, ese Director General que en raras ocasiones se manifiesta entre los mortales, pero que es dueño de nuestra vida y hacienda, la largó con viento fresco, sin piedad y sin miramientos, con todo el peso de su mucho poder. Alabado sea nuestro señor, que por una vez acierta en sus inapelables decisiones...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al verano siguiente, dos compañeras de vacaciones en Punta Cana se la encontraron allí, confirmando una vez más que el mundo es un pañuelo, eso sí, lleno de mocos. Su marido había encontrado trabajo en la República Dominicana (Ignoro absolutamente qué clase de trabajo) y ella le había acompañado. Aunque, a juzgar por el testimonio de estas compañeras, lo que se dice acompañarlo lo acompañaba poco: Mientras él quedaba exahusto en casa, ella salía noche sí noche también, y bebía como un cosaco en día de permiso hasta perder el conocimiento, la vergüenza, y todo lo que se puede perder en tales ocasiones. Las compañeras asistieron estupefactas, según parece, a alguna que otra situación bochornosa...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Siguió escribiéndose con ellas, vía correo electrónico, durante meses, contándoles cosas cada vez más fantasiosas y alejadas de la realidad, como que &quot;se había hecho médico&quot; (¿En menos de un año? Joder, ¿alguien sabe si la Universidad de Santo Domingo hace cursos a distancia?), y alucinaciones escritas parecidas. Luego, repentinamente, desapareció. Hasta ayer. Ayer tarde una de éstas compañeras recibió un correo electrónico impregnado de angustia y locura. En él, MJ le pide a ésta compañera que interceda por ella ante C. (Nuestro amo y señor, nuestro Director General, el mismo que la despidió con saña aunque ciertamente con motivo), a ver si él a través de sus muchos contactos puede hacer algo. Explica que su marido la ha abandonado por una dominicana, que vive en la calle, que está anoréxica, que pesa solo 30 kilos, que los médicos se niegan a tratarla (&quot;No me quieren dar diazepam&quot;, dice expresamente, lo que demuestra mucho más de lo que seguramente ella querría...), y que &quot;la Gobernadora&quot; no la deja salir de la República Dominicana, aunque ella desea volver a España. En suma, que está acabada, sola, en la indigencia, y al parecer con temas judiciales pendientes en ese país. Un cuadro. Naturalmente, la destinataria de tan desesperada misiva, un mensaje con sabor amargo de último cartucho, de último intento antes del fin (Pues, ¿dónde está su familia, y sus amigos, y la misión diplomática española, cómo no ha acudido a ellos sino a nosotros, que desde aquí y con nuestros medios poco o nada podremos hacer...?) no se lo ha mostrado al Director General, sino a la Supervisora, quien en improvisada asamblea con todos los que la conocimos hemos decidido, de momento, recabar la mayor información posible, y solo entonces ver qué hacemos. Porque no me digáis que el caso no es extraño de narices...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La ilustración se titular Dark Angel Of The Hell Hole, y es exactamente lo que me sugiere MJ y su desquiciada y desquiciante historia...&lt;/BIG&gt;&lt;/p&gt;

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		<title>Larguísimo fin de semana</title>
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		<issued>2007-11-27T13:51:23+00:00</issued>
		<updated>2007-11-29T08:47:32+00:00</updated>
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&lt;p&gt;&lt;BIG&gt;&lt;IMG id=img_0 height=395 src=&quot;http://www.lacoctelera.com/myfiles/janton/menatwork.jpg&quot; width=400 class=&quot;imgcen&quot;&gt;Este pasado fin de semana me ha sido largo como un día sin pan, estresante, agobiante, interminable... Todo parecía complicarse hasta extremos rocambolescos, todo lo que podía salir mal salía mal, y hasta lo que a priori parecía imposible que se torciera iba poco a poco derivando hacia el desastre, mientras Murphy se reía a carcajadas de la cara de imbécil que se me iba quedando.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La cosa empezó mal el mismo viernes, cuando una compañera se quedó literalmente clavada en el tren en el que iba a trabajar, con una pedazo contractura en la espalda de tres pares de narices, que la dejó impedida por todo el fin de semana. Como ocurrió pocos minutos antes de la hora de entrada, cuando se encaminaba al centro, fué complicado encontrar quien la sustituyera, máxime cuando estábamos en uno de esos momentos-punta en que parece que por más que hagas no das abasto... Solucionado con un parche de Sor Virginia el problema del viernes, el sábado se puso enferma otra compañera a medio turno, y ahí sí que ya fué imposible sustituirla, nos comimos con patatas la noche con una persona de menos, y os aseguro que la echamos en falta... Menos mal que el domingo ya pudo reincorporarse, porque fué el peor domingo que yo recuerde desde el invierno pasado. Añádase a este panorama un tremendo mal ambiente, una serie de reivindicaciones prostituídas por quienes debían plantearlas a Dirección (Que por su cuenta han rebajado el tono y el discurso, de modo que más que reivindicación ha quedado la cosa en una propuesta amable y nada agresiva. Algo paternalista y desleído, &quot;Míremelo Ud. por favor, Sr. Director, ande sea bueno...&quot; O sea, más de lo de siempre, y con el previsible resultado de siempre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Stigia anda también más liada que la pata de un romano. Ha acordado con su jefe abrir la tienda los sábados por la mañana, a más a más de su horario completo de lunes a viernes, para hacer cosas que durante la semana resulta complicado hacer, cobrando aparte un dinerito extra (en negro) más comisiones. Y el dinero nos viene bien, no voy a dejar de reconocerlo, pero todo se nos complica aún más, y por mucho que estemos acostumbrados a las complicaciones, no nos importaría pasar una etapa plácida y tranquila para variar...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y los días se hacen largos hablando solo por teléfono, que lo que me sienta bien es verla y acariciarla y tenerla a mi lado... Y el frío aprieta, y la cama está helada cuando duermo solo. Y tengo complejo de peonza, yendo de un lado para otro siempre a toda prisa y siempre con la angustiosa sensación de que llego tarde a todas partes. Y cuando llega el lunes de una vez, y puedo por fin disfrutar de su compañía, y dormir a su lado, que es lo que más me gusta en este mundo, estamos los dos tan cansados que apenas tenemos ganas de hablar, aunque nos sintamos mejor que nunca juntos, y no haga falta decirlo para saberlo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cómo ansío una oportunidad de que todo esto cambie y pueda tener tiempo para ella, para nosotros, todo el tiempo que ahora me falta... Espero por cierto que captéis la ironía del chiste gráfico, así es como me gustaría a mí trabajar, no como trabajo de verdad ni mucho menos, en la vida real por desgracia vamos como máquinas, a piñón fijo...&lt;/BIG&gt;&lt;/p&gt;

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		<title>Te tengo muy abandonado</title>
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		<issued>2007-11-22T14:28:58+00:00</issued>
		<updated>2007-11-27T14:21:25+00:00</updated>
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&lt;p&gt;&lt;BIG&gt;&lt;IMG id=img_0 height=375 src=&quot;http://www.lacoctelera.com/myfiles/janton/couplewindowmoma.jpg&quot; width=500 class=&quot;imgcen&quot;&gt;- Te tengo muy abandonado, cariño.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo dices con voz queda, y peor aún, lo piensas de verdad, a juzgar por tu mirada intensamente triste. Será que no has dormido bien, que tu sueño ya no es lo plácido que solía ser. He sentido varias veces cómo te me acercabas en la cama, cómo buscabas el calor de mi espalda, el abrigo de mis brazos. Y me he movido dejándote espacio, acogiéndote sin acabar de despertarme, pero sin dejar de sentirte. Será que hemos tenido que madrugar más de lo debido para que a primera hora, antes de salir corriendo hacia nuestras respectivas obligaciones, sin tiempo mas que para un café rápido en cualquier lugar de paso, venga el técnico a revisar como cada seis meses el sistema de aire acondicionado, antes de ponerlo en funcionamiento como bomba de calor cualquiera de esas heladas madrugadas de invierno, ya tan próximas. Será que ambos sentimos que el tiempo se nos escapa de entre las manos, que ambos tenemos muchas cosas que atender, ninguna de las cuales podemos dejar del todo de lado, de modo que siempre se sacrifica nuestra relación. Será que como cada otoño el ambiente es por naturaleza triste, y que a través del gran ventanal del dormitorio se cuela una luz grisácea, mortecina, de sol enneblinado y melancólico, que no ayuda a levantar el ánimo. Será todo eso y más, pero lo dices, y sé que lo piensas, y me duele, porque no es así, ni me siento así, ni te permito que tú lo pienses y te entristezcas por mi culpa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Así que acabo de abrocharme sobre los pantalones Dockers que tanto odia mi madre, los que dice que tienen color panza de rata, la hebilla del cinturón, ese cinturón Loewe más caro que todo el resto de ropa que llevo encima, regalo del último cumpleaños que pasé con la madre de mi hijo, cuando ya todo iba mal entre nosotros, cuando ya nuestro mundo juntos se derrumbaba, cuando intuyendo que aún no vislumbrando un precedible y próximo final le pedí que no me hiciera regalo alguno, y ella se descolgó comprándome una colección escandalosamente cara de ropa de marca, americana de Pedro del Hierro, pantalones de Prada, camisa de Valentino, y el último superviviente del lote, el cinturón Loewe. Y voy hacia la ventana a través de la que miras sin fijar la vista en ningún lugar concreto, y te abrazo a tu espalda, y te beso por detrás del lóbulo de tu oreja derecha, y siento como suspiras, cómo tu cuerpo se suelta, se relaja, aunque solo sea por unos eternos segundos. Y el mundo entero se detiene, los coches dejan de hacer sonar el cláxon en la Gran Vía, la gente deja de vocear y gesticular hablando por el móvil en plena calle, hasta el operario que limpia el filtro del dichoso aire acondicionado en el lavabo deja de tocar las narices con sus golpes y chirridos. Todo detenido, y tú y yo solos, juntos, completamente entregados uno a otro, como debe ser, como siempre debería ser. Y durante esa brevísima eternidad soy feliz, y sé que tú también lo eres.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y después las prisas, y el café aguado, y el croissant revenido, y el metro atestado, y ese beso fugaz a la puerta de la tienda, ya llena de gente, y esa despedida falsamente formal, &quot;Hasta la noche&quot; &quot;Que pases un buen día&quot; &quot;Te quiero...&quot; No. Aunque tu pobre compañera nos mire con aire de perrillo apaleado, y en esa mirada tristona esté ínsito el mensaje &quot;Por Dios, Stigia, deja a ese plasta de novio en paz, entra de una p*** vez y atiende a alguien, que no puedo con mi vida...&quot; aún habrá tiempo de que te mire como te miré la primera vez que hicimos el amor, aquella tarde de mayo en aquel sofá chirriante, y te diga despacito, dulce pero firmemente, que no quiero que jamás en la vida vuelvas a decirme que me tienes abandonado, que jamás lo he sentido así, que tu sola presencia me hace feliz, y todo lo demás es prosopopeya. Que no necesitas hacer nada para que me sienta a gusto contigo, solo seguir respirando, y queriéndome, y lo demás vendrá por añadidura. Y ahora sí, dicho todo eso, te suelto y dejo que entres en la tienda a rescatar a tu compi de los tiburones que la acechan, y vuelvo en otro metro atestado y maloliente a mis apuntes y mis legajos y mis estudios y mis neuras. Hasta la noche, en que volveré a conocer el paraíso de tu compañía...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta foto de una pareja que en el MOMA de New York se puso a mirar por la ventana, ignorando o tal vez despreciando las obras de arte que estaban dentro del museo, la tomó un buen amigo en un viaje estival, y no me he resistido a ponerla aquí. A veces nos pasamos tanto tiempo mirando hacia afuera, cuando es dentro que está lo importante...&lt;/BIG&gt;&lt;/p&gt;

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		<title>Sueños que nunca cumpliré</title>
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		<issued>2007-11-21T05:52:16+00:00</issued>
		<updated>2007-11-27T14:18:05+00:00</updated>
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&lt;p&gt;&lt;BIG&gt;&lt;IMG id=img_0 height=498 src=&quot;http://www.lacoctelera.com/myfiles/janton/FY_mita0000.jpg&quot; width=750 class=&quot;imgcen&quot;&gt;Un día, simplemente, dejas de creer. Maduras, creces, aprendes, evolucionas. Y como los cuentos son para niños, y la vida real se impone, dejas de lado las historias de princesas y dragones, de honrados príncipes, valientes caballeros andantes, poderosas brujas y pérfidos magos, y te sumerges de cabeza en el mundo real. Y los sueños se aparcan, o aún peor, se convierten en proyectos. Solo que en cualquier oficina de cualquier rascacielos situado en la zona centro de cualquier gran ciudad hay jefes peores que dragones, recepcionistas tan bellas e inocentes como cualquier princesa de cuento y, desde luego, magos y brujas tan malvados y poderosos como los de los libros de caballerías.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y tú tan liado intentando progresar en esa escalera infinita del escalafón social, esa senda en espiral que no conduce a ninguna parte, rodeado de gente a la que odias para ganar dinero que no necesitas y así comprar cosas innecesarias que no te harán feliz, que te alejas de lo que de verdad te satisface, y no tienes tiempo para lo que realmente quieres. Así vivimos todos, quien más quien menos, así de alienados, frustrados y equivocados. Y luego nos sorprendemos de que la sociedad entera esté frustrada, cabreada y enferma...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Yo el primero, que conste, y lo reconozco aunque me repatee. Trabajando como un idiota, aprovechando cualquier resquicio de tiempo libre para preparar las dichosas oposiciones, quitándome de dormir para asistir a reuniones en las que nunca se decide nada útil, colgado de un teléfono móvil que solo me permite oir la voz de la persona al lado de quien debería pasar las horas muertas, al lado de quien debería VIVIR, así, con mayúscula, su voz que no la imagen angelical del óvalo perfecto de su rostro, el brillo diamantino de sus ojos oscuros, la tibieza envolvente y cálida, fresca y ácida, que emana su cuerpo... Cómo me gustaría que pudiéramos marchar lejos, muy lejos, y fundirnos con el horizonte, y no regresar jamás a esta ciudad masificada, a este mundo loco, a esta sociedad desquiciada...Pero son solo sueños, claro, sueños que ya sé que no se cumplirán, porque a menos que Stigia y yo perdamos la sustancia corpórea y nos convirtamos en angelitos, cosa que dudo suceda sin el trance de la muerte física, trance éste por demás traumático y desagradable, y que, la verdad, preferiría demorar unas cuantas décadas, tendremos que seguir comiendo caliente a diario, y pagar una hipoteca, y alimentar a nuestro respectivos hijos, y hasta darnos algún caprichito por nuestro aniversario, que todos tenemos un algo de acomodaticios y burgueses, aunque soñemos en technicolor con una especie de Tierra Media sin Sauron...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y no, el que sepa de antemano que no podré cumplir estos sueños, no significa que deje de gustarme soñarlos, que dejen de hacerme sentir bien estas ansias de escapar de la mano de mi amada hasta más allá de donde nadie pueda seguirnos... Ya véis lo que pueden alterarme solo dos noches alejado de Stigia, hacerme escribir este delirante artículo, que me brota a la vez de lo más etéreo del subconsciente y lo más visceral de mis entrañas... La ilustración es de la serie manga Fusigi Yuugi, y representa a los dos enamorados protagonistas, Miaka y Tomahome, dos almas gemelas separadas por todo un universo, una sensación que me es tristemente familiar...&lt;/BIG&gt;&lt;/p&gt;

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		<title>No se salva nadie</title>
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		<issued>2007-11-17T12:49:13+00:00</issued>
		<updated>2007-11-19T12:23:24+00:00</updated>
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&lt;p&gt;&lt;STRONG&gt;&lt;BIG&gt;&lt;STRONG&gt;&lt;STRONG&gt;&lt;STRONG&gt;&lt;BIG&gt;&lt;STRONG&gt;&lt;IMG id=img_0 height=282 src=&quot;http://www.lacoctelera.com/myfiles/janton/darkcity.jpg&quot; width=428 class=&quot;imgcen&quot;&gt;&quot;El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra&quot;&lt;/STRONG&gt;. En mi infancia rígidamente católica, apostólica y romana, esa era una de las frases que más me impresionaba. Y ahora, alejado de la rigidez dogmática y de la fé ciega de aquellos tiempos, reconozco que me sigue impresionando por su sencillo pero contundente sentido de la justicia: No hagas a los demás lo que no quieres para tí, no exijas lo que no estás dispuesto a dar, no juzgues por lo que tú mismo haces, no tengas un doble rasero para tí y para los demás. No seas hipócrita, falso, mentiroso ni injusto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pues bien, cada vez estoy más convencido, por desgracia, que nadie cumple esta norma, que nadie se salva de la quema. Que los que más se llenan la boca de palabras grandilocuentes, haciéndose pasar por justos y solidarios, están tan pringados como los que directamente se reconocen aves de rapiña, aunque lo ocultan más y mejor, se saben disfrazar de corderos aunque conserven sus afilados colmillos de lobo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ayer tarde me reuní brevemente con tres viejas amigas a las que hacía tiempo no veía. Aparte de dar los parabienes a R., que ya está de 36 semanas y tendrá, Dios mediante, un espectacular regalo navideño en forma de niña recién nacida, oí con asombro y rabia el detallado y triste relato de V. sobre como A., el viejo profesor, el hombre que yo admiraba, uno de mis mentores, se aprovechó de ella, sacándole todo el jugo que pudo, y luego la traicionó del modo más vil posible, haciendo seguidamente mutis por el foro sin decir esta boca es mía, y dejándola jodida en medio del fregado. La actitud más inesperada de quien menos podía yo pensar que se portaría así. Pero como me consta que todo es cierto, al igual que su desprecio por M., a quien ya ni contesta al teléfono, siendo M. antiguamente su alumna-estrella y su referente para los demás, solo puedo separar los buenos recuerdos de A., sus frases amables y acertadas, su psicología para tratarnos, ayudarnos, encauzarnos, aconsejarnos y enseñarnos, guardar todo eso en un cajón aparte, en una bolsa repleta de nostalgia, y separarlo de la triste realidad actual de un A. prepotente, mentiroso, falso e intratable. Una decepción más, y ya van...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La foto que acompaña el artículo es de la película &quot;Dark City&quot;, no es que tenga mucho que ver, aunque ciertamente todo se está volviendo oscuro a mi alrededor...&lt;/BIG&gt;&lt;/STRONG&gt;&lt;/STRONG&gt;&lt;/STRONG&gt;&lt;/BIG&gt;&lt;/STRONG&gt;&lt;/p&gt;

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