EL FOCO DE LA CALLE ORELLANA, en Nido Cuervo,
A PESAR que debió colocarse el lunes, aún sigue a oscuras.
El pasado lunes fue el prometido en principio por el asesor municipal en materia de alumbrado público, para solucionar un problema latente, en la calle Orellana del barrio galdense de Nido Cuervo, desde hace semanas y siempre tiene que ser el mismo quien lo comunique al Ayuntamiento. Es hasta un tema de seguridad, señor don Vicente. Luego hay zonas del municipio que parecen fiestas todo el año, con grandes alumbrados, por ejemplo en una plaza, cosa que aún no hay en Nido Cuervo.
Esperemos que el próximo artículo de este tema sea para atestiguar de que se ha solucionado, que se ha repuesto el foco en una de las azoteas, la de la esquina con Roberto Koch, que se instaló durante el mandato del anterior grupo gobernante, recordarán por problema con los dueños de los terrenos por donde tenía que pasar el cable, que el foco no es inalámbrico.
No hace falta ni escalera ni grúa, ya que se encuentra en una azotea de un amable y ejemplar vecino. Ultimas informaciones confirman que va a tardar varios días ya que está el personal enrollado en una supuesta urgencia, más que ésta, obviamente.
Sigue esperando siempre Nido Cuervo.
También días pasados algún vecino del barrio ha sufrido promesas incumplidas por funcionarios municipales para que se le expidiera, tras muchos papeleos técnicos, un certificado, previa pago del mismo. Al final se solucionó aunque el contenido no concuerda con la realidad. Un edificio de dos plantas, de los de antes, familiares, aparece como de TRES, cuando cada una posee su número. Esto era para que el ayuntamiento certificara la antigüedad de una vivienda en concreto pero que al final debe hacerse en conjunto según los amables funcionarios municipal de gestión catastral, precisamente para eso: darla de alta en el catastro a no aparecer la contribución. La gente está contenta al menos por el buen trato que recibe, que ya es importante, y que afortunadamente ha cambiado el mismo en Gáldar. A ver si poco a poco, tras esperar tanto, -los vecinos no piden mucho, ni lo han hecho nunca-, se van resolviendo temas antiguos en la zona.
En la imagen la vivienda para la que se solicitó certificado para poder pagar la contribución como casa y no como terreno, ¿dónde están las tres plantas?.
