Café
Uno de mis vicios es el café.
Odio el Nescafé. Con gusto a papa molida y quemada, lo único que tiene de café es la propaganda.
Amo el café de grano -obvio-.
Los expresos, los ristretto, me cargan los cortados -esa odiosa costumbre chilena de tomar poquito, entonces para que el café no te pesque mucho le hechan una gotita de lechecita, ojalá cortadita-.
Amó el amora al café haciéndose, el aroma de las cafeterías de café-café como decimos en Chile para referirnos a que es de grano.
Hasta ahora mi gran inversión perversa era unas bolsas de café al mes, del bueno decía yo el muy ignorante, "pon Haití o del otro... Caribe" que son las marcas famosas de café en Chile.
Error.
En una locura de esas que sólo pagan mi Amex me compré un tarro de Illy.
A la mañana siguiente, como de costumbre hice café.
Eran otros aromas, otros deseos, otras imágenes de placer.
La droga era distinta, era de primera.
Que mugre estaba tomando!
Sabrán que me duró poco mi tarro Illy etiqueta roja, es que estaba buenisimo.
Locamente corrí al supermercado por más y sorpresa no había!
me conformé con un Kimbo, no tan bueno pero muy superior a la porquería que tomaba por buena antes de conocer el Illy.

pamela dijo
ummmm, así que tiene su lado humano -blogísticamente hablando- jorge barahona... interesting...
cuando vuelvas a Baires aprovecha y compra café bonafide. lo venden embolsado en los supermercados -de ese, me gusta el torrado intenso, uhm!- pero es mejor si te tropiezas por alguna callecita con una tienda Bonafide, te lo muelen en el minuto, priceless...
saludos!
30 Junio 2005 | 09:44 PM