Tras El Ojo De La Cerradura
Tras El Ojo De La Cerradura
Tras El Ojo De La Cerradura
El universo inconmensurablemente oscila,
es fuego encendido, rasgando piel…
Loco, furioso, hambriento, absorbe desesperado,
cada hilo de lujuria, cada gota de su esencia…
En inverosímil explosión, un te amo adormecido,
una esquina conquistada, un reino reclamado…
Hoy, no estoy para juegos, en el viejo ascensor,
ni para escenas de niños, tras el ojo de la cerradura.
Hoy, no quiero rezos, susurrados en la espalda
Sacristán de los sueños…
Ni hipócritas poses vestidas de negro…
Hoy, solo deseo enterrar su cerebro completo
Sin reglas, sin límites, sin posiciones a la ultranza…
En un juego que de estrategias comerciales, sabe poco,
pero de sus manos sobre las nalgas, demasiado…
¡Ven! ¿A qué le temes?
A la rosa que paladean tus labios…
A los musgos que refrescan tus decadentes rezos
A la oblea que consumes extasiado
a los peces, estrellas o morenas que nadan en los oscuros espejos
¡Ven! Una y otra vez, sin las restricciones de falsos moralismos
¡Ven, a mí! Haz que esta noche sea inmemorial,
Sé tú la mesa, sé tú el banquete… ¡Doblégate!
para tragarte completo, Sacristán de los sueños…
JEM WONG
30-12-2007
“De su dual predica, se vistieron los rincones,
con la punta de la lengua lustrose al fin las lascivas ceras”
JEM

































































































jorgel dijo
Hoy recuerdo mi niñez, a mis amigos, mis maestros, no necesitaba de más libertad pues la tenía, tampoco necesitaba mentir, mis padres eran excelentes amigos a los que les podía confiar el más mínimo detalle, sin embargo voy creciendo y veo a mucha gente con tremendas fachadas en su personalidad que le impide tener una vida sencilla, plena de alegría, de frescura, de amor, de entrega y de un deseo inmenso de servir a los demás para vivir siempre.
Así, pasa en muchos matrimonios, adornan su "felicidad" con una tremenda fachada para dar la impresión de que todo marcha muy bien, y uno se pregunta ¿a quién engañan?, sencillamente a nadie, los engañados son los que se disfrazan por el día para ocultar lo que sucede de noche.
He tratado de vivir sin mascaras ni fachadas y he logrado ser feliz, enfrento las peores situaciones con una confianza plena en mi Padre, bueno, solicitándole que me haga sencillo y honesto. Sencillo para compartir con los demás y honesto para sentirlos de igual a igual.
Cuando se actúa así las fachadas sobran, y la gente no se fijará en nuestra belleza física, sino en la dulzura de nuestro corazón.
QUE TENGAS UN FELIZ AÑO 2008 DE CORAZÓN
Jotaele de PL...(espero me recuerdes)
31 Diciembre 2007 | 06:52 AM