Mi corto ideal
Lesson 1: ¿Qué es un corto?
Un cortometraje no es una historia larga comprimida, no es una triste división en tres actos que siempre nos saldrá descafeinada. Ahora que doy los últimos flecos a "Subtitulado", estoy dándome cuenta de la enorme importancia del concepto "cortometraje". Concepto que me pase por el forro de los cojones al escribir ese guión. Pero vamos al lío.
Porque un corto debe ser un fragmento de vida, el momento más interesante de la vida del personaje. Debe ser una idea, una instantánea, un escupitajo de alma, un alarido de terror, un mazazo del alma, la más bella canción que jamás podrás escuchar. Un momento, tu momento, el momento del espectador. Coge tu película favorita, tu momento favorito y copialo. Porque da igual que sea un primer beso, los minutos antes de un secuestro, o la sensación que produce una primera puñalada.
Eso es un corto, un instante. Y nosotros tenemos que intentar rellenarlo de importancia vital.
Lesson 2: Conflicto
Ahora coge ese instante y crea un conflicto. Un ejemplo de mierda. Vemos en el banco de un parque a un chico. Tiene los ojos llorosos y mantiene su mirada perdida al frente, donde una madre juega con su hijo. Le llaman al teléfono móvil y él rechaza una y otra vez la llamada. A la cuarta vez, descuelga el teléfono. "Qué quieres", dice con voz triste. No escuchamos quién habla al otro lado, pero él llora..¿Qué le pasa? ¡No lo sé! ¡Pero hay perspectiva de conflicto!
Lesson 3: Final rompedor.
Punto de giro sorprendente que coincida con el clímax, que suponga un completo revés a la trama,y, a poder ser, un delicioso cambio de género. Nada mejor que tener la sensación de estar presenciando una comedia romántica de dos minutos y que de repente irrumpan en escena encapuchados mancos que adoran deidades interplanetarias. Siguiendo con el ejemplo chorra anterior del parque. De repente, el chico va a decir algo y...¡Los gritos llenan el parque! ¡Un coche cae sobre la mujer y el niño! ¡Escuchamos un tremendo rugido!
Lesson 4: El mensaje
Plantéate antes de sentarte a escribir qué quieres contar. Es muy bonito narrar la historia de un chico sentado en un parque y que de repente es atacado por un saurio postatómico, pero completamente olvidable si no le aportas honestidad, dramatismo y conflicto interno, si aquello que quieres transmitir con tu corto es insignificante, tópico o simplemente mierdaba. Realizar un buen cortometraje es un acto de genialidad. Lucha por hacer realidad tu sueño, carajo! A por los festivales del mundo!
Después de esta idea de olla, vuelvo a tomar la medicación y a destrozar este teclado. El año que viene quiero realizar un cortometraje que sea un momento. "Saúl Gris" se escapa de la capacidad de medios técnicos y humanos de la escuela, así que he decidido abandonarlo, aunque yo quiera seguir haciendo género. Me planteo una monster movie, o una de aventuras, o una de psicho-killers, o una de zombis, o de vampiros. Dos minutos, no más. Prefiero veinte planos perfectos, a veinte planos en siete sets y no dejes de correr.
En fin, amigos, que solo sé que habrá una localización (preferiblemente exteriores), un personaje y habrá muy pocos o ningún diálogo. . . Por ahora, he aprendido a pensar en momentos. Sin duda, uno de mis mayores carencias creativas, y no son pocas.
Por cierto...¿Habrá llegado la hora de inaugurar el Fantastic Kinki?



Kaín dijo
Jesús Jesús...
me temo que estás leyendo mucho a Ortuño últimamente...
En fin, si, me parece mu bien, consejos prácticos por Jesús Mesas, toda una gran lección de un maestro... que puede que lo seas y no lo dudo ni un momento de que lo serás...
pero ese tufillo a rollo "profesor por la vida" no te favorece nada. Cuéntamos tu conflicto interno, que a algunos nos parecerá mas o menos patético, pero indudablemente genuino, auténtico, y honesto.
Tres palabras que no te atribuiría ni de puta coña cuando te leo cosas así.
Pero que conste que esto va sin acritud, aunque con ganas de que parezca que estoy tratando de decirte que me pareces un poco soplapoyas cuando escribes así sin llamarte soplapoyas en ningún momento pa no pasarme de rosca, jejeje.
Un abrazo churra
23 Septiembre 2008 | 07:40 PM