Tus poemas breves como este o como el anterior (el del aviso) son sencillamente geniales. Directos, sencillos y a la vez completos, Nada sobra, nada falta. Felicidades.
Un saludo.
Juanjo
Acabo de llegar desde tu comentario en mi blog al tuyo y esto poema breve es, sin duda, francamente impactante. Me ha deslumbrado su brevedad y su sinceridad.
Enhorabuena.
Se que soy parco en palabras y escribo poco por aquí, pero no creas que dejo de leerte.
Piensa también, que las heridas, más que fantasmas, acaban transformándose en una lejana compañía que siempre está allí, aunque a veces no la veamos.
A mi, mis fantasmas, me dan energía para mi presente.
Un saludo.
Juanjo
Vine a tu blog a raiz de tu comentario en el mio y, aunque no te haya escrito (estoy en la época de más curro en contra de la norma) estoy encantado con él. Soy un gran lector de poesía (en el aspecto de leer mucha) pero tiendo a leer a escritores clásicos o ya reconocidos. No es por ser snob, es por que son tantas la letras y tan poco el tiempo que de alguna forma he de hacer la criba.
Pero me has descubierto en pocos días unos cuantos poemas y poetas de aquellos por los que merece la pena dormir poco y despertarme temprano agotado.
Y esto último, aunque suene raro, es un sincero piropo.
Sin lugar a dudas buscaré leer algo más de este autor porque lo recomiendas y te seguré leyendo (ya te he agregado al RSS).
Un cordial saludo.
Juanjo
No son las làgrimas las que nos liberan sino el hecho de poder expresarnos.
Todos y cada uno de los días.
Gracias por tu visita.
Un saludo.
Juanjo
Qué decirte?
Mi mujer está embarazada de nuestro segundo hijo. Seis meses ya. Y con nauseas, calabres, pesadez y otras "gracias", amén del dolor del parto, pues con todo, me muero ahora de envidia por sentir dentro de ella la vida que nace, del mismo modo que la envidiaba durante el primer embarazo.
Ojalá todo te vaya bien y mi más sincera enhorabuena.
Un beso.
Juanjo.
Felicidades por el año, aunque te felicite con retraso.
Seré breve pero sincero, entré por casualidad en tu blog y me he quedado en él por tus poemas. El resto esta bien o mal, dependiendo de mi animo, pero tus poemas me parecen, honestamente, lo mejor que leo en la red.
Un cordial saludo.
Juanjo
Acabo de llegar a tu casa y descubro que piensas en cerrarla. Espero que al final decidas no hacerlo. Pero si lo haces no destruyas lo que has escrito.
Yo acabo de abrir una bitácora hace pocos días. La mayoría de las cosas que he publicado o que pienso publicar fueron escritas para una persona que ya no forma parte de mi vida pero que me hizo pasar sonambulo varios años, concentrado sólamente en la obsesión de pensar en ella, de buscarla, verla, vivirla y sufir por ella, completamente a sus pies y gobernado por sus deseos. Sufrí como sufres tú y mi única salida era escribirle poemas y desesperar.
Todo eso ha pasado. Su recuerdo ya no duele (aunque ha tardado en ser así) pero me queda la poesía. No sé si será buena o mala, pero es mía. Y me alegra haberla rescatado.
Un beso enorme.
Hola.
Lamento llegar tan tarde pero entre la Semana Santa y el Santo ordenador no he tenido acceso a la red. Por eso no te respondí antes.
Pero a lo que vamos. Como vosotros también creo que la inspiración es en la mayoría de los casos la mayor baza que tenemos como escritores pues es la chispa. Sin embargo, el poema que inspiró tu comentario, que queda así su exitencia justificada más de lo que merece, está inspirado en la idea de dejar de escribir.
Ya antes de tener acceso a la red me abrumaban los libros que quería leer y no podía (el trabajo, la familia, los amigos...) y con la red, con el descubrimiento de tantos que como tú escriben y me hacen pensar cada vez tengo más ganas de sólo leer y no escribir. No por creer que soy buen o mal escritor, sino por que el deleite de la lectura en muchas ocasiones supera al de la escritura.
Un cordial saludo y muchas gracias por citarme.
Juanjo
Honestamente, no pienso que el Pais Vasco y Kosovo tengan mucho que ver. ¿Ha sido invadido el País Vasco como el Tibet? En el Tibet mueren tibetanos no chinos, y en el pais vasco nos matan a los vascos, catalanes, riojanos, andaluces, madrileños... es decir, unos españoles que no quieren serlo nos matan por si querer serlo.
De verdad, ¿es la misma situación?