Sólo a veces
Hay fuegos, hogueras,
pequeños, grandes candiles
con otros nombres, apellidos,
en otras direcciones.
Mas aprendo cada día de tus días
a saber hablar a los ojos,
a leer en tus labios,
a caminar con tus huellas.
Vuelvo a navegar
dejando la brisa
rozar las velas de oscuridad.
Tendido en tu abrazo,
dormido en la risa
de aquel cuello, tentador pedestal,
imposible de quebrantar;
tus manos se dejan acariciar.
Cuando ayer escuché
“las estrellas entornan
sus párpados azules
una vez y otra vez,”
tu voz cantaba los versos
asombrándome por que ahí estás
con tu pasmosa sinceridad
una vez y otra vez.
Asombrándome entre los bosques
acciones inesperadas,
arranques de fragilidad
por ti tan despreciados.
Y son tus párpados
y son los míos,
y el centelleo entre la penumbra
y las guías extintas
y la carta de navegación prohibida
y, a veces, la alegría.



bantabah dijo
Una vez y otra vez...escribimos nuestros asombros.
Bonitas palabras!
Un saludo
16 Febrero 2008 | 02:24 PM