SÍ, YO TAMBIÉN HE SUFRIDO ACOSO LABORAL
El otro día quedé con un antiguo compañero de FCC, mi anterior curro. Nos tomamos unas birritas y empezamos a hablar de nuestras vidas. Media hora después ya parecíamos dos abuelos hablando de nuestras batallitas en la empresa. Entre sorbo y sorbo me vino a la cabeza una historia que casi había olvidado (o intentado olvidar).
Ésta comienza con mi primer contrato en la empresa, yo tenía 20 años. Me contrataron para el sector de limpiezas, en la zona de la playa. Empezaba a trabajar a las 7 de la mañana pero tenía que levantarme a las 5'30 porque el curro me quedaba a tomar por culo de casa. A parte de ese inconveniente, todo lo demás estaba bien. Enseguida congenié con los compañeros más jóvenes del cuartelillo. Debo reconocer que todos eran bastante simpáticos, incluido el protagonista de esta historia. El ser en cuestión se llamaba Córdoba, bueno, ese era su apellido pero nadie lo conocía por el nombre y, por supuesto, yo nunca me interesé en saberlo.
Córdoba tenía unos 55 años pero apenas se juntaba con los hombres de su edad. Decía que le gustaba más la juventud para ver si se le pegaba algo...¡qué hijo puta!
A los tres días ya me hablaba como si me conociera de toda la vida. Lo que aún hoy me parece curioso es que, constantemente, me hablaba de su mujer y sus hijos, de lo guapos que eran y lo mucho que los quería.
Su comportamiento me parecía un poco raro pero jamás llegué a pensar lo que quería de mi.
Pues bien, para ir al curro, yo tenía que coger un autobús a horas intempestivas y daba la casualidad que, por la avenida donde estaba situada la parada, pasaba también el Córdoba con su moto. Durante los 5 primeros días, me saludaba y pasaba de largo pero el sexto paró y me invitó a subir
(CONTINUARÁ...)



films dijo
Esperamos la continuación parece muy interesante
14 Octubre 2007 | 10:20 AM