El porqué me cuesta tanto levantarme de la cama
Cada vez me cuesta más trabajo levantarme de la cama. Y la culpa de ello la tiene mi madre. Sí, sí, sin lugar a dudas mi madre. ¿Por qué?
Pues bien:
Todo empezó en etapa escolar. Cuando llegaba la hora de levantarme y mi madre se acercaba sigilosamente a mi lado.
Llegados a este punto pronunciaba un suave:
Jose, Jose.
Al que yo respondía con un: Ya, ya...
Pasados unos segundos (creo) se oía a lo lejos (ya no tan suave):
JOSE, JOSE.
Tras lo cual volvía a trascurrir otro periodo de tiempo y ahora ya más cerca pero cada vez menos suave:
JOOOSEEE, JOOOSEEE, QUE SON LAS 7.
A lo que yo respondía: Ya, ya...
Tras este monólogo materno, que sin duda servía para que mi inconsciente recordara mi nombre, mi madre entraba en la habitación ruidosamente, a veces dando palmas, otras cantando algún "gritis jis" de Manolo Escobar, otras con la bocina de los partidos de futbol.
Abría las cortinas, las persianas, las ventanas, las sábanas de mi cama, ponía la radio a todo volumén, ponía el video de las fallas del 82. Incluso creo recodar como último recurso tirarme un vaso de agua en la cara, y aunque no estoy seguro... (Claro después de todo esto seguía dormido) creo recordar alguna que otra patada de rabia en los testículos y alguna descarga eléctrica en los pezones.
Ahora las cosas han cambiado. Tengo un despertador. Lo cual es más bien poquito, y a veces el pobrecito no consigue despertarme.
Por eso la culpa es de mi madre. Es que no me enseñó bien.
Oh... bueno mejor dicho, a alguien habrá que echarle la culpa.
Amaru dijo
Me he reído con tu artículo, pero no me gusta el final: no creo que las madres no nos enseñen bien, quizá es que nosotros no queremos aprender...
¡Saludos!
4 Noviembre 2005 | 04:54 PM