LA JUSTICIA Y EL ODIO
Me he pensado mucho la conveniencia de escribir este “post”, por lo delicado del tema y por que sé, que puede dar lugar a distintas y desagradables discusiones, ya que las sensibilidades a este respecto, están a flor de piel y muy encontradas.
Minutos antes de ponerme a escribir he podido leer que la Audiencia Nacional, ha entendido que el criminal terrorista De Juana Chaos, debe seguir en la cárcel, a pesar del peligro que corre su vida, por la huelga de hambre que el mismo se ha impuesto. No puedo ni debo opinar sobre este tema, porque, esté o no de acuerdo con las sentencia, suelo respetarlas todas.
Antes de seguir, quiero dejar palmaria constancia de mi asco hacia ese energúmeno. Su sola presencia en la sociedad, denota una terrible falla en la condición humana. Para mí tiene el mismo valor que un chacal o que una inmunda rata.
Pero, a pesar de mi rechazo, tiene la misma condición legal que cualquiera.
No debemos olvidar que vivimos en un estado de derecho, que somos una sociedad democrática, que nos hemos dado unas norma aceptadas por todos que deben regir nuestra convivencia, incluso la de aquellos, que no son merecedores de la protección que dan esas normas.
De Juana Chaos, fue condenado por los asesinatos que había cometido, según la ley que nosotros, a través de nuestros representantes, habíamos acordado, para esta clase de delitos.
Si el castigo era o no suficiente – para mí no lo era- es otra cuestión. La legal maquinaria de la justicia se puso en movimiento y el criminal cumplió su castigo. Punto y final.
Pero había mucho odio en la recamara, como para permitir que el criminal pudiese hacer uso de su ganada libertad y unos, guiados por el comprensible dolor de ver al asesino de sus seres queridos en libertad y otros dispuestos a sacar réditos políticos y los mas, guiados por la fácil retórica del victimismo, idearon una pena a la medida para que el criminal volviera a la cárcel.
Por dos articules escritos en un diario vasco, donde se hacía apología del terrorismo, se le pidió una pena de doce años. No había habido pistolas, solo palabras, pero de esa manera, se enmendaba el fallo de una ley, que no olvidemos, habíamos hecho nosotros.
Después una huelga de hambre y todo lo que ha venido detrás.
Es cierto que el terrorismo produce sentimientos malignos que muchas veces nos llevan a la falta de reflexión y a que nazcan en nosotros instintos primarios y peligrosos que creíamos ocultos.
Digo esto por los comentarios que he leído y escuchado en estos días. Personas ecuánimes, incluso pacificas han hablado sin sonrojo, de penas capitales, de arrancarle los tubos y dejar que muera, de rematarle como a un animal herido.
Difícilmente se puede vivir en paz si se responde a la violencia con la violencia.
Me da miedo que vuelvan a haber detenidos que se matan al caer por las escaleras, juicios sumarísimos, cadáveres cubiertos de cal, me da miedo que volvamos a las andadas.
Decía Confucio que “la venganza eterniza los odios”.
Si las leyes no son justas o suficientes, cambiémoslas, pero no caigamos en la tentación de odiar. Nos pondríamos a la misma altura moral que ese asesino y que todos los asesinos.





Cris* dijo
Muy buena reflexión Jota, hace ponerse a pensar y mira por dónde, voy a opinar de una cosa que nunca creí que hiciera.
Estoy completamente de acuerdo contigo. Opino exactamente igual: "Su sola presencia en la sociedad, denota una terrible falla en la condición humana. Para mí tiene el mismo valor que un chacal o que una inmunda rata". Asesino el tal De Juana Chaos, que ha sido y posiblemente en su mente retorcida, lo siga siendo.
Pero nosotros no podemos, actuar igual que él, nosotros muchas personas de bien, si sabemos reprimir nuestros instintos asesinos, si es que los tenemos.
Pero no quisiera ponerme a la altura de un frío asesino. No puedo opinar de la justicia, deseo que sea justa, aunque a veces me cuesta creerlo. Tampoco se si habría que enviarlo a su casa, es un enfermo terminal? Tampoco se decirlo. Que lo tengan en el hospital y lo alimenten a la fuerza? Será lo mas correcto?
Lo único que se es que yo no quiero cargar con su muerte en mi conciencia, él ha decido suicidarse lentamente para manipular la política? Pues será, si no ya se habría suicidado del tirón.
Es muy complicado, pero algo si tengo muy claro, algo muy importante, si él es un asesino, yo no.
Posiblemente si me hubiesen asesinado a un hijo en un atentado terrorista, estaría rabiosa, no se como reaccionaria, la verdad.
Hay que dejar el odio de lado, porque nos arrastra al lado oscuro. Y a mi particularmente me gusta la luz.
Con lo cual, no podemos actuar con el mismo odio que el actuó, estaríamos poniéndonos a su misma altura.
UN ABRAZO JOTA Y QUE LA CORDURA NOS ACOMPAÑE SIEMPRE.
25 Enero 2007 | 08:27 PM