Pedro García Moreno es el actual presidente de ANSE (Asociación Naturalista del Sureste Español). Es licenciado en geografía, tiene 40 años y está afiliado a esta organización desde los 17. Casado y con 2 hijas asegura ser “una cuestión de esfuerzo” el compaginar su vida laboral como presidente de ANSE y su vida familiar ya que encuentra ciertas dificultades. Dice ocupar mucho tiempo a las actividades de la asociación “no por el hecho de ser presidente, sino porque uno hace lo que le gusta”.
¿Cómo se financia ANSE?
Se financia con la cuota de los socios, poco más de 500 hay actualmente, con donativos, venta de material, proyectos concretos financiados por distintas entidades, algunos convenios firmados con ayuntamientos... Digamos que hay que diferenciar, por una parte, lo que son los gastos habituales de la asociación que se cubren exclusivamente, o casi exclusivamente, con las aportaciones de los socios; la otra parte serían los proyectos demostrativos, en los que intervienen fondos de distintas entidades y de la comunidad autónoma.
Y, ¿existe algún control sobre esta financiación?
Si. Normalmente casi todos los proyectos suelen tener una intervención, directa de la administración o intervención de auditorias. Después está la asamblea anual de la asociación a la que hay que rendir cuentas.
Entrando ya en materia de medio ambiente, ¿cuál es su visión sobre el calentamiento global?
Es de preocupación. La preocupación sería mayor a escala global que a escala regional. Hay áreas del planeta en las que el efecto del cambio climático se está notando mucho más que en regiones semiáridas como la Región de Murcia, donde la vegetación y la fauna son capaces de adaptarse al cambio climático si ese cambio no es demasiado importante. Hay efectos regionales localizados que pueden ser muy importantes, es el caso de recesión de las playas de La Manga y las consecuencias económicas y ambientales que eso podría tener. Pero a escala planetaria es donde parece que los efectos pueden ser mucho más graves con la desaparición de grandes masas de hielo y efectos sobre la biodiversidad, inundaciones en determinadas zonas, en zonas que ya están muy al límite, como es el caso de los desiertos, podrían acentuarse más los efectos...
¿En cuanto tiempo aproximadamente podría afectar al Mar Menor?
Eso es muy relativo. Ahora mismo hay muy poca información y la que hay es muy global. El mayor problema en nuestras costas está, fundamentalmente, en la regresión del tramo litoral como consecuencia del incremento del nivel del mar, dos o tres centímetros de incremento del nivel del mar que aparentemente no tendrían importancia pero con los temporales las olas llegan bastante más lejos. El mayor daño se ocasiona con la erosión de las zonas costeras. Si el incremento va mucho más allá el daño sería mucho mayor.
A nivel regional, ¿cuál sería una posible solución?
Bueno, una solución a nivel regional no se puede dar. Si nosotros tomamos medidas para la Región de Murcia pero el resto de los países siguen aumentando sus emisiones de forma espectacular, desde luego se va a llegar a casi nada. Lo que ocurre es que en la Región de Murcia estamos haciendo lo mismo que están haciendo todos los demás, incluso peor. Hemos aumentado las emisiones de CO2 que contribuyen al cambio climático. El modelo de desarrollo por el que hemos apostado consume gran cantidad de recursos energéticos y genera grandes cantidades de emisiones de CO2, es decir, deberíamos ir por camino distinto al que estamos tomando.
En referencia a la polémica que ha empañado las últimas elecciones regionales sobre el Trasvase, ¿cuál sería la utilización del agua que llegase a Murcia?
Si hacemos caso de lo que dijo en su día la administración, sería para cubrir déficit, lo que llamamos el déficit estructural, es decir, iría para consumo humano y regadío. En teoría debería de ser para eso, pero lo cierto es que en los últimos años estamos comprobando que aguas que iban para la agricultura estás yendo ya, actualmente, antes de que se haga el trasvase, para urbanismo y para el riego de campos de golf. En la Región de Murcia muchos campos de golf tienen autorizado el uso de agua que antes se dedicaban a la agricultura y ahora se dedican al riego de estos campos. Esta es una actividad que va a ser imposible mantener con las aguas residuales de los complejos.
¿Cuántos proyectos de campos de golf hay en la Región de Murcia?
Es muy difícil de saber. En el campo de Cartagena hay aprobados alrededor de una treintena, y digo que es muy difícil de saber porque no conocemos todos los convenios urbanísticos que firma cada ayuntamiento. Solo en el campo de Cartagena hay construidos ahora mismo diez campos de golf de dieciocho hoyos, funcionando, regándose y todos ellos vienen asociados a complejos residenciales. El problema no es el campo de golf en sí mismo. El campo se hace donde hay un campo de lechugas y puede incluso reducir el consumo de agua. El problema es que el campo de golf viene asociado a zonas residenciales que, además, provocan una transformación importante del paisaje, en algunos casos incluso la destrucción de áreas de interés natural. La realidad es que, hoy día, muchas de las aguas de agricultura se están dedicando a zonas residenciales. Luego, lo lógico sería pensar que en realidad muchas de las aguas que vinieran del trasvase terminarían para eso.
¿Qué impacto medio ambiental tendría el Trasvase?
Hay un montón de informes. En su día, no se si fueron cincuenta científicos los que consultó el Gobierno del estado cuando gobernaba el Partido Popular y más de la mitad claramente se mostraban en contra. Se ha destacado fundamentalmente el daño al Delta del Ebro. El Delta es un ecosistema que se ha generado, en parte por la actividad humana, una deforestación masiva, que mantiene una actividad económica evidente por el uso agrícola pero sobre todo tiene una función ecológica. Es un área natural reconocido a escala internacional. Los informes destacaban que esa disminución del nivel de las aguas favorecerían la intrusión marina lo que generaría problemas de las aguas. Las infraestructuras asociadas al trasvase, en algunos casos atravesarían zonas de importante valor natural, algunos de los embalses asociados generarían también problemas, y luego habría unos impactos indirectos del uso posterior del agua en forma de grandes áreas residenciales. En fin, el volumen de los impactos serían muy diversos pero siempre se ha destacado como la más importante el daño al Delta del Ebro.
Y las desalinizadoras, ¿cuál sería el impacto que causarían en el medio ambiente?
Habría un impacto directo en el lugar donde se ubican, por ejemplo, en la Región de Murcia la de mayor impacto es la desaladora del Valdelentisco, la más grande de las desaladoras que plantea el Plan Hidrológico Nacional se está haciendo entera dentro de un espacio protegido. Otro impacto importante, dependiendo de cómo se construya y hacia dónde se vierta, es el vertido de la salmuera. El agua que se vierta a través del emisario submarino tiene una gran concentración de sal. Hasta ahora las sales no pueden ser utilizadas, no pueden ser aprovechadas. Si se vierte en zonas especialmente frágiles, como por ejemplo las praderas de la Poseidonea oceánica es muy posible que la mate. La Poseidonea oceánica es una especie endémica del mediterráneo de gran valor ambiental y además es muy frágil por lo que un vertido de salmuera muy cerca de la pradera podría destruirla. En el caso de Valdelentiscos los vertidos estarían muy cerca de las praderas. Luego hay otros daños indirectos, por ejemplo las desaladoras consumen gran cantidad de energía, si esta energía la generas con paneles fotovoltaicos no generas tanta contaminación como la que genera si consumes la energía producida por una central de ciclo combinado que quema gas natural y emite CO2. Actualmente, todas las desaladoras que hay en nuestra región consumen energía eléctrica producidas por centrales de ciclo combinado.
Y la mejor solución ¿cuál sería?
Desde nuestro punto de vista hay que combinar el trasvase actual con el uso de desaladoras y con una reorientación del modelo de desarrollo. Desde nuestro punto de vista la Región de Murcia no debe seguir creciendo ha este ritmo, y eso no quiere decir que vayamos hacia atrás sino esto quiere decir que si crecemos menos, es decir, si buscamos un crecimiento hacia las ciudades compactas, recuperar muchos de los pueblos de la región del interior que están abandonados, si apostamos más por el turismo hotelero que en la segunda residencia, podemos conseguir un nivel de desarrollo maravilloso, ganar en calidad de vida y conservar lo que tenemos.
Usted ha dicho en declaraciones que el actual modelo de desarrollo de la Región de Murcia es insostenible, ¿cómo debería crecer la región?
Yo soy de los que opina que no hay por qué mantener el discurso del crecimiento. El crecimiento sin limites es imposible, ninguna especia puede crecer indefinidamente en un ecosistema, el planeta es limitado y tiene los recursos que tiene. Hay otra gran falacia en esto del crecimiento y es que, para vivir bien no hay que crecer necesariamente, es decir, no tenemos porque ser cada vez más, mas bien al contrario, normalmente la calidad de vida se pierde a partir del momento en que están todas las necesidades cubiertas, digamos las más elementales como son la sanitarias, y en el momento que empiezas a crecer en exceso empieza a haber mucha más gente, muchas más infraestructuras, hay menos espacio disponible, las playas se van colmatando, y muchos aspectos de la buena calidad de vida se van perdiendo. Desde nuestro punto de vista hay que reorientar todo esto del crecimiento.
ANSE ha denunciado la construcción masiva en espacios protegidos, ¿cuándo cesará esto?
ANSE ha denunciado la presión y las urbanizaciones en determinados espacios protegidos, digamos que hay una construcción masiva en el conjunto de la Región, pero no tanto en espacios naturales protegidos. Ahora, prácticamente todos los municipios de la Región han revisado sus planes generales de ordenación apostando por los desarrollos urbanísticos, por ejemplo, en Águilas han acordado que todo el suelo agrícola pase a ser urbanizable. Esto supondría hacer un mínimo de unas 140.000 viviendas más. Lorca aprobó su plan general con 135.000 viviendas nuevas. El municipio de Cartagena, el sur del Mar Menor aprobó el avance del plan general con un mínimo de unas 40 o 50 mil viviendas. En determinados espacios naturales, el gobierno de la región y los ayuntamientos han apostado también por urbanizar en espacios protegidos o a desproteger espacios protegidos para urbanizar, es el caso de Marina de Cope. En Marina de Cope se desprotegieron unas 2000 hectáreas de zona protegida para hacer una urbanización de entorno a 40000 habitantes. El gobierno de la Región de Murcia es de los primeros gobiernos de España que desprotegen espacios naturales. Hay también algunos propietarios, ayuntamientos, e incluso comunidad autónoma que han respaldado proyectos urbanísticos en espacios protegidos.
Los políticos de esta región, ¿se preocupan por el medio ambiente?
No es bueno generalizar. Estoy convencido de que hay un sector en la política que están preocupados por la conservación del medio ambiente y quiero pensar que cada día ese sector es más importante. Hay un sector, que desde nuestro punto de vista es el más peligroso de la clase política que utilizan el medio ambiente para justificar lo injustificable, que dicen que les preocupa el medio ambiente pero con su actuación demuestran día a día que les importa muy poco. Actualmente el medio ambiente está en boca de todo el mundo.
Por el cargo que ocupa como controlador del gobierno regional en temas de medio ambiente, ¿recibe algún tipo de presión? Por parte de políticos, constructores, medios de comunicación...
Lo que hemos tenido a lo largo de estos años han siempre anecdóticas. En general, ANSE es una organización que agradece el trato el trato que tienen los medios de comunicación. Eso no quita para que haya habido sus reunios con algún director que otro de medios de comunicación, algunas más o menos tensas.
Y alguna de esas anécdotas...
Ha habido muchas, pero bueno, las importantes yo creo que no se deben de contar. Y algunas de las que tu dices de presiones, bueno, ha habido intentos de acuerdos, económicos...La anécdota más importante es que hayamos podido decirle a la cara a los políticos o empresario lo que nosotros opinamos sin que eso haya supuesto tener que pelearse directamente con nadie.
¿Cuál sería el “pelotazo urbanístico” que más destacaría en la Región de Murcia?
Hay muchos. Uno muy próximo a una ciudad que no afectaría a espacios naturales es todo lo que se está haciendo en el entorno a Nueva Condomina., eso es un pelotazo en toda regla. Grandes pelotazos son los que acompañan a Polaris. Serían grandes pelotazos en el sentido de un terreno comprado a precios bastante económicos y recalificarlos con fines urbanísticos y con unas densidades muy altas. Algunos de los que se avecina sería el caso de la Zerrichera, sería un gran ejemplo de pelotazo suponiendo lo que salga. Ahora habrá que ver que es lo que ocurre en los tribunales y en la Unión Europea.
La nueva ley del suelo que se aprobó en el Congreso, ¿controlará la corrupción?
Puede ayudar. Por ejemplo, hay artículos en los que se dice que no se puede desproteger espacios naturales si los valores naturales que conservaba no se pierden de forma natural. Aumenta la protección, obliga a hacer una serie de trámites que hasta ahora no eran obligatorios, obliga a crear los suelos protegidos rurales. Luego, todo dependerá del que esté, a nivel local y regional, aplicando esa legislación. Luego también influirá que los grupos de defensa de la naturaleza y la sociedad en conjunto estén concienciados lo suficientemente como para que si se produce un incumplimiento de la ley estén un poco encima, pero las leyes por sí mismas no lo solucionan todo.
¿Cuáles son los futuros proyectos y campañas de ANSE?
Estamos metidos en muchas cosas. Reivindicativos, un montón. Nada más que en asuntos judiciales tenemos interpuestos 4 recursos contencioso-administrativos y 2 querellas. Estamos preparando una campaña para evitar la destrucción del Golger. Hay muchas denuncias puestas en relación con la conservación del Mar Menor. También hay proyectos demostrativos. Tenemos una tienda de agricultura ecológica, el proyecto de las canasteras (especie de ave que se había extinguido en la Región), trabajamos en la recuperación de aves acuáticas, seguimiento de delfines, en Isla Grosa, tenemos un vivero, conservación de recuperación de fauna y flora y recuperación de la zona... En fin, muchas cosas.