Caminado lento y fuerte
Cuando el mundo era pequeño y solo existían los animales, ellos querían ver la luz del sol, y esto era lo que les llevaba a intentar romper la oscuridad de distintas formas: La Sucha se dirigió al Jaguar y luego de pedir permiso subió hasta el cerro más alto intentando romperlo con sus garras, pero no pudiendo, utilizó la cabeza y saliendo se quemó con el calor del sol para finalmente volver fracasado.
El oso intento como tres veces y en el último intento perdió la cola. Entretanto el picaflor solicitaba por una oportunidad y ésta era negada.
Ahora era el turno del León, el más fuerte: caminando lento trataba de jalar pero no lo pudo.
Por fin se le dio la oportunidad al picaflor: primero trató de jalar y al no lograr nada, intentó hacerle huecos con el pico puntiagudo que tenía. De esta manera permitió la creación de las estrellas para que luego Dios creara el mundo.
