A mis soledades voy, de mis soledades vengo, porque para andar conmigo me bastan mis pensamientos. ¡No sé qué tiene la aldea donde vivo y donde muero, que con venir de mí mismo no puedo venir más lejos! Ni estoy bien ni mal conmigo; mas dice mi entendimiento que un hombre que todo es alma está cautivo en su cuerpo. Entiendo lo que me basta, y...
Yo no soy yo. Soy este que va a mi lado sin yo verlo, que, a veces, voy a ver, y que, a veces olvido. El que calla, sereno, cuando hablo, el que perdona, dulce, cuando odio, el que pasea por donde no estoy, el que quedará en pie cuando yo muera.
Si te dijera, amor mío, que temo a la madrugada, no sé qué estrellas son éstas que hieren como amenazas ni sé qué sangra la luna al filo de su guadaña. Presiento que tras la noche vendrá la noche más larga, quiero que no me abandones, amor mío, al alba, al alba, al alba. Los hijos que no tuvimos se esconden en las cloacas, comen las últimas fl...
Aquí la envidia y mentira me tuvieron encerrado. Dichoso el humilde estado del sabio que se retira de aqueste mundo malvado, y con pobre mesa y casa, en el campo deleitoso con sólo Dios se compasa, y a solas su vida pasa, ni envidiado ni envidioso.
He cometido el peor de los pecados que un hombre puede cometer. No he sido feliz. Que los glaciares del olvido me arrastren y me pierdan, despiadados. Mis padres me engendraron para el juego arriesgado y hermoso de la vida, para la tierra, el agua, el aire, el fuego. Los defraudé. No fui feliz. Cumplida no fue su joven voluntad. Mi mente...
Puto es el hombre que de putas fía, y puto el que sus gustos apetece; puto es el estipendio que se ofrece en pago de su puta compañía. Puto es el gusto, y puta la alegría que el rato putaril nos encarece; y yo diré que es puto a quien parece que no sois puta vos, señora mía. Mas llámenme a mí puto enamorado, si al cabo para puta n...
Quien te dice que ausencia causa olvido mal supo amar, porque si amar supiera, ¿qué, la ausencia?: la muerte nunca hubiera las mientes de su amor adormecido. ¿Podrá olvidar su llaga un corzo herido del acertado hierro, cuando quiera huir medroso, con veloz carrera, las manos que la flecha han despedido? Herida es el amor tan penetrante que lle...
Quien dice que la ausencia causa olvido merece ser de todos olvidado. El verdadero y firme enamorado está, cuando está ausente, más perdido. Aviva la memoria su sentido; la soledad levanta su cuidado; hallarse de su bien tan apartado hace su desear más encendido. No sanan las heridas en él dadas, aunque cese el mirar que las causó, si quedan...
Dicen que me case yo: no quiero marido, no. Más quiero vivir segura n'esta sierra a mi soltura, que no estar en ventura si casaré bien o no. Dicen que me case yo: no quiero marido, no. Madre, no seré casada por no ver vida cansada, o quizá mal empleada la gracia que Dios me dio. Dicen que me case yo: no quiero marido, no. No será ni es nacido...
Cuando emprendas el viaje hacia Itaca ruega que sea largo el camino, lleno de aventuras, lleno de experiencias. A los Lestrigones, a los Cíclopes o al fiero Poseidón, nunca temas. No encontrarás trabas en el camino si se mantiene elevado tu pensamiento y es exquisita la emoción que toca el espíritu y el cuerpo. Ni a lo...
Como todos los jóvenes yo también he buscadoesa luz inquietante que brilla en la aventura.Como todos los jóvenes he arrastrado mis sueñospor el fango celeste de la vida nocturna. El alcohol –que seduce– y los cuerpos –que embriagan–me han dado la medida de unos mundos secretosque van ya convirtiéndose en jardines de hastío,y la pasión primera...
Yo sé que existo porque tu me imaginas. Soy alto porque tu me crees alto, y limpio porque tú me miras con buenos ojos, con mirada limpia. Tu pensamiento me hace inteligente, y en tu sencilla ternura, yo soy también sencillo y bondadoso. Pero si tú me olvidas quedaré muerto sin que nadie lo sepa. Verán viva mi carne, pero será otro hombre -osc...
Mañanita de San Juan, mañanita de primor, cuando damas y galanes van a oír misa mayor. Allá va la mi señora, entre todas la mejor; viste saya sobre saya, mantellín de tornasol, camisa con oro y perlas bordada en el cabezón. En la su boca muy linda lleva un poco de dulzor; en la su cara tan blanca, un poquito de arrebol, y en los sus ojuelos garz...
Pues amas, triste amador, dime qué cosa es amor. Es amor un mal que mata a quien le más obedece; mal que mucho más maltrata al que menos mal merece; favor que más favorece al menos merecedor. Es amor una afición de desseo desseoso, donde falta la razón al tiempo más peligroso; y es un deleyte engañoso guarnecido de dolor. Es amor un tal poder...
Querría no dessearos y dessear no quereros, mas, si me aparto de veros, tanto me pena dexaros que me olvido de olvidaros. Si os demando galardón en pago de mis servicios, daysme vos por beneficios pena, dolor y passión, por más desconsolación. Y no puedo desamaros aunque me aparto de veros, que si pienso en no quereros tanto me pena dexaros ...
Me sorprendió el verano traicionero lejos de ti, lejos de mí muriendo. Junio, julio y agosto, no os entiendo. No sé por qué reís mientras me muero. Vengan nieve y granizo, venga enero, vengan escarchas ya, vayan viniendo. Troncos que fueron nidos ahora enciendo y no consigo la calor que quiero. Suelta la vida al viento falsos lazos: no hay flo...
En su oscuro principio, desde su alucinante estirpe, cifra inicial de Dios, alguien, el hombre, espera. Turbador sueño yergue su noticia opresora ante la nada original de la que el ser es hecho, ante su herencia de combate, dando vida a secretos cegados, a recónditos signos que aún callaban y pugnan ya desde un recuerdo hondísimo para emerger ...
Te deseo primero que ames, y que amando, también seas amado. Y que, de no ser así, seas breve en olvidar y que después de olvidar, no guardes rencores. Deseo, pues, que no sea así, pero que sí es, sepas ser sin desesperar. Te deseo también que tengas amigos, y que, incluso malos e inconsecuentes sean valientes y fieles, y que por lo meno...
Vivo en mi pueblo pequeñoLe fe, la alegría, la paz del hogarhay una niña morenaque tras el trabajo me llena de paz. Hay una ermita en el monteque todas las tardes escucho cantary aquel arroyo tan claroque riega los campos que son nuestro pan. Era la tarde un suspiroy aquellos soldados llegaron acá“Quietos los niños y viejosLa gente más joven ten...
Cerré mi puerta al mundo; se me perdió la carne por el sueño... Me quedé, interno, mágico, invisible, desnudo como un ciego. Lleno hasta el mismo borde de los ojos, me iluminé por dentro. Trémulo, transparente, me quedé sobre el viento, igual que un vaso limpio de agua pura, como un ángel de vidrio en un espejo.