Día de la Marmota
“Les daré un pronóstico para el invierno: será frío, oscuro y durará... el resto de sus vidas”. (Phil Connors)

De vuelta a las pistas.
Mi cabeza ha estado en otra parte. He dejado de escribir pensando en cómo rearmarme, algo así como el movimiento de las tropas después de un ataque. Algo así.
Anduve en la potente ciudad de Temuco, por ejemplo, descansando un par de días, pero de eso quiero hablarles otro día. En realidad, ahora mismo pensaba escribir de Temuco City, pero estoy parado en un día que me recuerda a mi gran película favorita: hoy es 2 de febrero, ¡¡¡“El Día de la Marmota”!!!.
Esto es un resumen:
Phil Connors (Bill Murray) es un periodista, especializado en el informe del tiempo, que tiene que ir, por enésima vez, a la ciudad de Punxsutawney para reportear el famoso “Día de la Marmota”. Para él es un día de mierda, pero obligado por las circunstancias se ve otro año más informando la ridícula escena de una marmota, observada por toda la ciudad, saliendo de su madriguera. La idea es saber si el invierno viene duro o suave, y eso sólo la marmota lo sabe al salir de su casita.
Luego del reportaje, y en medio de una tormenta de nieve, Phil Connors se enfrasca en una discusión con la policía que tiene cerrado el único camino para salir del pueblo. Le insiste al policía que lo deje salir de una vez por todas pero es imposible, y acá viene la peli: Phil se devuelve al hotel, triste como un perro, para levantarse una y otra vez, en el mismo día sin retorno.
Todos los días lo mismo, las mismas conversaciones, y por supuesto el mismo reporte de la marmota saliendo de su madriguera.
Y Phil ya no da más.
El problema es que todo lo que vive ese día, a la mañana siguiente se olvida. Bueno, se le olvida al resto de la gente porque Phil recuerda todo. Y la cara de odio, rabia y depresión se le va notando más y más.
Yo alucino con esta peli. La primera vez que la vi quedé pegado en el techo pensando “uh, esta weá es la vida misma loco”. Le conté esto a un amigo, y le dije que todos vivimos el mismo día, pero él me insitía que no:
- Yo no vivo el mismo día- me decía.
- ¿dónde despertaste ayer?- Le pregunté.
- en mi casa.
- ¿y antes de ayer?.
- En mi casa, pero a otra hora.
- "¿Y a qué hora almuerzas?- le pregunté.
- Como a las 13.30 hrs, me respondió, y agregó, “pero no almuerzo lo mismo todos los días”.
Bueno, algo así le pasaba a Phil. La cápsula del día era la misma, pero él se encargó de “hacer” diferente el contenido. Aunque -la verdad- todo era lo mismo.
El año 2004 yo no tenía horario fijo de trabajo (“era mi propio jefe” como dicen) pero, al fin y al cabo, igual tenía mi propio día de la marmota. La vida se me presentaba de la misma forma, aunque yo me moviera para todos lados.
Mis proyecciones eran siempre las mismas, hasta que llegó noviembre 2004. Ese día -o ese mes- todo lo que hacía se fue a la mierda, y empecé a hacer todo lo contrario. Si dormía mucho, ahora duermo muy poco. Si mi trabajo era inestable, ahora lo es demasiado. Todo cambió.
Todo.
Ahora vivo metido en una cápsula de rutina como la de Phil. Y vivo pensando en tener un día distinto, aunque sea un pequeño, y hermoso, día.
He dejado casi todo lo que tenía antes. Tengo la estabilidad que deseaba, intensamente, desde hace muchos años, pero como escuché de un economista una vez: “todo beneficio tiene un costo”. Y eso.
Todo esto ha tenido un costo que no deseo detallar acá.
Phil, finalmente, encuentra la solución al día repetido, pero también encuentra una solución a su propia vida, que es la moraleja más importante de la peli.
El día repetido da lo mismo, lo importante es romper la repetición interna. Phil la encuentra (la solución digo) cuando se relaja, cuando deja pasar el día -"ese" día- como cualquier otro, pero también como el último día de su vida. Ese día Phil encontró la solución.
Seguía nevando, pero el invierno ya se había acabado.

Tengo 35 años pero utilizo sólo el 70% de mi capacidad total (el resto se almacena para la vejez).
El origen de todo está en Valparaíso eso sí. Ahí nací y viví toda mi vida. Por un tiempo estuve estudiando Ingeniería en Serena en donde me metí con todo lo que NO tenía que ver con mi carrera: pinté murales, participé en movimientos de arte y trabajé de payaso por ejemplo. Luego de eso entré a estudiar Diseño en Valparaíso en donde desarrollé mi capacidad de almacenamiento visual la que actualmente se desarrolla de manera bastante óptima, según mis últimas mediciones.
Por muchos años trabajé en imprentas y como independiente, hasta que llegó diciembre 2004.
Y todo se dió vuelta (entiéndase esto en términos positivos por favor).
Actualmente distribuyo mi tiempo de lunes a viernes, en partes iguales, entre la ciudad de Viña del Mar y Santiago (Chile). Duermo y me levanto en Viña, y después parto a Santiago a trabajar.
Y en eso estamos.

transeunte dijo
un tema para reflexionar....... necesito tiempo para emitir una opiniòn. De momento digo que el principal obstaculo del ser humano es la rutina. Una minorìa tiene la fortuna de realizar la actividad que siempre soñò (vocaciòn).Todos desearìamos ser libres como las aves (lo seràn realmente?) y emprender nuevas rutas pero ello no siempre es posible.Modestamente soy de la convicciòn de que en esta vida hay que ser lo suficientemente sabio y saber estibar la carga que tus responsabilidades te destinan. Resumo..... al mal tiempo buena cara y a no rendirse jamàs.Mi saludo y el placer de leerte nuevamente.
2 Febrero 2006 | 06:18