Ummmm, caramelos sabor ángel... Divinos!!!
¿Como podía existir un rostro como aquel?
¿Quien pudo encerrar tanta belleza en una mirada?
Cada vez me veía rodeado por más y más de aquellos ángeles.
Como salidos de la nada.
Como nacidos ayer…, pero siendo personas que hará años que salieron del útero materno, y que provenían de sus casas, hogares mas o menos distantes, pero totalmente terráqueos y normales.
Completamente inaccesibles para mi cama, y realmente apetecibles… el mero hecho de poderlos observar pasa a convertirse en un placer.
Pero un placer degustable.
Como cuando comes estando muy hambriento.
O bebes cuando creías que morirías de sed.
O incluso cuando te hacías pis desde hace mucho y por fin logras mear…
El caso es que situaciones normales con elementos normales no tienen porque dar el resultado esperado.
Sino que dependiendo del entorno y situación, cualquier momento puede agigantarse y volverse único, deseable.
Una facultad llena de suculentas galletas…, pero ¡ah! ¡Se mira pero no se toca!
Y aquellas ricas golosinas, tan bien envueltas, tan bien expuestas al otro lado del escaparate carente de cristal, pero de muro invisible se torna en cierta forma mi nuevo infierno…, el tendero esta hay mismo, su monotonía es apreciable:
-¿Si? ¿que desea?
-Un plato de mimos por favor, todo lo lleno que se pueda.
-¿Lo desea caliente o frió?
-Caliente a poder ser por favor.
-Esta bien… deposite aquí su alma, y espere en el limbo sentado un par de milenios que ahora enviamos el mensaje a uno de nuestros hermosos contenedores de mimos; puede que su cuerpo este algo putrefacto para cuando le lleguen, ¿cree que podrá esperar?
-Que remedio…
-El motivo de la tremenda espera es que a usted no le corresponde recibir mimos en esta vida, al menos no por seres tan majestuosos como estos. Deberá a esperar a renacer más perfecto, o disponer de la fama o el dinero pertinentes. Parece ser que su inteligencia y capacidad actuales no son meritos suficientes.
-Lo comprendo.
-Además debe saber que aun cuando reciba el plato, este puede desaparecerle de las manos sin previo aviso, puesto que su correcto uso no tiene porque corresponderse con que el plato disfrute de su compañía. Asimismo puede que el plato no pare de sugerirle cambios, que muy posiblemente luego use en su contra, o niegue que tales cambios hayan sido sugerencias suyas. Sea como sea, no creo que jamás pueda saciar su hambre de mimos con tales seres. ¿Quiere una sugerencia?
-Pues…, no se, sugiera…
-Búsquese un objeto inanimado, un cuerpo mas normal, alguien que sea como usted, vulgar física y psíquicamente, alguien que en menos de mil años pueda corresponderle.
Puede que aun no haya nacido, que este en una dimensión paralela, pueda que no llegue a existir algo semejante. Pero no busque en estos platos la felicidad que le pide el cuerpo. Porque nunca la encontrara…
-¿Merece la pena envejecer buscando?
-Si no muere antes de encontrar lo que busca… si. Pero muy pocos lo logran… Recuerde, mientras haya esperanza y tiempo, siempre podrá lograrlo. El azar es caprichoso, no le guarde rencor.
-Descuide, no lo haré- masculle mas bien para mis adentros, y temeroso de que viera mis dedos cruzados…- es mas, ni siquiera le guardo un ápice de rencor a pesar de todas las veces que me la ha jugado en mi vida -mentí descaradamente, pero no me importo.
¿Puedes comerte un caramelo en contra de su voluntad?
Nunca sabes cuando tocas techo o has tocado el fondo en estas situaciones.
-Kailarx-

He tropezado muchas veces con una piedra, no si la misma o no, pero se que tropezare mas veces. Porque la vida... es un camino sin asfaltar.
Y quien soy yo mas que otra piedra?
Mas que otro obstaculo para muchos otros pies?
Solo somos carne que siente o piensa.
Ingredientes de un planeta devastado, en medio del banquete que forma nuestra galaxia.
Quien soy? una frase me impacto cierta vez...
"...Yo soy como soy, pero alguien tenia que serlo..."
Aqui no soy mas que palabras, con una avatar a lo maximo, pobre compañia que no te dira quien soy, si quieres saber realmente mas sobre mi..., tendras que conocerme.


