ENmudecer
Hoy vuelve a ensordecerme el silencio.
Anoche paseábamos de la mano por una ladera en sombras, tu paso era lento, con un crujido metálico.
Yo te miraba extraña. Diferente. Deseando ponerme la camisa del pasado que ya no me encajaba.
Desde mis ojos te notaba pequeño, más encojido que nunca.
Me decías que no todo había cambiado. Qué cómo había podido cegarme tanto.
Yo te preguntaba cómo habías podido enmudecer tan salvajemente.
-y el lodo engullía nuestros zapatos.
-y llegábamos al lugar de siempre, la misma esquina, la misma gente.
-y la familiaridad lo tornaba todo grotesco,
las mesas, las sillas y los bancos... un bodegón lleno del hollín de nuestras esperanzas muertas.
y entonces me di cuenta,
de que todo daba igual. De que ese momento era en él que nos torcimos,
en el que todo perdió su sentido
-de que ambos estábamos muertos en vida.


123 dijo
que bien cuentas un final tan amargo...
cuando sientes que el lodo engulle tus zapatos lo mejor es quitárselos y cambiar de camino..al principio duelen los pies descalzos, pero mejor descalzos que no poderlos mover...
otro beso
6 Mayo 2008 | 09:21 PM