La discusión generada en torno a si el Congreso debería permitir asumir su representación a nivel nacional a acusados por violaciones a los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad, me parece que ha llevado el tema a centrarse en cuestiones exclusivamente legales: de atribuciones, conflictos o superposiciones de los mismos.
Ha dejado en la sombra una cuestión que estimo de mucha mayor importancia y gravedad: ¿por qué son electos estos personajes por el voto popular, tanto a nivel nacional como provincial y municipal? ¿Por qué Bussi llegó a ser electo gobernador provincial por el voto popular?
(En otra dimensión: ¿por qué Carlos Saúl Menem triunfó en las tres elecciones a las que se presentó, cuando luego de su primer mandato y especialmente del segundo, se conocían las consecuencias de esos mandatos?).
Estimo que el estudio de esta cuestión es imprescindible y urgente, pues arrojaría mucha luz sobre algunas características básicas de nuestra población y sobre consensos masivos a situaciones que, en muchos de los casos, son rechazadas a nivel “individual”. En fin, creo que arrojaría una luz nueva (otra luz) sobre nuestra historia, sobre nuestro presente y quizás sobre nuestro futuro.
Pensaba aludir también a las falsas antinomias que separan hoy a los medios de cualquier otro grupo de poder, llámese Kirchner o los militares o Menem. Para los medios parece más facil oponerse a Patti (por otras razones que seguramente no son las explìcitas y obvias), que haber investigado antes a cada candidato y negarle catadura moral para PRESENTARSE a cualquier cargo público. Por ahí caían unos cuantos pájaros màs. Se callaron la boca y ahora se rasgan las vestiduras.
Pero será motivo de otra carta
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¿Cómo es posible que Cristina Kirchner se postule a presidenta de la Nación haciéndose pasar por defensora de la democracia y campeona de los derechos humanos?
Esta mujer que se enriqueció junto a su marido a través de la financiera que abrieron en su provincia durante la dictadura militar, la era de la plata dulce para el capital financiero nacional y transnacional, y "gracias" a los cuales la Argentina se endeudó abismalmente. Ella y su marido fueron partícipes activos de esto.
Esta mujer, que junto a su marido, fue cómplice, con su silencio, de las torturas, muertes y desapariciones de 30.000 argentinos.
Esta mujer que junto a su marido fueron menemistas desde la primera hasta la última hora, apareciendo abrazados con Menem (a quien su marido llamaba "este gran argentino"), en cuanto acto público le diera la ocasión durante la época en que la Argentina era rematada al mejor postor.
Esta mujer que junto a su marido remitieron al exterior (y aún allí se encuentra) parte notable de la riqueza de su provincia.
Esta mujer que junto a su marido motorizó la privatización de YPF, la provincialización de los bosques nativos y todas las demás disposiciones de la administración menemista, aprovechándolas en su favor.
Esta mujer que dio una muestra palmaria de su autoritarismo y su mala educación para con los que no pensaban como ella, durante el vergonzoso "debate” acerca del inconstitucional traspaso de la administración del presupuesto nacional a manos de su marido (hecho jamás ocurrido en nuestra historia), en la persona del Jefe de Gabinete.
Esta mujer que ha dado el lamentable espectáculo de pasearse por los más caros lugares y tiendas de Europa adquiriendo lujos y publicidad digna de una estrella de Hollywood.
Esta mujer que pretende ser la segunda Eva. Y que hasta tiene la indecencia de ostentar sus operaciones de reconstitución estética.
¿Y esta mujer se postula a la presidencia a la presidencia de la Nación haciéndose pasar por defensora de la democracia, campeona de los derechos humanos y la sucesora de Eva Perón?
Francamente éste es un síntoma de la impudicia y desvergüenza de quienes se arrogan la representación popular.
Señora Kirchner: vivimos en Argentina, no vivimos en Amnesialandia.
servido por kampah
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No soy afín al populismo. Y para que se entienda diré qué entiendo por populismo, especialmente en América Latina. Designo con ese nombre a movimientos políticos con fuerte apoyo popular pero que no buscan realizar transformaciones profundas del orden de dominación existente, ni están principalmente basados en una clase obrera autónomamente organizada.
Esto trae aparejadas consecuencias como las del peronismo. Mientras Argentina tuvo una situación ventajosa en el intercambio internacional y se producía un incontenible flujo de divisas hacia nuestro país, el régimen pudo llevar adelante su política de dádivas. Y digo dádivas adrede. Dádivas en el sentido de dar. El líder le daba al pueblo y se reservaba para sí el ejercicio de la política. De aquí su lema: de casa al trabajo y del trabajo a casa. Nada de militancia, participación, ni ejercicio de lo político. Eso era cosa del líder.
Y es también paradigmático el comentario de Perón ante la burguesía comercial exportadora en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, en 1947, queno veía con buenos ojos la política populista. Yaludiendo a ese "rechazo", en uno de los párrafos de su discurso, expresó (está en sus Discursos completos): “Señores, se vienen tiempos muy difíciles. Es preferible darles algo a los trabajadores, antes que nos saquen todo”.
De hecho, cuando la bonanza terminó, todo se derrumbó. Y lo que salió a flote fueron las estructuras económicas intactas, la misma clase poseedora, una oligarquía sindical subsidiaria del sistema… y el pueblo añorando la generosidad del líder. Alguien denominó esto como“la tentación de la servidumbre voluntaria”.
Y como fruta del postre, la creación de la única clase obrera antisocialista de que se tenga memoria en el mundo.
Eso es para mí el populismo.
servido por kampah
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Creo que estaremos todosde acuerdo con que políticamente la trotskysta y la guevarista son concepciones que difieren, especialmente la primera, notablemente del anarquismo.
En efecto, la revolución rusa (el bolchevismo) destruyó impiadosamente al movimiento anarquista ruso, so pretexto de un gobierno monolítico bajo la égida de la “dictadura del proletariado”, que no aceptaba críticas externas al propio Partido.
Dos ejemplos: el aplastamiento de los marineros de Cronstadt (que exigían la democratización socialista bajo la bandera del socialismo libertario) y el genocidio del ejército de Maknó (anarquistas campesinos), luego de que éstos hubiesen combatido victoriosamente contra el ejército blanco del generel Wrangler, salvando a la revolución de esa invasión contrarrevolucionartia financiada por las potencias occidentales.
Trotsky participó de este exterminio, por motivos políticos que supuestamente tendían a consolidar la revolución. Y si bien luego se enfrentó valerosamente a Lenin y a Stalin, la URSS que él ayudó a construir se transformó en una “dictadura sobre el proletariado”, con un Estado omnímodo que todo veía, todo controlaba y todo podía. Aberración sobre la que alertaron los anarquistas rusas en los primeros tiempos de la revolución (Ema Goldman, a modo de ejemplo) y contra la que lucharon hasta su definitivo exterminio o exilio.
En el caso de Guevara, si bien no propugnó algo tan “definitivo”, es preciso señalar que no objetó la expulsión de Cuba de los anarquistas activos, antes de que sufrieran consecuencias irreparables. El semanario Guángara Libertaria es la única publicación que aún se edita y clandestinamente.
Pero en ambos casos se produjo un liberticidio. Es verdad que si el guevarismo hubiese triunfado en la isla, ese liberticidio podría haberse evitado. Pero dudo que se hubiese tomado un rumbo que, aunque sea a largo plazo, tuviese como objetivo estratégico el socialismo libertario.
¿Por qué las luchas revolucionarias han priorizado siempre la igualdad por sobre la libertad? ¿Por qué siempre debió sacrificarse ésta para obtener aquélla?
Tengo para mí que eso se debió a que las tres fuentes del socialismo marxista fueron: la economía política inglesa, el socialismo francés y la filosofía idealista alemana. Dentro de estas concepciones quedó quirúrgicamente extirpada la tradición de la filosofía política liberal, so pretexto de concepción burguesa contrarrevolucionaria. Y se confundió el liberalismo altruista de un Stuart Mill (que precisamente escribió un libro fundamental sobre La libertad y textos sobre la opresión femenina y eventuales caminos para su liberación del sojuzgamiento social) con el liberalismo egoísta de los dueños del poder. Del mismo modo como hoy, contemporáneamente, se sigue confundiendo los postulados fundamentales de la filosofía liberal con la masacre llevada a cabo por el FMI, los Cavallo, los Martínez de Hoz y demás miserables bajo la bandera de un supuesto “neo liberalismo”. Y de esa manera se tiró al niño junto con el agua sucia.
El desprecio revolucionario por la concepción liberal y democrática de los fundadores, representó un serio déficit ideológico y político para el mismo proceso político y cultural revolucionario. IMHO.
Si bien el liberalismo es padre e hijo a la vez de la revolución burguesa fue la base de fundamentación de los derechos del Hombre y del Ciudadano. Su defensa de la libertad individual y su rechazo al Estado omnímodo autoritario, entre otras cuestiones, son precisamente puntos de partida del socialismo libertario o anarquismo: el liberalismo proponía la libertad individual. El anarquismo la absoluta libertad individual. El liberalismo rechazaba el Estado autoritario y cercenador de las libertades individuales. El anarquismo planteó la disolución, la desaparición del Estado.
No debe confundirse el “uso” del pensamiento liberal sólo como pretexto para imponer la libertad “de mercado”, el Estado prescindente, la libertad de comprar fuerza de trabajo. Es decir: no debe confundirse la libertad de Stuart Mill con la “libertad” de Cavallo, la “libertad” para explotar al otro y la consecuente “libertad” para morirse de hambre.
Tengo para mí que el anarquismo lleva a sus últimas consecuencias lo mejor del liberalismo inglés y lo mejor del socialismo franco-alemán.
Ahora bien, no puede plantearse un movimiento revolucionario que plantee el gran socialismo estratégico pero que en la coyuntura conculque la libertad individual y refuerce hasta límites impensados el autoritariosmo del Estado, concentrando en éste todos los resorte de la economía, la cultura y la política, creando una ficción de revolución que sólo sea un cambio de manos del poder de la burguesía a una clase “esclarecida”, una nueva “nomenclatura”.
Ya en su exilio en Coyoacán, el mismo Trotsky en Su moral y la nuestra, advertía que una política revolucionaria no podía levantar la bandera de “el fin justifica los medios”. En una política revolucionaria, decía, el fin debía “estar contenido en los medios”.
Es por eso que, desde mi perspectiva, el socialismo anarquista no sólo lleva a sus últimas consecuencias lo mejor de la filosofía liberal inglesa, sino también el concepto de democracia en su sentido originario (demos y cratos: gobierno del pueblo). Democracia de la cual Lincoln dio una breve y muy feliz definición: El gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.
Es por eso que creo que el socialismo (ni hablar del socialismo libertario, igualitario, democrático, libertario, solidario, antiestatista) ha sido promulgado y se han proclamado sus principios hasta el cansancio, pero en ningún país del mundo se le ha puesto en práctica por más de unos meses. Porque para su realización plena necesita de tres condiciones, y a menos que esas tres condiciones se cumplan no puede decirse que exista. Éstas son:
La primera consiste que toda la producción esté destinada al uso y no al lucro.
La segunda en que cada cual produzca según sus capacidades y reciba según sus necesidades.
La tercera, en que los trabajadores de cada industria tengan la propiedad y ejerzan la dirección colectiva de la misma.
Es, creo, la concepción clásica, la que han desarrollado sus filósofos (Rousseau, Jefferson, Lincoln, Proudhon, Ruskin, Marx, Morris, Kropotkin) y todos los que han sido socialistascon el corazón al par que conla cabeza.
Se me ocurre ahora traer a colación a Lao Tsé. Él formuló las tres reglas de la sabiduría política, las cuales recomiendan:
Abstenerse de las guerras de agresión y de la pena capital.
Absoluta sencillez en el modo de vivir.
No imponer autoridad.
Estas tres reglas expresan el verdadero sentido de la igualdad social. Implican que ningún hombre tiene derecho a imponer su autoridad a otro, y de la misma manera, que ninguna nación tiene el derecho de imponer su autoridad a otra. Si ni hombres ni naciones ejercen tal autoridad, podrá existir la igualdad política. En cuanto a la segunda regla, tampoco anda muy lejos del concepto de igualdad. Porque la complejidad económica del mundo moderno, que implica la existencia de jerarquías económicas y de desigualdades injustas en los ingresos, que implica una fría concepción económica del hombre mismo, reduciendo al hombre a categoría de mercadería, se debe a la insaciable voracidad, a la insaciable ambición de dinero y poder. Lao tsé no niega la abundancia, sólo el hombre frugal está en condiciones de ser pródigo. En esas condiciones, la libertad y la igualdad irán de la mano.
También Trotsky aquí da un ejemplo muy didáctico en sus textos sobre La vida cotidiana: si hay escasez de artículos en los negocios, la gente formará colas. Y si hay colas en las calles, será necesario recurrir a la policía para mantenerlas en orden. La ley, podríamos decir, es la expresión de la necesidad.
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En principio quisiera aclarar brevemente mi posición. No avalo lo que está ocurriendo [el artículo es de 2006]. No lo justifico. Me parece una barbaridad, un espanto, una atrocidad. Prefiero la paz a la guerra. Y prefiero los métodos pacíficos a los métodos violentos.
Sólo digo que si la historia enseña algo, una de sus enseñanzas es que ella es el lugar natural de la violencia. Porque sòlo en el hombre reside ese “sentimiento”. Y en determinadas circunstancias surge, dado que los sistemas sociales que hasta ahora ha pergeñado la humanidad no sòlo no la erradican, sino que por el contrario (como en el caso del capitalismo) la potencian, lo que a su vez hace surgir la fuerza. Y siempre que haya explotaciòn, injusticia, desigualdad, esclavitud, habrà violencia y fuerza.
Bueno, mencionè violencia y fuerza. El anarquismo distingue entre fuerza y violencia. La violencia la ejerce el opresor y la fuerza la ejerce el oprimido. (Aquì està presente nuevamente mi interpretaciòn de lo que actualmente sucede).
Y no sòlo en situaciones de conflictos internacionales o grupales o tribales. Es algo que puede encontrarse en todos los òrdenes, inclusive en las relaciones personales y hasta de pareja, aunque sea sutil.
Por ejemplo, en la pedagogìa libertaria (recordar a Ferrè, Robin, entre otros) violencia es la acciòn del educador cuando, en lugar de limitarse a ejercer, por medio de la enseñanza y del ejemplo, una acciòn de estimulaciòn que libere y dinamice las energìas interiores del educando, vea en èl sòlo materia bruta para moldear y pretenda sofocar o desviar sus tendencias y actitudes “naturales” (o aplicarle las medidas de Procusto). Y fuerza es la resistencia del joven que reivindica, contra la imposiciòn exterior, su propia autonomìa creàndose (o intentàndolo) un desarrollo propio o independiente.
En el terreno històrico, segùn las circunstancias, la fuerza es el ùnico camino que le queda al oprimido. La fuerza, por ejemplo, que ejerciò la resistencia francesa contra la ocupaciòn nazi, con los que no habìa negociaciòn que valiese.
Por eso no soy pacifista ni belicista per sè. Creo que en cada circunstacia debe establecerse la tàctica màs adecuada a la estrategia decidida. Vuelvo a poner sobre la mesa la actitud del Movimiento Zapatista.
En este caso, si uno viese lo que ocurre desde el planeta Marte, pensarìa que esos pueblos estàn conformados por seres enloquecidos preocupados por masacrarse entre sì y que la humanidad en su conjunto es una manada de imbèciles que se dedican a arruinarse mutuamente las vidas cuasi deportivamente, sobre la superficie limitada de un planeta al que tambièn se dedican a destruir con saña notable.
Para no parecer un marciano, intento comprender (no justificar) COMPRENDER lo que ocurre, por què ocurre. Para eso voy a los libros. Y las conclusiones a las que lleguè son las siguientes:
Mirando las imàgenes, la paz se revela como imposibilidad de toda imposibilidad, porque las poblaciones civiles de ambas partes, no son inocentes. Creo que es un error verlas como vìctimas inocentes. Recièn veìa por TV una multitud de libaneses en el centro de Beirut manifestando en favor de Hezbollah. Y mostraban, paralelamente, la gente en las calles de Tel Aviv vitoreando el paso de sus tanques. Lo ùncos inocentes son los bebès y los pàrvulos... y a veces no estoy muy seguro...
Creo que la paz es imposible porque los libaneses (y los musulmanes en general) odian intensamente a los israelìes y rezan a Alà para que los extermine de la faz de la tierra.
Y los israelìes tiene un odio cerval a todo lo que sea musulmàn y no-semita. Y tambièn rezan a Jehovà para que extermine definitivamente a los palestinos y a los àrabes en general de la superficie del planeta.
Ambas fuerzas tiene el apoyo generalizado de sus poblaciones civiles. No es verdad que los civiles sean vìctimas inocentes. Son militantes pasivos del conflicto. Ni en Israel ni en Palestina o Lìbano hay manifestaciones por el cese del fuego. Y cuando se muestran las imàgenes de chicos o adultos muertos y la gente llorando y gritando, el grito es “malditos israelìes” o “maldito Hezbollah”. Nunca “maldita guerra”.
Ambos apuestan por la eliminaciòn definitiva del Otro demonizado. Un sentimiento que se inculca desde la niñez (ver niñas israelìes escribiendo mensajes para los niños àrabes en la cabeza de los misiles), con siglos de antigüedad, reforzada con mil vueltas de tuerca en los ùltimos 50 años. Israel ha matado decenas de miles de palestinos en esas dècadas. Incluso ha legalizado la tortura (¡legalizado la tortura!) a palestinos. Los palestinos se han defendido (no oculto jamàs mi opiniòn) y han matado a tantos israelìes como sus menudas fuerzas se lo permiten.
Recuerdo las celebraciones de alegrìa de los libaneses en las calles de Beirut cuando se anunciaba que un coche bomba habìa estallado en algùn lugar de Tel Aviv.
Del mismo modo que recuerdo las imàgenes de los israelìes bailando y festejando al enterarse que un bombardeo habìa hundido naves libanesas o destruìdo alguna poblaciòn de ese paìs.
En ambos casos hablo de la poblaciòn civil.
En estos ùltimos dìas los guerrilleros del Hezbollah han matado a 93 israelìes y herido a unos 150. Los israelìes han matado a 1.000 libaneses y herido a casi 3.000. La diferencia de fuerzas a favor de Israel es abrumadora. Israel cuenta con aviaciòn e infanterìa motorizada (tanques) y artillerìa de ùltima generaciòn. Hezbollah sòlo cuenta con baterìas mòviles lanza misiles y guerrilla irregular. Y sin embargo se observa con què fiereza y tenacidad luchan. Sus baterìas son eliminadas una tras otra, pero por cada una que es eliminada, surge otra. Despuès de semanas de conflicto, de la estrategia israelì de tierra arrasada, ayer fue el dìa que mayor destrucciòn logrò Hezbollah.
Y por otro lado se observa la perseverancia con que los israelìes masacran. Los mil civiles libaneses muertos y los tres mil heridos es suficiente prueba, como asì tambièn el hecho de que les destruyeron todas la fuentes de energìa y sevicios. Los libaneses ya no tienen electricidad, agua, carreteras, puentes, aeropuerto, puerto. Nada. Los llevaron a la edad de piedra a cañonazo limpio.
Ambas situaciones creo que sòlo pueden explicarse por la voluntad de exterminio del Otro, que existe en ambos bandos armados, apoyados por sus poblaciones.
Lo que està pasando con la resistencia del Hezbollah hace que los USA se estèn empezando a preocupar (sus càlculos de destrucciòn mediante la “guerra relàmpago” han fallado, del mismo modo que fallò su predicciòn de destrucciòn ràpida de la resistencia iraquì) y los està llevando a empezar a intervenir en la propuesta del cese del fuego, porque ya temen por la generalizaciòn del conflicto y el corte del suministro petrolero.
¿Y què pasa con la propuesta de paz que se està redactando en el Consejo de Seguridad de la ONU? Esta vez fue rechazada por el Lìbano, precisamente por la dificultad fundamental de cualquier cese del fuego: en la propuesta no se hace menciòn al retiro del ejèrcito israelì de los territorios que ha venido ocupando en estas semanas. Y los libaneses (y àrabes en general) saben que si eso no està explicitado, nunca volveràn a sacàrselos de encima. (Aunque el hecho de que lo estè explicitado tampoco es garantìa. Los israelìes se han caracterizado por la violaciòn sistemàtica de todos los pactos.) Sin embargo, es importante que estè escrito. De lo contrario aparecen los libaneses como avalando esa ocupaciòn.
El primer ministro israelì anunciò hoy que sus fuerzas van a atacar en todo el territorio libanès. Afirmò que no habrà lìmites para atacar al Hezbollah. Mañana se va a discutir en las Naciones Unidas una nueva propuesta para el cese del fuego. En esa propuesta van a incluir pedidos del Lìbano. Y para eso viajaron delegados àrabes. Por otra parte, el Lìbano enviarà a 15.000 de sus soldados (del ejèrcito regular) al sur del Lìbano para que se retire del conflicto el Hezbollah. Pero eso sucederà sòlo si Israel cesa sus bombardeos.
La diplomacia està atada de la guerra y la guerra de la diplomacia.
Creo que esta experiencia en Medio Oriente lo ùnico que va a generar es màs violencia. En estos momentos el odio es creciente en ambos lados. Por màs que se establezca un cese del fuego y por màs que se cree una zona intermedia o lo que sea, eso es un polvorìn que va a volver a explotar en algùn momento. Porque el odio es infinito. Y no se detendrà hasta la extinciòn de uno u otro. Y asì serà. Le pese a quien le pese.
En definitiva, pienso que un “simple” llamado a deponer las armas NO SIRVE, NO ES EFECTIVO.
Desde mi perspectiva: ¿què serìa efectivo en forma definitiva?
Plan A
Que el Estado de Israel se retire de ese lugar del mapa. Que se refunde en el desierto de Arizona, en el de Goibi, en el Serengheti... no sè, en algùn lugar del planeta donde no viva nadie. Y que sea habitable, obviamente. No pienso en el Polo Norte, ni en el atolòn de Mururoa, ni en la Atlàntida sumergida. Y que los israelìes luego conviertan ese lugar en un vergel o en lo que sea. Allì no habrà nadie a quien desalojar ni nadie que los acuse de nada.
Pero como esta opciòn es imposible porque los israelìes no la aceptarìan bajo ningùn motivo, dado que sostienen que esas tierras les corresponden por mandato bìblico y por una historia muuuuuuuuuuuuy antigua (ojalà nunca se aviven los aborìgenes de aquì, porque nos tendremos que ir a vivir quièn sabe a dònde), se me ocurre un Plan B.
Plan B
1) Que Israel se retire a los límites originales de ese Estado, los que se establecieron en su fundación.
2) Que los países árabes se comprometan a convivir en paz con su vecino.
3) Que se ponga en marcha un plan múltiple de cooperación, trabajos de desarrollo en común y demás.
4) Que se organice un trabajo conjunto de reconstrucción de lo que la guerra destruyó en ambos países.
5) Que se lleve a cabo una tarea educativa desde la misma infancia, direccionada a la comprensión mutua, incluyendo viajes educativos y de intercambio de niños israelíes al Líbano y viceversa.
Si así dadas las cosas, vuelven a masacrarse, que sea "la guerra de los Roses"
servido por kampah
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