<rss version="2.0" 
xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" 
>
<channel>
<title>Diario de una infidelidad</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/kampanilla</link>
<description>El día a día de una relación infiel. </description>
<language>es-es</language>
<dc:subject>Fotografía</dc:subject>


<image>
	<url>http://1.lcassets.com/myfiles/kampanilla/05353465x65.jpeg</url>
	<title>Diario de una infidelidad</title>
	<link>http://www.lacoctelera.com/kampanilla</link>
</image>
<generator>the-shaker v0.1. More on http://www.the-shaker.com</generator>
<item>
<title>FELICIDAD EN AUMENTO</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/10/17/felicidad-aumento</link>
<pubDate>2006-10-17T23:16:47+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="myfiles/kampanilla/photo20060613011209.jpeg" width="307" height="239" class="imgizqda" />Empecé este diario para aclarar mis ideas y la situación en la que me encontraba y creo que ha cumplico perfectamente su función, gracias a estas lineas que he ido escribiendo día a día, he ido aclarando mis sentimientos hacía Rinaldo y hacía mi marido, y ahora me siento mucho mejor.<br />
Ayer no tenía muchas ganas de contar lo sucedido el fin de semana con detalle, ya que como dije no me encontraba bien, pero hoy lo haré.<br />
Como supondréis estuvo lleno de sexo, mucho sexo y del mejor. Salimos a pasear, fuimos al cine. Me regaló flores, un ramo de rosas rojas, mis preferidas. Y sobre todo estuvo más eufórico de lo normal. En realidad cuando estamos juntos él siempre está eufórico, feliz, alegre. Se le ilumina la cara cuando me ve y sus ojos brillan cuando me mira. Me encanta verle así, ver todo lo que siente cuando yo estoy cerca. Así que como ya he dicho, la felicidad va en aumento y lo malo es que a veces temo que se me escapé de las manos... </p>
]]></content:encoded>
<comments>
http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/10/17/felicidad-aumento#comentarios
</comments>
</item>
<item>
<title>LUNES OTRA VEZ </title>
<link>http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/10/16/lunes-otra-vez</link>
<pubDate>2006-10-16T23:21:25+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="myfiles/kampanilla/am192.jpeg" width="369" height="312" class="imgizqda" /> Y dá pena volver a la rutina diaría después de un maravilloso fin de semana con el hombre al que amo, pero que le vamos a hacer. Ya podeis imaginar lo que ha sido este fin de semana, sobre todo la palabra que mejor lo define es: maravilloso. Y hoy hemos vuelto al trabajo como si estuvieramos en una nube.<br />
La verdad es que hoy ha sido un día agotador, después de cuatro días sin trabajar, he tenido el doble de trabajo, así que sólo nos hemos visto a la hora de comer y ha sido una comida rápida porque ambos teníamos mucho trabajo que hacer. Y además algo debió sentarme mal de la comida de ayer, porque me he pasado el día yendo al lavabo y con dolor de barriga. Salimos a comer fuera y comimos Paella, en fin, creo que me voy a ir a dormir ya, porque estoy agotada. Mañana será otro día y creo que con mi marido tendremos que decidir que hacemos, quien se queda aquí y quien se va, como se lo decimos a nuestras familias y todo eso... En fin, ya pensaremos en ello mañana hoy no tengo cuerpo para eso. </p>
]]></content:encoded>
<comments>
http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/10/16/lunes-otra-vez#comentarios
</comments>
</item>
<item>
<title>FELIZ FIN DE SEMANA LARGO. </title>
<link>http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/10/12/feliz-fin-semana-largo-</link>
<pubDate>2006-10-12T13:12:20+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="myfiles/kampanilla/nomemiresasí.jpeg" width="308" height="320" class="imgizqda" />Pues eso, que este será el primer fin de semana que pasaré completo con Rinaldo. De hecho ahora mismo estoy escribiendo estás lineas desde el ordenador de su casa, que me ha prestado un ratito mientras él hace la comida. Anoche después de salir del trabajo, me fuí a mi casa, puse unas cuantas cosas en la bolsa y me vine hacía aquí tras dejarle una nota a mi marido, supongo que él también pasará el fin de semana con la otra.<br />
La otra es una compañera suya de trabajo, se llama Ana, es rubia y debo confesar que bastante guapa y simpática, la conozco desde hace un par de años. Y la verdad, prefiero que esté con ella que con otra de la que yo no supiera nada. Por lo menos así, sé que Ana es una buena chica y puede darle la felicidad que yo no le dí. Mi marido, Antonio, también conoce a Rinaldo, desde hace algunos años.<br />
Bueno, como decía, este fin de semana lo pasaré aquí con Rinaldo y eso me hace inmensamente feliz. Ayer después de cenar nos fuimos inmediatamente a la cama, para disfrutar plenamente de nuestra relación de nosotros, de una noche apasionada, sexual y feliz. Hoy hemos dormido hasta casi las diez y ha sido algo muy hermoso despertar a su lado. Ver su cara dormida y feliz y los rayos de sol que entraban por las rendijas de la persiana rozando su rostro. Estaba guapísimo. Después de desayunar hemos ido a pasear y ahora, él está preparando la comida mientras yo escribo aquí. Supongo que esta tarde tendremos otro poco de pasión y amor para nosotros. No sé, pero me siento muy feliz con esta nueva libertad que tengo para disfrutar de este amor por él. </p>
]]></content:encoded>
<comments>
http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/10/12/feliz-fin-semana-largo-#comentarios
</comments>
</item>
<item>
<title>AMOR </title>
<link>http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/10/10/amor</link>
<pubDate>2006-10-10T23:21:12+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="myfiles/kampanilla/902.jpg" width="225" height="310" class="imgizqda" />Hoy puedo decir que ha sido un día especial. Haberle contado a mi marido lo mio con Rinaldo me ha dado más libertad. Y que yo tenga la certeza de que él también tiene a alguien también le ha dado libertad a él, así que hoy ninguno de los dos hemos ido a cenar a casa. Yo acabo de llegar después de haber cenado con Rinaldo a las nueve en punto en su casa. Ha sido una cena muy romántica, con cava, pastelitos de chocolate (mis preferidos) y velas. Y luego, claro está hemos hecho el amor, con calma, con pasión, con amor. Sobre su cama, desnudos los dos, cuerpo sobre cuerpo, sintiéndonos el uno dentro del otro, con besos, caricias y amor, mucho amor.<br />
Sí, soy feliz con él, a veces no puedo evitarlo, me siento alegre, exhultante. Con él he ganado tantas cosas y he redescubierto otras que creia ya perdidas en mi vida. Rinaldo, Rinaldo, es el único nombre que desearía musitar en mis labios.<br />
Realmente creo que lo mejor que podemos hacer mi marido y yo es separarnos, sí, pero ¿quién de los dos debe dejar la casa? ¿cómo se lo diremos a nuestras familias? Aún nos quedan interrogantes y cosas sobre las que hablar con calma, con tiempo, frente a frente
</p>
]]></content:encoded>
<comments>
http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/10/10/amor#comentarios
</comments>
</item>
<item>
<title>CONFESIONES</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/10/09/confesiones</link>
<pubDate>2006-10-09T23:08:00+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="myfiles/kampanilla/1s.jpeg" width="600" height="350" class="imgizqda" />Este fin de semana decidí ser sincera y enfrentarme a la realidad y a mis sentimientos delante de mi marido. Le dije que teníamos que hablar, así que nos sentamos frente a frente y le dije que sabía que me era infiel y que yo también lo había sido. Él aceptó su culpa, diciendo que ya nada era igual que cuando empezamos. Poco a poco fuimos desgranando el porque nuestro matrimonio ha ido cayendo en un pozo sin fondo, donde ya no queda amor. Su afán por triunfar más y más en su trabajo, dejándome a mí abandonada, o la imposibilidad de tener hijos, han sido dos de los factores más importantes.<br />
Así que hemos puesto las cartas sobre la mesa, pero ninguno de los dos ha sabido tomar una decisíón, aún no, es demasiado pronto. Necesitamos pensar, ambos sabemos que lo nuestro no tiene solución, porque ya no hay amor, porque ambos amamos a otra persona, pero ambos necesitamos recapacitar detenidamente si ese amor es real.<br />
Hoy cuando he visto a Rinaldo le he contado la conversación con mi marido, me ha dicho que se alegra mucho por mí, que es bueno aclarar las cosas, pero ha vuelto a repetirme lo que me dicho el otro día, que debo ser yo quien decida si quiero o no seguir con mi marido, que mi decisión no se vea influenciada por lo que siento hacía él. Sé que es una decisión difícil, la de separar lo que de verdad quiero hacer con mi relación con mi marido y mi relación con Rinaldo y lo que quiero de él, pero creo que con un poco de cabeza podré hacerlo.
</p>
]]></content:encoded>
<comments>
http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/10/09/confesiones#comentarios
</comments>
</item>
<item>
<title>MI CAMINO. </title>
<link>http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/10/06/mi-camino-</link>
<pubDate>2006-10-06T22:00:14+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="myfiles/kampanilla/389230walmer.jpeg" width="294" height="400" class="imgizqda" />Otra vez viernes y otra tarde de placer y amor entre nosotros. Ha sido algo maravilloso, sobre todo después de los agobios de la semana.<br />
Os cuento, anoche mi marido llegó a las tantas del trabajo, serían casi las doce. Yo había llamado varias veces a su despacho y al móvil y en ninguno de los dos teléfonos me contestaba nadie. Así que estaba super-mosqueada, imaginaba que debía estar con su “amante” y no era eso lo que me molestaba, lo que me molestó es que yo tenía la cena hecha para las diez, como siempre y él no dio señales de vida hasta las doce, así que tuve que cenar sola y su cena se enfrió y...Me parece muy bien que haga con su vida lo que quiera, igual que yo hago lo que quiero con la mía. Pero no vive solo y tenemos ciertas normas  que hasta ahora, ninguno de los dos habíamos quebrantado.  En fin, ya os podéis imaginar la situación. Así que he pasado otra terrible noche.<br />
Gracias a Dios, esta mañana nada más ver a Rinaldo se me ha pasado todo. Me he abalanzado sobre él y le he dado un buen beso, sin importarme quien nos mirara o nos viera.<br />
- ¡Vaya beso! – Ha exclamado cuando me he separado de él. - ¡Esto da energía para todo el día!<br />
Le he sonreído y luego cada uno se ha ido hacía su departamento.<br />
La mañana se me ha hecho eterna, más que nunca y las dos, por fin, a casas. En el vestíbulo del edificio estaba él esperándome, tan guapo, tan...<br />
He vuelto a abalanzarme sobre él, he vuelto a darle otro apasionado beso y por primera vez le he dicho:<br />
- Te quiero un montón y ya no me importa que los demás lo sepan.<br />
Se ha quedado mudo, me ha  cogido de la mano y hemos salido del edificio. Durante un rato no ha dicho nada, y cuando ya casi llegábamos a tu casa ha dicho:<br />
- Yo también te quiero.<br />
- Tenemos que hablar, cielo. – Le he dicho entonces.<br />
- Sí, ahora en casa, mientras comemos.<br />
Hemos llegado a su casa, pero en lugar de comer, hemos empezado a besarnos nada más entrar en el recibidor. Nuestra manos han empezado a recorrer nuestros cuerpos y hemos decidido entrar hasta el comedor. Allí Rinaldo me ha hecho dejar el bolso sobre el sofá que tenía justo a mi espalda, y ha seguido besándome, acariciando mi cuerpo por encima de la ropa, pero enseguida ha empezado a besarme el cuello, a la vez que deslizaba sus manos por debajo de la blusa que llevaba. Me la ha quitado y seguidamente ha desabrochado la cremallera de la falda y la ha dejado caer al suelo, mientras yo le desabrochaba la camisa. Luego le he desabrochado el pantalón y lo he dejado caer al suelo. Hemos apartado la ropa que estaba a nuestros pies. Entonces le he puesto contra la pared  poniéndome de rodillas frente a su verga, le he bajado los calzoncillos y su sexo ha emergido altivo. Lo he cogido con la mano, he acercado mi boca y he lamido el glande, luego he empezado a devorarlo y durante un rato lo he chupado, mamado y lamido como a él le gusta, sin dejar de mirarle a la cara. Poco a poco ambos íbamos excitándonos, hasta que él no ha podido más y me ha hecho poner en pie. Me arrinconado contra el sofá y besando mi cuello me ha desabrochado el sujetador y me lo ha quitado, luego ha descendido hacía mis senos y los ha chupado y lamido como si fueran el más delicioso manjar, poniéndome a mil, ya que eso me encanta. Seguidamente, ha descendido por mi vientre, besando mi piel suavemente, hasta llegar a las braguitas. Cuidadosamente me las ha quitado, yo he abierto las piernas y entonces, él ha adentrado sus dedos entre mis húmedos pliegues. Ha empezado a hurgar, masajear y mi cuerpo poco a poco se ha ido excitando. Luego ha metido su boca entre mis piernas y he sentido su lengua, mamando, lamiendo, adentrándose en mí. Ha sido maravilloso. Me ha hecho sentar sobre el respaldo del sofá para acceder más fácilmente, luego se ha puesto en pie y me ha penetrado, empezando a empujar, pero cuando más empujaba y más perdía el equilibrio, así que al final me ha hecho bajar saliendo de mí. Me ha besado apasionadamente y seguidamente, me ha hecho poner de espaldas a él, ha separado mis nalgas y ha acariciado mi ano con sus dedos durante un rato. Yo sabía perfectamente lo que vendría después, ya que no es la primera vez que lo hacíamos. Ha empezado a masajearlo también con la punta de su verga, mientras yo decía:<br />
- ¡ No, por favor, no! – Pero lo decía como si quisiera decir lo contrario y él lo sabía.<br />
- ¿Cómo que no? Si te vuelve loca.<br />
- Sí, pero...<br />
Ha seguido dilatando el agujero, hasta que ha creído que ya estaba convenientemente dilatado. Y entonces he sentido como su sexo enfundado en un condón, empezaba a penetrar por mi agujero trasero. Despacio ha ido introduciéndose en el estrecho agujero, hasta que cuando ha estado completamente dentro, ha empezado el metesaca, sujetándome por las caderas. Yo he empezado a gemir y entonces me ha susurrado al oído.<br />
- ¿De quien es este culito que me estoy follando?<br />
- Tuyo, sólo tuyo. – He dicho entre gemidos.<br />
- ¿Y te gusta que te lo folle?<br />
- Sí, sí, me encanta, sigue.<br />
Ha estado arremetiendo contra mí un rato, yo sentía como mis jugos caían por mis piernas, por la excitación que me producían sus embestidas. Ambos gemíamos de deseo. Rinaldo ha deslizado una de sus manos hasta mi clítoris y ha empezado a masajearlo, y a partir de ese momento mi placer se ha precipitado y en pocos segundos me he corrido. Él ha seguido empujando un rato, hasta que finalmente también se ha corrido. Finalmente nos hemos separado y he vuelto a repetirle que le quiero.<br />
- Yo también te quiero, ¿pero, comemos? – Me ha preguntado y así desnudos, hemos calentado la comida y hemos comido.<br />
Ha sido un momento especial y diferente. Imaginaos una pareja normal, completamente desnudos, comiendo en la cocina.<br />
Después de comer nos hemos ido a la cama, hemos vuelto ha hacerlo y luego hemos hablado de nosotros. Le he dicho que he empezado a plantearme en dejar a mi marido. Rinaldo me ha dicho que le parece bien si eso es lo que quiero, pero que lo mejor es que me lo piense bien, que no es una decisión que pueda tomar de un día para otro, porque hay muchas cosas en juego. También me ha dicho, que él no me ha dicho nunca nada sobre eso porque prefiere que sea yo la que decida y que lo haga por mi misma, porque yo así lo quiero, no porque él me lo haya pedido. ¿No es un sol? Le amo cada vez más y cada vez estoy más convencida de que el camino que debo seguir es el que me lleva a él. </p>
]]></content:encoded>
<comments>
http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/10/06/mi-camino-#comentarios
</comments>
</item>
<item>
<title>LE AMO. </title>
<link>http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/10/04/le-amo-</link>
<pubDate>2006-10-04T22:22:03+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="myfiles/kampanilla/1151196310.jpeg" width="398" height="265" class="imgizqda" />Ayer no pasó nada especial. Y hoy... cuando hemos tomado el café esta mañana, antes de entrar a trabajar, casi me abalanzo sobre él. Le deseaba tanto, porque estaba guapísimo, recién afeitado, con ese olor a aftersave y su traje color gris. ¡Uhmmm! Pero he tenido que aguantarme las ganas. Ha mediodía hemos comido juntos en el restaurante de siempre. Y ha empezado a decirme cosas como que soy muy apasionada y sensual y que eso es lo que le gusta de mí. Me gusta que me diga esas cosas, ¿aunque a que mujer no le gusta? Pero no sólo porque me gusta que me las diga me hace ilusión oirlas. Me gusta oirlas porque hace mucho tiempo que nadie me las dice, porque hace mucho tiempo que mi marido dejó de decirmelas y las echo en falta. Mi marido hace mucho tiempo que no me mira como se supone que un hombre enamorado debería mirar a su mujer, en cambio Rinaldo... Hay un brillo especial en su mirada cuando me dice esas cosas y cuando me mira para decirme con voz trémula que me ama, y entonces me siento la mujer más amada del mundo y las más feliz, porque me siento amada, deseaba, querida como hace mucho tiempo que no me sentía.<br />
LE AMO, sí, así, con mayúsculas porque él me ha devuelto una ilusión que creia muerta, una pasión que había perdido y sobre todo ese calor que da el saber que una se siente amada, por eso LE AMO.</p>
]]></content:encoded>
<comments>
http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/10/04/le-amo-#comentarios
</comments>
</item>
<item>
<title>POR FIN LUNES. </title>
<link>http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/10/02/por-fin-lunes-</link>
<pubDate>2006-10-02T22:35:06+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="myfiles/kampanilla/antilope.jpg" width="320" height="482" class="imgizqda" />Y por fin he vuelto a verle. Tan guapo, tan deseable. ¡Uhmm! A primera hora ni siquiera hemos tenido tiempo para hacer un café, porque entre los atascos y unas cosas y otras, he llegado con el tiempo muy justo. Pero hemos podido quedar para comer. Me ha invitado a comer en su casa. De vez en cuando, algunos lunes, lo hace, me invita a comer a su casa (ya que vive cerca del trabajo) y luego... Como digo, hemos comido en su casa un estafado y después de comer, ni siquiera me ha dejado ayudarle a fregar los platos, los ha metido en el lavavajillas y me ha suplicado que le esperara en el salón. Así que me he sentado frente al televisor para esperarle. Unos minutos más tarde ha entrado en el salón y se ha sentado a mi lado en el sofá.<br />
- ¿Qué estás viendo? – Me ha preguntado.<br />
- Las noticias, pero ya sabes que no me interesan demasiado.<br />
Y entonces reclinándose sobre mí, ha acercado sus labios a los míos y me ha besado suavemente. Tras el beso ha dicho:<br />
- Estoy seguro de que te interesan más otro tipo de cosas. – Su voz sonaba traviesa y juguetona, mientras una de sus manos empezaba a desabrochar mi blusa.<br />
- Ya sabes que sí.<br />
Hemos seguido besándonos, mientras él me desabrochaba la blusa y me la quitaba. Luego me ha hecho acostar sobre el sofá y agarrando la goma del pantalón ha dicho:<br />
- Esto también fuera, no perdamos el tiempo.<br />
Tras dejarlo en el suelo, ha cogido las braguitas y ha repetido la operación quitándomelas. Tras eso se ha echado sobre mí y hemos vuelto a besarnos apasionadamente. Yo podía sentir su pene creciendo entre los dos y mis jugos inundando mi sexo. Ambos estabamos deseosos de sentir al otro. Rinaldo ha deslizado su mano hasta mi sexo comprobando la humedad. Y separando sus labios de los míos ha dicho:<br />
- Creo que yo también debería desnudarme.<br />
- Facilitaría las cosas. – Le he dicho yo.<br />
Le he ayudado a desabrocharse y quitarse los pantalones y los calzoncillos y seguidamente, él se ha deslizado hasta situar su boca frente a mi sexo y ha empezado a lamerlo suavemente. Movía su lengua muy diestramente alrededor de mí clítoris y desde ahí hasta mi vulva, haciéndome estremecer y gemir de deseo. Mientras hacía eso, con una de sus manos acariciaba mis senos. Me sentía en la gloria en ese momento, pero deseaba más, no quería perder el tiempo, pues no disponíamos de mucho. Así que tirando de su pelo le hecho subir hacía mí. He sentido su sexo chocar con el mío y he abierto más mis piernas para recibirle y él me ha dicho:<br />
- ¿La quieres ya?<br />
- Sí. – He respondido excitada.<br />
Ha jugueteado un rato, rozando su glande contra mi vulva, crispando mis nervios y mi deseo y finalmente ha dicho:<br />
- Esta bien, entonces date la vuelta y ponte en cuatro.<br />
- No. – He protestado. - ¡Métemela ya!<br />
- Sí quieres que te la meta ponte en cuatro.<br />
Finalmente he tenido que obedecerle y me he puesto en cuatro sobre el sofá, mientras él decía:<br />
- Me encanta tu culito y hacértelo mientras lo veo acercarse y alejarse de mí.<br />
Así que apoyando mi cabeza sobre el sofá, he esperado. Él ha acercado su verga a mí y muy despacio me ha penetrado. Tras eso me ha tomado por las caderas y ha empezado su mete-saca. Primero lentamente, luego más deprisa, haciendo que mi cuerpo se balanceara, hacía adelante y hacía atrás, sintiendo aquella erecta vara rozando las paredes de mi húmeda vagina. He empezado a gemir mientras él seguía arremetiendo, luego se ha recostado sobre mí, sin dejar de empujar, ha acariciado mis senos con mucha suavidad y me ha susurrado al oído:<br />
- Te gusta que te folle así, ¿eh, zorrita? Y tenías ganas, ¿verdad?<br />
- Sí. – He gemido evidenciando mi placer.<br />
Luego me ha hecho levantarme, para que ambos quedáramos de rodillas sobre el sofá, mientras él seguía penetrándome y yo recibiéndole, sintiendo como cada vez se metía más y más dentro de mí.<br />
En esta posición, Rinaldo ha dirigido una de sus manos a mi clítoris y ha empezado a acariciarlo suavemente, sabe cuanto me excita eso, y como así puede lograr que me corra enseguida, y así ha sido, en menos de un minuto mi cuerpo empezaba a convulsionarse de placer. Él ha dado un par de fuertes empujones y también se ha corrido justo después que yo.<br />
Me ha abrazado con fuerza y me he sentido tan... no sé, querida. Luego nos hemos separado y nos hemos vestido corriendo, porque sólo nos quedaba un cuarto de hora hasta la hora de volver al trabajo y desde su casa tardamos unos veinte minutos andando. Así que ha correr se ha dicho. Pero no me ha importado porque ha sido maravilloso volver a sentirle dentro de mí y sobre todo sentir su amor, su delicadeza, su pasión.<br />
En fin, supongo que lo que me pasa es que estoy enamorada y no sólo eso, sino que cada vez veo más claro que él es el hombre de mi vida, que quiero pasar el resto de mis días con él. Y dejar atrás una etapa y una persona con la que cada vez me resulta más difícil convivir. </p>
]]></content:encoded>
<comments>
http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/10/02/por-fin-lunes-#comentarios
</comments>
</item>
<item>
<title>LE ECHO DE MENOS.</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/10/02/le-echo-menos-</link>
<pubDate>2006-10-02T00:03:20+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p>Sobre todo porque este fin de semana no he hecho más que discutir con mi marido. Tengo ganas de que sea mañana, para verle y para... besarle, abrazarle. En fin, estar con él y sentirme feliz, amada.<br />
En fin, mañana será otro día.
</p>
]]></content:encoded>
<comments>
http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/10/02/le-echo-menos-#comentarios
</comments>
</item>
<item>
<title>¡VAYA TARDE Y VAYA DÍA! </title>
<link>http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/09/29/avaya-tarde-y-vaya-dia-</link>
<pubDate>2006-09-29T22:03:29+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="myfiles/kampanilla/5660928_p.jpeg" width="300" height="450" class="imgizqda" />Como cada viernes tarde, esta también ha sido una tarde especial para nosotros dos y no veáis lo bien que me ha ido. Por que hoy he tenido una mañana terrible. Primero, nada más levantarnos, he tenido una fuerte discusión con mi marido y además por una estupidez. Últimamente está muy quisquilloso y pesado, más que de costumbre y con cualquier cosa salta. Está muy raro, no sé si porque quizás empieza a sospechar algo, o porque él también tiene un lío, creo. Así que me he marchado al trabajo enfadada y de los nervios. Y luego en el trabajo, el teléfono no paraba de sonar y me desconcentraba continuamente. Brrrr. Gracias a Dios, allí estaba Rinaldo para calmar mis nervios y darme sus mimos. Hemos tomado una café juntos antes de entrar a trabajar y hemos quedado para la hora de comer.<br />
Hemos comido juntos, como hacemos muchos días, en un restaurante cercano a nuestra empresa y después nos hemos ido a su casa. Ambos teníamos muchas ganas de estar juntos. Cuando hemos entrado en su piso de soltero, ni siquiera hemos esperado un segundo. Hemos empezado a besarnos. Y él me ha dicho que iba a quitarme el stres que tenía. Me ha llevado hasta su habitación y de pie frente a la cama, nos hemos besado, mientras nuestras manos desabrochaban la ropa.<br />
- ¡Me encanta este vestido, te hace tan sexy! – Me ha dicho mientras desabrochaba los botones delanteros del vestido.<br />
Yo trataba de desabrocharle sus pantalones y entonces ha deslizado mi vestido hacía abajo, dejándolo caer al suelo. Sin dejar de besarme, ha empujado el tirante del sujetador por mi hombro, mientras sus labios bajaban también por mi cuello. Yo en ese momento, estaba entretenida en quitarle la camisa que también ha caído al suelo. Sus labios descendían por mi piel, hasta llegar a mi seno. Ha apartado la copa del sujetador y ha besado mi pezón, haciendo que todo mi cuerpo se estremeciera. Me ha quitado el sostén y ha seguido descendiendo por mi piel hasta llegar a mi braguitas. Me las ha quitado cuidadosamente diciendo:<br />
- ¡Qué hermosa eres!<br />
Entonces me ha hecho poner de espaldas a la cama, ha besado mi vientre y adentrando sus dedos entre mis piernas ha comprobado la humedad de mí sexo.<br />
- Tienes ganas ¿eh?<br />
- Sí – He musitado. – Llevo toda la semana deseando esto.<br />
- Yo también. Anda, túmbate. – Me ha pedido.<br />
Me he tumbado sobre la cama con las piernas abiertas y enseguida he sentido su respiración sobre mi sexo y luego su lengua buscando mi clítoris. Ha empezado a chupetearlo y en pocos segundos ya me tenía a mil, gimiendo excitada, mientras sentía aquellas dulces caricias sobre mi sexo.<br />
Rinaldo movía su lengua muy diestramente, de mi clítoris a mi vagina e introduciéndose en ella de vez en cuando. Buff, os puedo asegurar que en aquel momento ya no recordaba la pelea con mi marido ni los agobios del trabajo. Gemía y me removía excitada, sintiendo su lengua serpenteando sobre mi sexo casi al borde del orgasmo. Por eso le  he suplicado:<br />
- ¡Para, o me voy a correr!<br />
Entonces ha levantado su cabeza y mirándome a los ojos me ha dicho travieso:<br />
- ¿No quieres correrte aún?<br />
- No, aún no. Quiero disfrutar más de esto. Y además tú aún estás medio vestido. – Le he dicho indicándole sus calzoncillos.<br />
Así que se ha puesto en pie. Yo me he sentado en el borde de la cama y cogiendo la goma con delicadeza, he tirado de la tela hacía abajo. Su sexo ha emergido, dando un travieso saltito ante mis ojos. Tras dejar caer el slip, he cogido el sexo con ambas manos, he acercado mi lengua a él y he empezado a lamer el glande suavemente. Luego me lo  he introducido en la boca y lo he chupado mientras miraba a Rinaldo. Le encanta que le mire cuando hago eso y le encanta mirarme en ese momento, creo que eso le excita más.<br />
He lamido su polla, de arriba abajo y luego de abajo a arriba, introduciéndome de nuevo, su glande en la boca, deleitándome con su sabor, mientras sentía como mi sexo se humedecía y palpitaba de deseo. Y creo que al ver como me movía y como trataba de deslizar una de mis manos entre mis piernas, Rinaldo se ha percatado de mi deseo y me ha dicho:<br />
- ¡Estás caliente, ¿eh?!<br />
- Sí, estoy a mil. – Le he respondido dejando de chupetear su sexo.<br />
- Pues vamos allá. – Ha dicho, haciéndome tumbar sobre la cama y poniéndose él sobre mí.<br />
Ha dirigido su sexo hasta el mío y muy suavemente me ha penetrado. Cuando ya estaba completamente en mí, nos hemos quedado un rato inmóviles, besándonos y abrazándonos, me ha dicho:<br />
- ¡Te quiero!<br />
- Yo también te quiero. – Le he dicho a él.<br />
Luego ha empezado a moverse lentamente sobre mí. Y poco a poco ha ido aumentando el ritmo con suavidad, logrando que me excitara como nunca. Creo que ambos estabamos a mil, ardiendo de deseo por el otro.<br />
Después de un rato, cabalgando sobre mí, me ha abrazado y girando sobre la cama, me ha hecho ponerme sobre él diciendo:<br />
- Anda, fóllame como me gusta.<br />
Así que lo he complacido. He cabalgado sobre su sexo, controlando las acometidas, controlando que su sexo entrara y saliera de mí a la velocidad que yo deseo. Nos hemos besado de nuevo y luego me  he incorporado para controlar mejor los movimientos, también él se ha incorporado para besar mis senos. Le encanta hacerlo cuando estos se bambolean por mis movimientos sobre él. Entonces, ha vuelto a acostarse y yo me he recostado sobre él, le he besado y otra vez, me ha hecho rodar sobre la cama, quedando él sobre mí, y así ha continuado arremetiendo, cada vez con más rapidez hasta que ambos hemos explotado en un maravilloso orgasmo. Ha sido genial. Y al terminar nos hemos quedado tumbados sobre la cama, abrazados, y hasta nos hemos adormecido un rato.<br />
Cuando nos hemos despertado ya casi era la hora de que yo me marchara. Quería hablar con él sobre nosotros, sobre lo que deseamos de nuestra relación y hasta donde queremos llegar, pero no he podido, en parte por falta de tiempo, y en parte, porque muchas veces me da miedo  hablar de ello, por el temor a deshacer ese momento dulce en el que vivimos.<br />
Generalmente, él nunca me pide explicaciones, ni me atosiga para que deje a mi marido, en realidad, nunca hablamos de mi marido y de mi relación con él. Creo que ambos estamos bien como estamos por ahora, pero evidentemente, llegará un momento en que querremos más. No sé, quizás lo mejor sea dejar pasar las cosas, como dije ayer. </p>
]]></content:encoded>
<comments>
http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/09/29/avaya-tarde-y-vaya-dia-#comentarios
</comments>
</item>
<item>
<title>EL PRIMER BESO. </title>
<link>http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/09/28/el-primer-beso-</link>
<pubDate>2006-09-28T20:46:10+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="myfiles/kampanilla/0021sig.jpeg" width="410" height="650" class="imgizqda" /><br />
Primero quiero agradecer a los que me habéis dado vuestras palabras de ánimo. Y después deciros que no sé hasta donde voy a llegar con esto, apenas hace unos meses que empezamos, con lo cual aún estamos en esa etapa donde todo es hermoso y uno todavía no se plantea demasiado el futuro. Me gusta saborear el momento, sentir esa ilusión que siento cada vez que le tengo cerca.<br />
¿Cómo empezó? Os preguntareis. Como he dicho empezamos hace sólo unos meses, fue en Abril cuando todo se desató. Como ya dije el otro día, hace un par de años que somos amigos, nos conocemos porque entonces ambos trabajábamos en ele mismo departamento, luego a él lo cambiaron a otro, pero seguimos siendo amigos, claro está. Quedábamos para comer, hablábamos de nosotros, en fin. Supongo que ese amor, atracción o deseo, no sé como llamarlo, estaba ahí en aquel momento y que de algún modo tenía que estallar. Fue un día en que hablando, hablando él dijo que le gustaba estar conmigo porque  se sentía a gusto. Aquello me llegó al corazón. Estabamos en el ascensor del edificio donde trabajamos, solos. Nos miramos a los ojos, nos abrazamos e inevitablemente estalló aquel beso entre nosotros, un beso tierno, enamorado y dulce. Tras ese beso, ya no pudimos parar. Rinaldo detuvo el ascensor. Nuestras manos empezaron a desnudar al otro, a buscar nuestras zonas erógenas. Él me acorraló contra la pared, junto a la botonera del ascensor, deslizó mi falda hacía arriba, hurgó dentro de mis bragas. Indudablemente estaba húmeda, le deseaba; no sé porque, pero jamás había sentido un deseo tan fuerte y urgente por nadie, ni siquiera nos preocupamos por tomar precauciones en aquel momento, sólo queríamos sentirnos el uno al otro, sin más, sin preocuparnos por nada más. Mientras él acariciaba mi clítoris yo trataba de desabrocharle el pantalón y sacar su erecta verga. Entretanto y de vez en cuando el ascensor se ponía en marcha, así que él tenía que apretar el botón de parada. Luego nos reímos mucho recordando aquel momento y imaginando la cara del que deseaba coger el ascensor. Con prisa y sin pausa, Rinaldo apartó mis bragas guió su erecto pene hacía mi húmedo agujero y me penetró. Fue un momento mágico y lleno de pasión, luego empezó a moverse con rapidez. Empezamos a gemir y acompasar los movimientos de nuestros cuerpos, hasta que finalmente explotamos en un delicioso orgasmo. Enseguida nos separamos, nos arreglamos la ropa y dejamos que el ascensor siguiera su curso. Creo que en aquel momento ambos estabamos pletóricos y felices. Salimos del ascensor y cada uno se dirigió a su correspondiente departamento. Hasta la hora de la salida no pudimos comentar nada sobre aquel momento apasionado. Pero a la salida, Rinaldo me estaba esperando en el vestíbulo del edificio. Me invitó a tomar un café en un bar cercano y hablamos de lo sucedido en el ascensor y de lo que sentíamos el uno por el otro. Y sin pensárnoslo demasiado decidimos seguir con esa relación y aquí estamos, cinco meses después, sin saber aún a donde irá a parar esto, pero como dice un buen amigo mío, las cosas hay que dejar que sigan su curso y ellas mismas te llevaran a donde quieren. </p>
]]></content:encoded>
<comments>
http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/09/28/el-primer-beso-#comentarios
</comments>
</item>
<item>
<title>Gracias </title>
<link>http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/09/27/gracias</link>
<pubDate>2006-09-27T16:28:34+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p>Quiero dar las gracias especialmente a marito por su comentario y espero que le guste mi diario, gracias por tus ánimos. Yo también espero que la cosa salga bien.
</p>
]]></content:encoded>
<comments>
http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/09/27/gracias#comentarios
</comments>
</item>
<item>
<title>Él.</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/09/27/el-</link>
<pubDate>2006-09-27T16:19:37+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p>Hoy ha sido un día especial, sobre todo porque ayer no nos vimos en todo el día y hoy, ambos lo hemos cogido con más ganas.<br />
Veréis, trabajamos en la misma empresa, aunque en departamentos diferentes, y cuando ambos tenemos un ratito, tratamos de escaparnos para ver al otro. Nos enviamos un mensaje por el messenger y así quedamos en los lavabos, o en las máquinas de café.<br />
Me ha enviado un mensaje por el messenger y cinco minutos más tarde ambos estabamos en el lavabo de mujeres, en uno de los wateres, besandonos apasionadamente. Se ha disculpado porque ayer no pudimos vermos, ya que estuvo muy liado, además últimamente en su departamento has estado haciendo reestructuraciones de personal y han echado a algunos empleados. Le he dicho que lo entendía y que no me gustaría que por mi culpa perdiera su trabajo. Y de paso le he recordado que tenemos pendiente una tarde para nosotros dos, ya que hace más de dos meses que no disponemos de una. Primero por su vacaciones y luego por las suyas. Y entonces me ha dicho que no lo olvida y que lo tíene todo casi preparado para el viernes por la tarde. Pero lo que más me ha gustado de toda esa conversación en la que no hemos dejado de besarnos, ha sido lo que me ha dicho casi al final: "Te quiero demasiado", me ha alegrado el día con eso, y si no hubiera sido porque ambos debiamos volver rápidamente a nuestros respectivos puestos de trabajo, se lo hubiera hecho allí mismo, igual que hace dos semanas.<br />
¡Uhmm, hace dos semanas! Como he dicho, llevabamos dos meses sin vernos y sin hacer nada, así que ambos teniamos ganas. Cuando supe que había vuelto de sus vacaciones, corrí hacía el baño, como habíamos quedado. Fue vernos y empezar a comernos la boca el uno al otro. Luego todo fue muy rápido, algo así como aquella escena de la pelicula "Infiel", donde Olivier Martinez y Diane Lane lo hacen en los baños de un bar, mientras las amigas de ella la esperan fueran. Sus manos acariciando mi cuerpo por encima de la ropa, subiendo mi falda hasta la cintura, mientras las mias intentaban desabrochar su bragueta, y luego su mano hurgando en mi sexo, ya húmedo y deseoso de sentirle y el suyo erecto y altivo, deseandome también. No perdimos tiempo, y llevé su sexo hasta el mio introduciendomelo por completo. Y empezamos a movernos a cabalgar como caballos desbocados en busca del placer, hasta que sentí como ambos alcanzabamos el orgasmo al unisono, fué genial.<br />
¡Qué ganas tengo de que sea el viernes por la tarde!<br />
<img src="myfiles/kampanilla/encaixepe.jpeg" width="282" height="400" class="imgizqda" />
</p>
]]></content:encoded>
<comments>
http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/09/27/el-#comentarios
</comments>
</item>
<item>
<title>Introducción</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/09/26/introduccion</link>
<pubDate>2006-09-26T23:55:57+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p>Mi nombre no importa y el de él creo que tampoco. Tampoco voy a contar el porque de esta infidelidad, sólo quiero contar esto a modo de diario, contando dia a día lo que esta situación y él (mi amante) me hacen sentir, que creo que es lo importante. Él es el hombre más tierno y atento que he conocido, él me da fuerzas, ilusión, ganas y sobre todo amor, su amor.<br />
Le conocí hace poco más de dos años, en un principio fuimos amigos, luego, poco a poco, nuestra amistad fue creciendo y transformandose en este amor que ahora es una de las cosas más importantes de mi vida. Le amo y no me duele prendas declararlo aquí. Aunque claro, ¿dónde voy a hacerlo? Pocas veces puedo contarlo a los cuatro vientos. En fin, este es el principio, de un largo camino, espero.
</p>
]]></content:encoded>
<comments>
http://www.lacoctelera.com/kampanilla/post/2006/09/26/introduccion#comentarios
</comments>
</item>
 
</channel>
</rss>
