Dentro de las artes marciales existe una variante para completar las técnicas de inmovilización: El Hojo Jutsu.
Es un tipo de bondage japonés utilizado desde muchos siglos atrás por los samurais, y, en épocas más actuales, por la policía. Incluso, hoy en día, es muy común que la policía japonesa lleve cuerda en el maletero por si fuese necesario.
Sus normas fundamentales son: la primera y básica es no permitir que el prisionero escape de sus ataduras, que éste no padezca daño mental ni físico y que nadie de fuera del clan vea cómo se ejecuta la técnica.
Hasta el siglo XIX, cuando se ataba a un prisionero, el nudo empleado variaba según el status social. Estaba atado de una manera que ya se interpretaba el crimen que había cometido.
Se llegaron a utilizar cuerdas de colores para diferenciar los crímenes:
Cuerda blanca: Crimen menor
Cuerda azul: Ofensas graves
Cuerda violeta: Persona de alto rango
Cuerda negra: Persona de bajo rango.
Ésto fue en las épocas de máximo apogeo del Hojo-Jutsu. En el siglo XIX solamente se empleaban dos tipos de cuerda: La de cáñamo para atar y la de seda para practicar.
Los samurais no lo ejecutaban directamente, sino que lo hacían sus sirvientes, pues estaba considerado para gente de rango inferior a ellos.

Un ejemplo práctico
http://youtube.com/watch?v=MKkvQjzrbx8