El padre va en una silla de ruedas, por temor a las caídas, ya no quiere caminar más. El hijo lo lleva pacientemente cuando, al caer la noche, ambos salen a dar el mismo paseo de siempre por el barrio. Los dos han repetido incontables veces el mismo trayecto que, entre otras lugares, atraviesa la plaza y pasa por el frente de una casa abandonada...
Quien esto escribe los está viendo. A todos los ciegos corriendo. Entre tinieblas se han ido armando. Tanteando. Hacia el ojo en lo alto están yendo. En sus mentes monstruosas ya lo están cegando. La mayoría de ellos jamás lo ha visto; pero lo está imaginando. Un ojo en lo alto siempre mirando. Y todo el mundo en la negrura vagando. El último al...
¿Para qué habían servido los celos, las rencillas y los malos ratos? Por fin estaban todos allí, como en un viaje de egresados. Encerrados en un extraño lugar, a orillas de un mar helado. Todos amontonados, como renglones inútiles en un cuento olvidado. Se reprochan entre ellos, su tiempo desperdiciado. Simulan que no se importan, después de hab...
Aquél sueño se desarrollaba íntegramente dentro de una galería comercial abandonada. Todo lo que se podía ver, o intuir, parecía estar destruído. En algunos rincones de la galería había personas escondidas en la oscuridad. Parecían estar asustadas por algo. Por momentos, algunos murmuraban entre sí sobre lo que había pasado, o sobre lo que iba a...
Después de sonarse la nariz, Edgar estuvo seguro de que tenía que pegarse el tiro en la cabeza que hacía tiempo venía prometiéndose. Probablemente sería en el paladar, con la pistola que se había encontrado una noche en la calle. Para eso se había alojado en un hotel en los suburbios de Ramos Mejía. Había guardado todas las cosas que quería que ...
Gabriel todavía creía que estaba atrapado en la mitad del túnel. La gente había había vuelto a subir y bajar los escalones grises entre los azulejos celestes. Desde Yerbal a Venancio Flores y desde Venancio Flores a Yerbal. A través del largo mingitorio de la Bahía Blanca subterránea. Algunas personas se quedaban mirándolo inquietas, ya que el j...
Al anochecer, con el día, mueren también los sueños. Algo termina; pero no importa demasiado. Ya ha terminado muchas veces y volverá a hacerlo hasta el final del viaje. Mientras tanto, casi todo se hace por costumbre. Vivir es una rutina refleja, como viajar en colectivo rumbo al ocaso. Los recuerdos asfixian y, tarde o temprano, ni siquiera que...