Erase..........una nit de St. Joan (2)
ERASE…………UNA NIT DE ST. JOAN
(Segunda parte)
Como podía estar así mi hermana, no teníamos bebidas alcohólicas (no nos lo podíamos permitir con la paga que nos daban). Había fiestas en toda la escalera, con lo cual siempre había algún padre o madre dando una vuelta de vez en cuando para que no se desmadrara la peña (ya se sabe, mucha hormona suelta). Se lo comente a mis amigas, que se quedaron como yo, de piedra, ya que se jugaban lo mismo. Una cosa era segura para todas, el rapapolvo no nos lo quitaba nadie, viniera de donde viniera.
Sin llamar mucho la atención, cogimos a hermana y la sacamos fuera para que le diera el aire. Cosa harto difícil dado su estado. Ella, que de eso nada, que quería volver a la fiesta y nosotras intentando que no se enterara nadie. Al cabo de un rato, paso lo que tenía que pasar. Nada más ni nada menos que la madre de mi amigo Pedro, o sea, la dueña de la casa y amiga de nuestros padres, asomo por allí y vio el “percal”. Aquello era la catástrofe total, llamaría a mis padres y se armaría la de San Quintín (por cierto, no sé que habrá hecho dicho santo para merecer tal fama). Pero no, la buena mujer se hizo cargo de la situación, se metió en la cocina e inmediatamente se puso a hacer café, le dio un vaso lleno hasta arriba para que se lo bebiera. Mi hermana, que creía que era coca-cola, empezó a bebérselo. Al primer trago, que no fue corto, se dio cuenta que no llevaba azúcar sino SA (para hacerla potar). La sacamos otra vez a la calle para que le diera el aire (y dale con el aire), pero lo único que le daba era la risa tonta. Ella solo quería volver a la fiesta, el café salado no le hacía nada. Yo tenía un musiquilla en la cabeza que no me dejaba pensar (la que te va a caer….la q te va a caer…). Lo probamos todo, pero la niña, nada que no potaba, ningún remedio habido y por haber surtía efecto, seguía a su bola, la fiesta y la risa. Ella saco por primera vez a la calle el gran éxito de Rosario Flores “MARCHA…..MARCHA… QUEREMOS MARCHA”. No había quien la parara.
A eso de las 4 vinieron los padres de mi amiga a buscarnos y la niña seguía igual. Evidentemente, nos les hizo gracia. Conseguimos, no sé cómo, meterla en el coche y nos dejaron en casa, a ella, a mí y a una amiga que se quedaba en mi casa a dormir. Cuando entramos en la portería, la niña seguía con su fiesta particular. ¿Como iba meterla en casa de esa manera? La-ni piensa….piensa. Si entraba en casa en ese estado, despertaría a todo el mundo (es un decir, mi madre nos estaría esperando haciéndose la dormida, como todas las madres). Decidimos sacarla otra vez fuera, pero como ya estaba comprobado que el aire pasaba de ella, nos dirigimos a la acera de enfrente, donde había una fuente (todavía está). Sin pensarlo mucho y sin darle la oportunidad a la niña de montar más escándalo que despertara a todo el barrio, le metimos la cabeza debajo de chorro de agua de la fuente, que por cierto no salía precisamente calentita a esas horas de la madrugada. Se puso tan furiosa que lo que no habíamos podido conseguir hasta ahora, sucedió. Se quedo muda, parada como una estatua, lo único que movía eran los ojos, nos miraba con cara de decir “a que viene esto, estáis locas”. Aprovechando su estupefacción… y mudez momentánea (no pensábamos q durara mucho), la cogimos cada una de un brazo, intentando secarla como podíamos (a ver si nos íbamos a llevar la bronca por mojar el suelo de casa en vez de por no cuidar de la niña) y nos metimos en casa. En cuanto entramos por la puerta del ascensor, empezó a darle a la sin hueso, no paraba y nosotras venga decirle CHSSS……..CHSSSSS. Y ella…bla…bla….bla…. La metimos en la cama y bla….bla….bla….Estábamos ya medio dormidas….bla…bla…bla.. Z.Z.Z.Z.Z.Z.Z. Ya no recuerdo nada más.
Más adelante me enteré de lo que había pasado esa noche con mi hermana. Quedábamos siempre en el parque los domingos por la tarde y entre charlas y bromas salió a relucir lo de mi hermanísima. Resulta que alguien muy “espabilao” se le ocurrió la brillante idea de entrar en la cocina, donde estaban las bebidas, cuando vio que había una caja llena de cacaolat (batido de chocolate), cogió la mitad de ellas, las vacio un “poquitín” y metió dentro licor de menta. Parece ser que le tocaron todas a ella.
El “espabilao” o sea se “el pulpo de las lentas” era el culpable de la brillante idea. Le dije de todo menos guapo, y me enfade tanto que parece ser que le guste enfada y todo.
Llevo casada con el espabilao pulpo de las lentas 28 años.
Por cierto, al dichoso invento le pusieron VAQUITA BORRACHA y……. colorín…colorado este cuento……FIN





Oli dijo
Vaya, me ha encantado la historia, y lo mas gracioso de todo es que ahora a la que ha emborrachado sea a su cuñada, seguro que se lo echareis en cara toda la vida,el apuro de ese dia no se os olvidara nunca, aunque ahora os riais....
MUCHOS BESOS!!!!
7 Julio 2007 | 05:38 PM