7 Marzo 2008
Llaman a la puerta, y abro con las lagañas pegadas a la cara.
-Mirad que mañana tan bonita- Sergio entra sin ser invitado a pasar. Y nos mira a Jordi y a mi con una sonrisa -A ver tenemos la mañana libre... vamos a pasear-
Jordi le mira extrañado, y niega con la cabeza.
-No, no, Sergio, no. Tengo que planchar y tengo cosas que hacer en casa-
Nos reimos.
-Planchar- dice Sergio riendo.
-Que te acompañe Carla-
Carla se ducha y en media hora estamos saliendo por la puerta. Es cierto, hace sol. Un sol que más tarde se apagaría, pero sol.
1º la alameda, luego bajamos hacia el Ayuntamiento, y entro en esa tienda. Buala!!! unas gafas de sol super grandes, que antojo, si...
Las pago, salimos y me como un helado. Que grande por diosssssss.
Salimos con el helado enorme, y vamos caminando hacia el puerto. Si.
Seguimos andando y andando, y no paro de reír. Mi mente se pregunta como puede haber alguien como Sergio. Hace reír todo el tiempo.
Llegamos al Sardinero, nos sentamos y ya no hay sol. !que poco ha durado!
Pero no puedo, no puedo quitarme mis gafas de sol.
-Estas para una foto- dice riendo
-No te gustán, lo sé- digo muy seria, pero en plan de coña.
Se rie, y le tiro arena. Puf pobre sa llenao enterito.
Volvemos a casa. Y le doy las gracias... si...
4 horas sin pensar en miguel. 4 horas de una mañana... que mañana.
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6 Marzo 2008
Por qué si estoy en Santander todo huele a ti? por que ayer un hombre olía como tú?, por que pensé en llamarte nada más aterrizar?
por qué si estoy en Santander este cielo oscuro me recuerda a ese 1º día?, por que al caminar por el Sardinero pienso en ti? dime... por que?.
Anoche hablé con Victor, le dije que estaba bien, que había llegado bien. Me dijo que estaba huyendo, le dije que solo estaba visitando a Jordi, que eso no era nada malo.
Anoche Vcitor me dijo que habías estado con ella en casa. Y que Cristina es una chica muy alegre, muy simpática, y muy diferente a mi.
Dice que su pelo es negro, muy negro, y sus ojos oscuros y grandes. Dice que su cara es aniñada, y es más bajita que tú, pero no tanto como yo...
Dice que parece un encanto, que se reía mucho con ella. Y que a Laura, la novia de Victor, también le cae genial.
Anoche me di cuenta de que esto se ha terminado, sí. Necesito tiempo, lejos de ti. ¿Para qué decirte lo que siento?, no... es mejor así.
Tras colgar a Victor miro a Jordi y su inseparable Sergio. Me miran, y ven esas lágrimas en los ojos que intentan no salir, pero están ahí.
-¿Quieres que le llame?- pregunta Jordi.
-No... solo quiero que me abraces y ya está... deja las cosas así-
Y me abraza, claro que me abraza. Si pides un abrazo a Jordi él lo da con mucho gusto. Es tan cariñoso. Que pena que sea mi primo-hermano. No hay un Jordi para mi por alguna parte?
A las dos horas, o así, Jordi se va a la cama. Y Sergio, a la una de la mañana, me pregunta como estoy, antes de irse a casa.
No le conozco de mucho. Pero es tan bueno conmigo...
-Necesitas hablar o prefieres que me valla?- pregunta con esa leve sonrisa y su barba de varios días.
-Mañana trabajas- le digo sin más...
-Tengo turno por la tarde- sonrie otra vez.
-Por qué no dejo que nadie se acerque a mi nunca?, por qué siempre terminan alejandose de mi? que hago mal? soy completamente odiosa?- empiezo a llorar, sin querer hacerlo. No me gusta llorar con gente delante.
-Carla, tu no eres odiosa, no pienses eso. Es cierto que cometes el error de tener tanto miedo que te alejas, no te dejas querer... pero no eres mala persona- se acerca y me aparta el pelo de la cara.
-Es que no puedo, no puedo aceptar el cariño de nadie. Me bloqueo, no sé como decir "mira te quiero", y él es tán cariñoso, tan diferente a mi. Necesita que le den muestras de cariño todo el tiempo y yo no puedo... pero es que nadie parece entenderme...-
-Yo te entiendo. Soy como tú- dice él con una sonrisa que me parece entre dulce y triste. Le miro y no digo nada. Él no tiene relación con su madre, y su padre murió hace dos años. En eso también nos parecemos -Cuando las personas pasamos por algo como lo que te pasó a tí, tendémos a tener miedo a abrirnos a la gente, a decir lo que sentimos... y te entiendo. Es cierto que Miguel tiene su forma de ser, y sus necesidades, que quizás tu manera de ser es algo incontrolable para él o no puede evitar pedirte más... pero no significa que por que algo no funcione tu seas la mala, tú eres así, y quien te quiera tiene que aceptarte así, con tus dudas, con tus miedos y tu forma de ser distante y arisca-
-Sergio...-
-Que-
-La culpa la tengo yo-
-Y él. Él también la tiene. ¿Te ha preguntado alguna vez que sientes?, ¿se ha parado a pensar que tienes un problema que te impide decir lo mucho que quieres a alguien? ¿ha pensando que necesitas 1º mucha confianza para poder decir lo que sientes? ¿te ha dado ese tiempo?. Cuando una relación falla, es por las dos partes, no solo por una-
-Eres tan diferente a todo el mundo-
-Sí, eso me dicen... - vuelve a sonreir -No te digo que solo él sea el culpable. Por que él lo habrá pasado mal a su forma, y hay que entenderle... solo te digo que la culpa es de los dos, que seais amigos, si podéis y no te sientas la culpable en todo esto. Si él es el hombre d tu vida la terminará dejando y no soportará estar con alguien que no seas tú. Date tiempo, dale tiempo... y si no es él, ya habrá otro que te quiera y acepte tus silencios y tus miedos-
-Gracias- le doy un abrazo. Ni si quiera sé por que la verguenza a hacerlo se fue... no sé... pero es que me había hecho sonreír y tenía ganas de abrazarlo.
Él se queda algo "tieso" y en un primer momento no me rodea con sus brazos, ni hace nada cariñoso. Pero al cabo de un tiempo pone sus manos en mi espalda, y me da un beso en la frente, que cae como a la altura de su boca (ke chikita soy bua)
Luego se marcha. Vive en la casa de enfrente.
Y es entonces cuando vuelvo a llorar. Sí. Puede que Miguel tenga parte de culpa. Pero duele perderle. Duele mucho dejarle partir cuando lo pide.
Adios... puf... adios.
servido por Karla
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5 Marzo 2008
Paseaba el perro bajo las estrellas, como cualquier otra noche. Ese perro tonto al que he terminado quedándome por que a Jordi le era imposible cuidarle.
Me mira, y le digo "ei ya llebamos media hora, y tengo frío"
Parece que me entiende y nos vamos a casa.
En la puerta está Miguel. Otra vez Miguel.
Me acercó, y sonrío.
-¿Quieres pasar?- él asiente y me devuelve la sonrisa.
A mis pies, mi perro le mira contento. Sí... es tonto hasta para no darse cuenta de que Miguel y yo no estamos bien.
Entramos, y nos sentamos en el sofá de color azul. Azul como el agua cristalina del mar en Mallorca.
-Creo que mereces una explicacion- dice mientras yo abrazo un cojín blanco.
-Migue, en serio, no tienes por que darme ninguna explicacion sobre nada- digo con miedo.
-Pero quiero hacerlo. Entre tu y yo pasó algo...- el que hable en pasado me aterra, y ese silencio también -Y creo que lo normal es que te diga lo que pasa con ella. Que aclaremos las cosas, aunque veo que como siempre prefieres no hacerlo-
-¿Estás enamorado de ella?- pregunto, aunque no quiero saber.
-Sabes que no... pero lo nuestro no tiene sentido Carla. No puedo estar esperando a alguien que me trata así, que un día me busca y al otro me rehuye, no puedo. Necesito olvidarme de ti-
Es entonces cuando recuerdo vuestras palabras. Y las de Jordi. Pero algo dentro de mi dice que estará mejor sin mi.
-Es normal, yo solo sé hacerte daño- digo intentando aparentar estar bien.
Él me mira... como si no quisiera seguir hablando. O esperase algo que no sale de mi.
-Seguirás siendo mi amiga?-
-Siempre, mientras quieras tú que lo sea-
Y no le dije nada. No le dije nada...
Se marchó y marque ese número. Sergio, un amigo de Jordi, respondió mi llamada a los 2 toques.
-¿digame?-
-¿Está Jordi?- pregunto con nervios.
-Sí, pero en este momento no puede ponerse, de parte de quien?-
-De Carla-
-Ah si, Carlita, ahora se pone vale?. como estás? cuando vas a pasar por aqui?- pregunta y se rie.
-Estoy pensando en irme unos días... necesito cambiar de aires. y tu como estás?-
-Estoy... tirando. Ya sabes como es mi vida de maravillosa...- se rie, pero noto que tiene miedo a algo -Se pone Jordi, que acaba de aparecer por la puerta-
-Un beso Sergio-
-Otro para ti preciosa-
Se oye una conversacion entre ellos. "quien es? es ella?" dice Jordi. Sergio se rie "ponte", Jordi pregunta de nuevo... "pero es Marina?" Yo me río, que tonto es. Sergio se ríe. "No, y ya te he dicho que no esperes, que llames tú. Es Carla" "aaaaaaaa"
-Carlaaaaaaaaaaaaa, mi niña que me llama dos días seguidos- se rie y con solo eso ya ha sacado una sonrisa de mis labios.
-Hola feo. ¿esperando llamada de Marina? y eso?- me hago la loca, claro... no puedo dedirle que leo su blog y que ella espera lo mismo...
-Si, me dejó un mensaje de que volvería a llamar- se rie con esa risita nerviosa
-Y por qué no la llamas tú a ella?- se ríe de nuevo. Que tonto es, pero como lo quiero...
-Oye pero a ti te pasa algo? me llamas mucho últimamente-
-Sí, por que solo tú me pones de buen humor- dijo sonriendo. Y me doy cuenta de que sonrío de verdad.
-Pero te pasa algo, te noto muy triste-
-Es por Miguel... se ha echado novia sabes?-
-No decias que no te gustaba?- pregunta y ya no rie.
-Pero era mentira Jordi, era mentira... y por miedo le dejé ir-
-Eres tonta... en serio... pero estás muy mal?-
-Necesito ir a verte, puedo ir?-
-Sabes que si joder... eres mi enana, como no vas a poder venir a verme? esta es tu casa-
-mañana?-
-mañana, y esta noche mismo... puedes venir claro. pero tienes dinero?-
-si claro-
-y me lo vas a contar todo?-
-todo lo que quieras que te cuente-
-vas a decirle que te vienes?-
-No... no voy a decirle nada. Necesito olvidarme de él-
..........
A las 18.00 horas cojo un avión a Bilbao. Luego un autobus a Santander.
No creo que pueda olvidarle en una semana. Pero sí que me vendrá bien ver a Jordi. Sí. Muy bien.
Y tranqui Marina. Voy en mision de celestina jajajaja
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4 Marzo 2008
Anoche fui a verle. Acaba de terminar de rebuscar en los recuerdos de un pasado cruel, y necesitaba mucho verle, sentirle, y poder sonreír con algo.
Abrió la puerta, y se quedó parado, mirándome.
-hola- dice con una extraña sonrisa.
-hola- responde la niña tonta
-has estado llorando- no pregunta, simplemente afirma algo que descubre mirandome a los ojos.
-Si. puedo pasar?- pregunto
-No estoy solo- responde él.
Fue como cuando una sabe que algo malo tiene que empezar a pasar... y se da cuenta que está pasando.
-¿Cómo se llama?- pregunto yo.
-Cristina- responde serio, mira al suelo -Es una compañera de la facultad, ha venido a estudiar para un examen del que no tiene muchos apuntes-
-Miguel... no... no me des explicaciones, yo nunca te las doy. No importa... - digo intentando no volver a llorar.
-Pero que te pasa? por que has llorado?-
-He abierto la caja de elefantitos grises- le sonrio, y me mira los pendientes de mi madre que acabo de colgarme, y la cadena con dos anillos.
-¿Necesitas algo?- pregunta.
-No... sigue estudiando. Y suerte...-
-¿Con el éxamen?- pregunta extrañado.
-No... con lo que sea que sea Cristina-
Me doy la vuelta. No quiero hacerlo. Quiero decirle que estoy arrepentida, que me siento sola, y que sin él creo que voy a morir... Quiero darle un beso... y abrazarle. Pero me doy la vuelta, y me voy a casa.
No está Victor, ha ido al cine con su novia. Miguel no tiene tiempo para mi... es algo comprendible... Llamo a Jordi, al único principe azul que conozco...
-hola-
-hola, ya no estás enfadada?- dice riendo.
-No, ahora solo tengo ganas de verte, y de llorar-
Hacía como catorce días que no nos hablabamos, él siempre espera, y luego vuelve a estar como siempre, vuelve a perdonarme sin que le pida perdón
Entonces me doy cuenta de que no es solo mi primo, es mi hermano mayor, como en su día lo fue Patri, es mi confesor, es mi padre, mi madre, mi mejor amigo... él lo es todo. Fue como cuando te das cuenta de que estás llorando por que no tienes a nadie, y te das cuenta de que ahi tienes tu salvación. Como un puerto al que siempre puedo volver... siempre.
-¿Por qué tienes ganas de llorar?-
-¿No estás enfadado?-
-No-
-Olvida lo que te he dicho... en realidad llamaba solo para decirte una cosa...-
-Que cosa-
-Gracias-
Se queda callado... y sigo... -Simplemente por ser mi familia, por estar ahi. Por quererme-
-¿Seguro que estás bien?- se rie.
-Si... te quiero-
Fue la primera vez en mucho tiempo que dije algo así en voz alta. Y me alegra, me enorgullece que haya sido a mi superheroe... si. Por que es mi hombre preferido... y le quiero, si... le quiero.
servido por Karla
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4 Marzo 2008
Tras mi mensaje de ayer, no pude hacer otra cosa...
No... no tiene que ver con Miguel. Tiene que ver con esas cosas que solo están en el recuerdo, y una teme volver a mirar por miedo a caer en picado en una enorme tristeza.
Es cierto, yo solo tenía 5 años. Pero los recuerdos vienen, si.
Subí a mi cuarto, y cogi la caja enorme de color rojo, con muchos elefantitos grises sobre ella. Baje con ella las escaleras, y salí al jardín de casa. No es muy grande, pero es donde mejor me siento. Me senté en el cesped, pasando algo de fresco, y me quedé mirándo la caja, con sus elefantitos grises sonrientes.
¿Cómo es que puede sonreír un elefante?, ¿Por que una caja que esconde secretos tristes está llena de elefantitos sonrientes? No sé... no sé...
No quería destapar la caja. Hacía unos cuatro años que permanecía cerrada. La destapé y volví a ver esa diadema de color verde con purpulina, como las que ahora se vuelven a llebar a la moda, que antes llebaba mi hermana. Recordé su pelo rubio, largo y liso, muy liso. Recordé que cuando tenía miedo ella siempre estaba ahí. Recordé sus ojos verdes, tan verdes y brillantes. Recordé que siempre olía dulce, como a vainilla. Y que con doce años ya quería triunfar. Recordé que quería ser como ella. Y su pulsera con lunas apareció en la caja como recordándome que no volvería.
Había brillo labial. Y muchas fotos de ella. Había una camiseta de tirantes amarilla, con un dibujo de minnie mouse. Había unas orejotas de pluto compradas en Disneyland. Y incluso esa pintura de uñas con purpulina que usan las niñas. Había sueños, y esas joyas de mentira que usa una niña de doce años. Doce años... solo tenía doce años.
Entonces me descubrí llorando, frente a esa foto donde mi padre me abraza. ¿Por qué está en una caja?, ¿En que momento de mi vida escondí a mi padre en una enorme caja?
Ví sus ojos, su sonrisa. Y ese dibujo que le hice por el día del padre. Ví su reloj, parado en las doce y media, en esa fatidica hora en la que la pila terminó, como terminan todas las cosas. Ví una de sus corbatas, justo aquella, y su cadena de oro con una cruz. Y su anillo de casado, si.
Llorando, claro, cogí la cadena, y en ella metí su anillo y el de mi madre. Y la colgué de mi cuello. Como Frodo con el anillo único, pero yo llevo dos, si, dos.
Luego me encontré con mi madre, y fue entonces cuando me sentí realmente sola. Había muchos pendientes, super largos, y muy al estilo de mi madre, muy hippye. Collares, pulseras... y muchas fotos de esa mujer de la que tengo tan pocos recuerdos.
Tan pocos recuerdos...
Cierro la caja de elefantitos grises. Sonrien, pero no puedo ver sus sonrisas. Estoy llorando como una tonta.
Son elefantitos. Y son grises...
servido por Karla
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3 Marzo 2008
Llevo días algo perdida, lo sé... no por gusto, no... es solo que he estado liada con unos exámenes demasiado pesados como para poder escribir nada coherente.
Sé que ultimamente mi vida es un caos. Los exámenes no me están saliendo como deberían, y mi miedo a quedarme sola en esto que llamamos vida, con tan solo 22 años y una inmadurez permanente, hacen que me bloquee aun más, y termine por volverme loca.
Ayer por la noche estuve hablando con Victor sobre mi conducta. Él la titula "conducta patologica de una neurotica inmadura". Ni si quiera sé si esta frase tiene sentido... o si solamente se burla de mi. La cuestión es que Víctor... ahora es mi mejor amigo.
Dicen que no es posible mantener una relación de amistad tan fuerte con alguien con quien antes has estado liada. Pero a mi me funciona. Es lo único que me funciona. Ni si quiera el cerebro funciona bien... al menos le tengo a él.
Victor dice que debo entender a Miguel. Claro... como no entenderle... Debe de ser agobiante perseguir a una neurotica patoligicas de esas y darte cuenta de que su desequilibro le impide decirte lo que realmente siente.
Victor me ha dicho que no arreglo nada callandome las cosas, y que no puedo huir siempre de la gente que me quiere. Pero es que mi vida siempre fue algo complicada... Ni si quiera sé si tiene coherencia con el resto de mi ser... pero yo en realidad estoy sola en el mundo.
Mis padres "reales" murieron, y también mi hermana mayor. Así que ese a quien llamo hermano en realidad es mi primo... y la única persona que realmente está pendiente de mi.
Pero a él también le hago daño como a Miguel. Por que Jordi es perfecto... es el hijo perfecto, el novio perfecto, el estudiante perfecto y sobretodo... el amigo perfecto. Entonces en nuestra familia todo el mundo adora a ese niño perfecto de 27 años (su mayor defecto es que no puede madurar... siempre será un niño), sonrisa encantadora y con palabras de ánimo para todo el mundo.
Es como fracasar y ver que todos dicen "deberías ser como él"
Jordi en cambio no se cree superior a mi, no... nada de eso. Él es el príncipe perfecto. Sí si.. existen los principes, yo he vivido con uno durante toda mi vida. Tiene sus fallos, lo sé... nadie mejor que yo les conoce... pero es sencillamente adorable, y esos defectos kedan a un lado, en un rincón polvoriento.
A él, que siempre está ahi... y es el mejor amigo de mi Miguel... también le trato mal.
Así que sencillamente estoy tratando mal a los dos hombres que más quiero... si. Por que no sé decir lo siento, no sé decir cuando les quiero ni se escuchar sus consejos.
Así que este chorro de palabras para decir que escuché a Victor, y que se enfadó conmigo. Me dijo esas verdades que sé y no quiero escuchar. Me dijo que Jordi solo quiere ayudarme, que dejé de huir del amor, y deje de fingir que soy feliz. Que no es suficiente con poner una sonrisa comprada en una tienda, que hay que reír, hay que vivir y hay que sentir.
Victor gritaba, y yo miraba con los ojos abiertos a ese ser que parecía no podría gritar nunca.
Por aquí me habéis dicho que hable con Miguel. Y Victor me dijo lo mismo...
Pero que decir... que decir... como decir lo siento?
servido por Karla
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19 Febrero 2008
Creo que estaría bien haceros un resumen del antes... para que entendáis el despues.
Vine a estudiar a Mallorca. Actualmente curso 3º de la facultad. Sí...
Miguel es alguien que se hizo amigo de mi hermano. Y ahora que mi hermano no está en la ciudad sigue teniendo relación conmigo.
Al principio yo salía con Victor, un amigo de ambos. Pero eso terminó. Terminó el amor.
Victor y yo ahora somos amigos. Grandes amigos. Nos costó mucho llegar a esto... pero dbo decir que es de lo único que ando orgullosa, de poder ser solo su amiga.
Entonces me di cuenta de que estaba enamorandome de Miguel. Es alto, moreno, y tiene una de esas sonrisas de infarto... Era muy dulce conmigo, siempre. Y me entró miedo. Terminé por, como siempre, mostrarme distante con él. Y este cambio produjo en él que se mostrase más alejado de mi.
Aún así nunca me ha dejado de lado. Hemos hablado de nosotros un par de veces. Yo le digo que no estoy enamorada de él, y él me dice k no puede evitar estarlo de mi.
Lo veis? soy yo la mala de la historia. Y lo peor es que ahora, justo ahora, noto que se aleja más y más de mi. Como si quisiera alejarse para siempre. Y tengo más miedo a pederle que a decirle que le quiero. Pero al mismo tiempo lo intento y no me sale.
Creo que me merezco que se busque alguien mejor que yo. Alguien que al menos le haga sonreir alguna vez. Con su sonrisa de infarto.
No sé si es por Victor, o es por mi. O es que soy incapaz de madurar. no sé.
Solo sé que tuve la oportunidad la 1º vez. Y que ahora solo sé hacerle daño.
servido por Karla
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19 Febrero 2008
Anoche vino a casa, otra vez. Siempre termina por venir a buscarme, cuando le he pedido mil veces que no lo haga.
Pero es como si supiese que digo ke no quiero verle pero que solo es mi estúpido miedo a decirle que realmente tiemblo, que sencillamente necesito de él.
Anoche no pasó nada entre nosotros... no. Solo vino a verme, por que Victor estaba en casa con su chica, y se sentía incomodo.
Entró, como quien se invita a pasar por si solo. Y estaba realmente guapo. Con ese pantalon de pijama de cuadros rojos y esa camiseta blanca. Sí, realmente guapo.
Pero me comporté.
Intenté no ser desagradable. Intenté no pensar en él, ni si quiera mirarle. No quiero volver a estar con él sin estarlo. Me siento mal, es como ser una cualquiera. Es como si realmente no le importase nada y solo le importase el sexo. Sí. Pero es que me pongo a pensar y esas tres veces todo pasó por mi culpa. No es él... siempre soy yo quien le busca, quien termina en sus brazos. Quien seguramente le hace daño a él. Por que seguramente es él quien piensa que solo le quiero para eso.
Como le digo que lo que siento es fuerte, muy fuerte? Como lo hago si yo solo sé hacer sufrir a todos los que se acercan a mi?, realmente alguien como yo puede tener una relacion normal de esas normales que se tienen cuando te enamoras? o tengo ke huir eternamente de atarme a alguien?.
No... el problema no es él. Miguel no tiene la culpa de mis tonterías, de mis miedos, de mis macabros pensamientos y mi sentimiento de irrealidad, y de soledad.
La cosa es que vino. Me estuvo contando sus problemas. Me dijo que su jefe le agobia. Me dijo que estaba preocupado por su hermana, que anda depresiva de verdad por un tío de esos que no merecen la pena.
La cosa es que no le toque. Intenté ser solo su amiga. Ya hablamos de esto hace tres días. si... no puedo hacer eso. No... Ni si quiera sé por que sigue ahi, por que sigue soportando mis neuras.
Pero estaba realmente guapo en pijama. Y dentro de mi estaba ese sentimiento contradictorio que me dice ke no piense en él y la otra parte que me entregue para siempre.
Lo sé, soy una egoista. Creo que mi hermano tiene razon cuando me lo recuerda. Pero esque tengo miedo. Mucho miedo.
Y me da asco hacer siempre tanto daño.
servido por Karla
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