Las palabras ajenas
Comenzó a buscar ese sendero que la llevaría a ellas, o al menos que la aproximaría al entendimiento de las palabra pronunciadas.
La palabra... esa que lo encierra todo pero que se desvanece en la nada, porque sólo existe en la medida que tenga un referente real. La palabra por sí sola no es real, si en la mente al escucharla no se dibuja una imagen, un sonido, un olor, una sensación.
Pero al palabra no existe por sí sola, así que Lucía se va en busca de las ajenas, esas que otros dicen con mayor o menos impacto, sin control, sin cautela, sin censura, acaso sin intención... o con exceso de ella. Quien sabe.
Y allí sigue Lucía recorriendo cada sílaba, cada tilde y cada coma, escuchando sin oir, si es que acaso se puede, y entendiendo sin pensar, como un ser 'sentipensante' dijo alguien, qu escucha con el alma.

arcoiris dijo
oye... laberinto... sigue escribiendo anda!!!! yo ya me perdí en ti....
11 Octubre 2006 | 04:41