[7] —¡Cuánta razón tiene mi señor! ¡Los hombres corren en pos de sueños que son sólo eso... sueños, humo! Hubo un silencio repentino, que aprovechó don Miguel para terminar de hacer su estudio acerca de mi persona. Me sentí incómodo, pero al mismo tiempo comprendí que hombre tan sagaz como el creador de El Quijote no podía sino desenterrar el...
El truco es sencillo. Deja de pensar y actúa. Abandona todos los andamiajes de planes. Improvisa. Sonríe. Olvida los defectos y las taras, que las tienes, pero son menos de las que imaginas. Recupera tus virtudes y sácales brillo. Hazte visible. Compra un vestido rojo y no lo guardes en el armario. Ni se te ocurra cambiarlo, adecentarlo o trans...
[6] «La gobernanta me hizo esperar en una antesala del primer piso, por donde entraba, radiante, la luz del patio. Desde allí oía el canto de los gallos, el aleteo de las palomas. La sala olía a incienso, los muebles tenían un lustre húmedo, de madera quizá de cerezo; no soy nada entendido en ebanistería. Había gran cantidad de cajones cerrado...
[5] «Bajó a abrirme una señora que no cesaba de murmurar entre dientes; detrás del portal la sentía mascullar, quizá aquejada de cierta dolencia. Corrió el cerrojo y ante mí apareció una mujer de unos cincuenta años con falda negra de raso; su pelo era de un gris sucio, por las sienes casi blanco; sus ojos, diminutos, escrutaban el entorno con d...
[4] Andrea no se detuvo ahí: era preciso dar una continuidad a su narración a fin de esclarecer las zonas de sombra, poner los ojos allí donde ningún lector había podido saciar su curiosidad. Retomó, pues, el hilo de este relato al día siguiente, una vez hubo regresado del instituto y hallado en casa la paz necesaria a su labor creadora... ...
¿Qué dirán de la democracia quienes nos sucederán en el vivir cotidiano? ¿Dirán que la democracia fue cómplice de la destrucción masiva del hábitat? ¿Dirán que con la excusa de que "había derechos y libertades" se masacró y aniquiló el derecho a existir de las próximas generaciones? ¿Qué democracia es esa, que niega la dignidad, y hasta el ser,...
Uno puede parecerle al otro una persona cabal, u honesta, o atractivamente desorientada a veces, pero en el fondo capaz de sujetar las riendas, capaz de llevar hasta el final del camino el cargamento, las valijas tanto tiempo conservadas, los símbolos de la vida que lo son todo para nosotros. Puede parecerle a ratos dramático, pero como un perso...
[3] Una noche soñó con la escena que describe Cervantes en su prólogo de El Persiles. Era mediados de octubre, el curso escolar llevaba un mes comenzado; había tenido que volver a su barrio de El Bercial, conforme había pronosticado Augusto Montes. De hecho, ni siquiera había ofrecido resistencia a la negativa de su madre, la cual dijo que...
[2] Le asustaba dar el primer paso, colarse de polizón en el siglo XVII, la época de los monarcas altivos, de los nobles poderosos e influyentes, de la Corte espléndida, y de la Inquisición, que tanto respeto imponía entonces. Cualquier ciudadano de a pie podía ser enviado a tormento, acusado de heterodoxo o de «traicionar el dogma católico». ...
Ahora entiendo algo mejor cómo funciona esto de la auto-edición. He podido hacer las portadas a mi gusto y fijar los precios más interesantes en relación con el costo del libro. Aquí tenéis la portada de 'Las tribulaciones...' La foto es cortesía de Clarel, a quien se lo agradezco mucho. La descarga es gratis en bubok y en lulu.com El libr...
Porque hubo quien me pidió charcos y otras cosas.. Esta es una de esas "otras cosas".
[1] El prólogo de Los trabajos de Persiles y Sigismunda, la novela de Cervantes, encierra un gran misterio: el mismo autor anticipa su muerte, la cual tuvo lugar ─en efecto─ tres días después de haber mandado a la imprenta su libro. Esta increíble profecía no ha pasado desapercibida a los críticos; pero, habiendo juzgado El Persiles como una ob...
[43] Antes de abandonar la casa de Josefina, Ignacio pudo conocer al barón de Las Encinas. Salían al rellano con las palabras de la despedida, cuando sintieron unos pasos procedentes de las escaleras que daban al piso superior. Giraron la cabeza para descubrir al personaje, un vejete que aparentaba cien años, tan decrépito era su aspecto, llen...
[42] Tres desafortunados sucesos mayores contaba el barón a lo largo de su vida: El primero acaeció una vez cumplidos los veinte años. Durante una temporada fue gran aficionado de la equitación. Contrató los servicios de un apuesto caballero francés, originario de Narbona, quien le enseñó el arte de montar a caballo, cabalgar al trote o al...
[41] En sus años mozos, el barón de Las Encinas fue lo que se denomina un «calavera», esto es un personaje alborotador, risueño y despistado, de esos locuelos que en cada esquina encuentran una ocasión para liarla parda; siempre acompañado de unos amigos tan jaleantes como él. Enrique de las Encinas había sido engendrado en las altas esferas so...
[40] Algunos minutos de más necesitaron para caer en la cuenta de que no eran unos desconocidos, sino que previamente habían mediado entre ellos palabras de amistad, cartas de amor y favores más o menos encubiertos. Y aunque todo aquello hubiese quedado en agua de borrajas, era tiempo de volver la página, infundir la cuarta velocidad a aquella r...
[39] Comenzó la plática. A esta plática le estaba vedada el subirse por las paredes: no podía andar mucho trecho sin tropezar con el dique de la formalidad; no podía tocar algún tema sin sufrir el asedio del reparo. ¿Qué decir en tales circunstancias? ¿Por dónde salir triunfante? Lo mejor sería —concluyó Ignacio— no decir nada pareciendo que u...
Tenía un amigo. Este amigo vivía en el campo. No le gustaba la ciudad. Para él la ciudad representaba todos los problemas, todos los inconvenientes que uno pueda imaginar. En cambio, el campo era sinónimo de paz, armonía, luz y color; aparte una exuberante vegetación y unos animales simpáticos, allí podía encontrar gente amable, que no negaba ...
[38] Los nervios estaban a flor de piel: había que disimularlos como fuera. La pareja evitaba con sumo cuidado el choque de las miradas. ¡Oh, espanto, si acaso el otro adivinaba que uno se sentía perdido, sin saber qué decir, qué hacer en una situación tan engorrosa como aquélla! Porque pasaba que Josefina no lograba borrar la sonrisa postiz...
«Numerosas comunidades están oponiéndose a las antenas cerca de colegios y barrios residenciales. Pero cientos de miles de nuevas antenas de telefonía son necesarias para ofrecer cobertura debido a la demanda de todos los aparatos inalámbricos. La construcción de la infraestructura inalámbrica no está completa en ningún sitio. La tecnología de "...