Amamantar proporcionaría beneficios a la salud cardíaca futura
[ Vía: Reuters América Latina ]
Un grupo de expertos informó que los bebés que son amamantados suelen presentar mayores niveles de colesterol "bueno" en la edad adulta, lo que amplía la lista de beneficios para la salud que otorga la lactancia materna.
Numerosos estudios demostraron que los bebés amantados por sus madres disfrutan de ventajas sanitarias respecto de los alimentados con fórmula. Estos beneficios incluyen menos infecciones de oído, estómago e intestinos, menor cantidad de problemas digestivos, enfermedades cutáneas y alergias, además de menos probabilidades de desarrollar presión arterial elevada, diabetes y obesidad.
La nueva investigación presentada en una reunión de la Asociación Estadounidense del Corazón reveló que los bebés amamantados tenían mejores niveles en dos factores de riesgo cardíaco importantes en la adultez, comparados con los niños que tomaban biberón.
Tanto los niveles de colesterol "bueno" como el índice de masa corporal (IMC) eran mejores en los niños amamantados.
El estudio observó a 962 personas, de un promedio de 41 años, que formaban parte del Estudio Cardíaco Framingham, un análisis a largo plazo realizado en Framingham, Massachusetts. Un 26% habían sido amamantadas durante, al menos, un mes cuando eran bebés.
Las personas que habían tomado leche materna eran un 55 por ciento más propensas a presentar elevados niveles promedio de lipoproteína de alta densidad, o HDL, que es la medición del colesterol "bueno", en la edad adulta.
Asimismo, las personas amamantadas durante la infancia temprana tenían, en promedio, un menor IMC al llegar a la edad adulta: 26,1 kg/m2 comparado con 26,9 kg/m2 entre los participantes alimentados con biberón.
Los adultos con un IMC superior a 25 son considerados con sobrepeso y tienen mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas.
Tener un nivel de colesterol HDL más alto se considera como un factor de protección contra la enfermedad cardiovascular, ya sea accidente cerebrovascular o ataque al corazón.
Según la doctora Nisha Parikh, del Centro Médico Beth Israel Deaconess en Boston, quien dirigió el estudio, estas diferencias en los niveles de colesterol e IMC fueron modestas pero significativas.




