Categoría: mis reflexiones
24 Noviembre 2006
Si pudieras dar marcha atrás en tu vida.
Si pudieras corregir acciones pasadas.
Si pudieras haber cambiado algún rasgo de tu persona.
Si pudieras haber hecho sentir de otra forma.
Si pudieras no haber dejado pasar…
Si pudieras haber perdonado a…
¿Lo harías? Tal vez sí, pero no puedes.
Esfuérzate en vivir el hoy como si fuera el último día de tu vida. Vive cada momento de forma apasionada, busca un ideal grande, llena tus horas de encuentros, entrega, confianza, ayuda, y quizás ya nunca más tendrás que decir… “Si pudiera”
servido por lareflexiva
3 comentarios
compártelo
favorito
4 Noviembre 2006
Muchas veces la vida nos llama al silencio. A solo escuchar. A hacer sin decir. Nos llama simplemente a estar y esto a veces es difícil. No te escuchas, no te interrogas, pues eso te llevaría a hablar y en esos momentos las palabras resultarían vanas. Es el silencio el que debe hablar. Y... ¡¡ como habla!! Fuerte, claro, directo.
Donde creo que más se debe guardar silencio es ante el sufrimiento humano, ante algo que no entiendes y ves que está consumiendo al otro, lo conozcas o no. El silencio ante el sufrimiento consuela, anima, reconforta. La persona que sufre solo pide eso, alguien que esté, alguien que acompañe, alguien que le de la mano y que le “hable” con el corazón, con la presencia, con la mirada,… en silencio.
servido por lareflexiva
1 comentario
compártelo
favorito
21 Octubre 2006
Aunque parezca imposible a mí me ha ocurrido. Llevamos una semana en Madrid que no para de llover (gracias a Dios) y mi hermana para que no me mojara al regresar a casa, me dejó su coche.
¡¡En que hora acepte!!. Solo tiene 2 meses de rodaje y nunca me había montado en él. Yo toda valiente, me sitúo, me pongo el cinturón (entre otras cosas porque sino hay un pitidito que te llega a destrozar el tímpano, sino te lo pones) e inicio la marcha. A los pocos metros empieza de nuevo a llover. Yo, “precavida que soy”, no había estado ni un minuto investigando donde estaban los diferentes botoncitos y empezó la juerga… Doy una palanca y sale un chorrito de agua en el cristal de atrás (no olvidemos que estaba lloviendo) y luego el parabrisas empieza a moverse desaforadamente. Lo paro, sigo, no encuentro el mando del parabrisas delantero y me vuelvo a confundir y otro chorrito de agua, etc… encuentro el de delante pero vuelve a salir el chorrito de atrás y en ésta confusión…veo que el conductor de atrás empieza a hacer, estupideces con su parabrisas, ¡¡no me lo podía creer!!

Me entró un ataque de risa, pero es que encima, seguía yo sin saber manejar los mandos, en esta ocasión con los intermitentes y las luces delanteras. De verdad que todo un show. Y no paró aquí el tema, porque si tenía alguna duda de que estaba queriendo ligar conmigo, pone el intermitente para situarse a mi lado (y no era fácil pues había un atascazo) ahí ya me entró el nervio, lo único que quería era escapar, por supuesto sin abollar el coche nuevo de mi hermana.
En esto que veo un túnel, ni pajolera idea de adonde llevaba pero me dio igual, lo que quería era salir de allí. Y lo conseguí ¡vaya que si lo conseguí! Nadie se metía por esa parte del túnel porque iba a desembocar en una zona apenas conocida. ¡Una hora tarde en salir de la “zonita”! pero al menos conseguí darle esquinazo al “pretendiente”. A partir de ahora prometo, que si me pongo a conducir un coche que no conozco, me leeré concienzudamente las instrucciones del mismo. Espero...
servido por lareflexiva
2 comentarios
compártelo
favorito
18 Octubre 2006
¡¡Uf, que pregunta más difícil!! O al menos a mí me lo parece. Es muy distinto que te pregunten donde trabajas, con quien, como, pero en que…
Supongo que habrá profesiones, oficios y trabajos que lo harán fácil de responder (con la madera, en un proyecto sobre…, conductor, y un sin fin de profesiones más), pero hay otras muchas, que pueden hacer que o bien te quedes mudo ante la pregunta o bien sueltes una parrafada que al final nadie se entera.
Cuando se trabaja para las personas, pero “el objeto” es la misma persona, es difícil de explicar. Bueno, aquí también nos podemos encontrar con profesiones que lo tienen “fácil”: “estoy llevando un caso de robo, de fraude fiscal, de…” (abogados, claro), “la semana que viene empezamos con los exámenes de evaluación” (profesores). Pero… ¿y cuando es el campo de la mente, de los pensamientos, de las emociones?. La respuesta se empieza a complicar. Si es cierto que podemos soltar un “ayudo a las personas en sus problemas, en sus dificultades, en salir adelante” pero quedaría en un “¡que bonito!, pero en realidad no me he enterado de lo que haces”.
No en pocas ocasiones, que suele coincidir con que alguien me haga la preguntita, me hago el firme propósito de hacerme “un pequeño esquema mental” de en qué consiste mi trabajo, pero… sigo en el proceso.
Bueno, ¡que le vamos a hacer!… algún “año” de estos, creo que ante la preguntita no me quedaré medio pasmada, poniendo sonrisita de “je,je, y yo que le cuento” y responderé con claridad.
servido por lareflexiva
2 comentarios
compártelo
favorito
15 Octubre 2006
Quizás yo sea muy simple y me conforme con poco, pero si hay algo que me deja extasiada es contemplar una puesta de sol o un amanecer desde lo alto de un paraje solitario. Es algo que me impresiona. Es como si la naturaleza a la par que el sol se oculta, ella también se ocultara; y cuando amanece, es como si todo el campo se empezara a desperezar,inundándose de preciosos colores.
Durante el invierno debido a la vida tan "desenfrenada" que llevo me es muy dificil tener estos momentos pero disfruto rememorándolos o mirando imágenes como estas:


servido por lareflexiva
6 comentarios
compártelo
favorito
11 Octubre 2006
No se si os habrá ocurrido alguna vez. El tener sin querer un cruce de miradas con alguien que “te marca”. Se puede decir que de continuo nos estamos cruzando miradas, cuando vamos por la calle, cuando compramos, cuando hablamos con las personas etc… pero me estoy refiriendo a otro tipo de mirada.
A mi me ha vuelto a ocurrir recientemente. Vas con la “guardia bajada”, inmersa en tus pensamientos, como si tuvieras el libro de tu alma en ese momento abierto, y de repente cruzas la mirada con alguien. Por un momento es como si alguien hubiera leído dentro de ti y a la vez tú dentro de él; como si hubiera entrado en tu “santuario”, y se te queda impresa la escena.
No te azoras, no te inquietas, de nuevo bajas la mirada y “cierras tu alma”. Cuando recuerdas el momento, lo recuerdas en cierta forma como algo “mágico”. Pienso que de estos momentos es de donde viene el decir que: “los ojos son el espejo del alma”
servido por lareflexiva
5 comentarios
compártelo
favorito
7 Octubre 2006
Ver una pareja de personas mayores, muy mayores, andando por la calle cogidos de la mano, es algo que siempre me ha emocionado. Los ves con su andar lento, sus espaldas cargadas (por el peso de la vida), su pelo cano, su mirada gris, pero su firmeza en este agarrar la mano al otro. ¡¡Lo que habrán compartido!!. Alegrías, tristezas, enfermedades, perdidas de seres queridos… Mil momentos repletos de emociones, de llantos, de risas. Y siempre juntos. Esto no significa que no hayan tenido momentos duros y durísimos pero ahí siguen, uno junto al otro, caminando.
Me quedo contemplando la escena con una sonrisa en los labios, a veces hasta se me hace un nudo en la garganta, si observo rasgos que me hacen recordar a mis seres queridos, y pienso, yo quiero eso para mí, quiero poder terminar mi vida junto a alguien, alguien muy especial, que haya sido mi compañero en esta aventura y que haya compartido conmigo los momentos importantes de mi vida.
servido por lareflexiva
8 comentarios
compártelo
favorito
5 Octubre 2006
Esta mañana cuando iba camino de mi trabajo me he quedado extasiada contemplando una imagen. Era un hombre de unos treinta y pico de años que abrazaba con gran ternura a un bebe que no debía tener más de 1 mes de vida. Era enternecedor. Observando al padre, parecía que nada de lo que alrededor sucedía le importara, estaba totalmente entregado a proteger a su criatura. Hasta el último rincón de sus sentidos tenían como misión exclusiva la protección del pequeño.

Esto hace años no se veía, al menos por la calle, y es que parecía que el papel de protección física, ternura, abrazos era de uso exclusivo de la mujer, pero eso está cambiando (pienso sinceramente que es un gran cambio y muy positivo para todos, empezando por los hijos que no ven a los padres como figuras lejanas y distantes). Desde aquí mi enhorabuena a esos hombres que sin dejar de serlo manifiestan tanta ternura y cariño hacia sus hijos.
servido por lareflexiva
5 comentarios
compártelo
favorito