Magos de la comunicación
En su libro Frogs into Princes (sapos convertidos en príncipes) Bandler y Grinder aseguran que los magos de la comunicación se caracterizan por tres grandes pautas de comportamiento:
Hay que mirar siempre hacia delante y caminar. Quien no camina, retrocede.
13 Enero 2007
En su libro Frogs into Princes (sapos convertidos en príncipes) Bandler y Grinder aseguran que los magos de la comunicación se caracterizan por tres grandes pautas de comportamiento:
14 Diciembre 2006
Lo más perjudicial que me ha enseñado mi madre fue lo importante que era irse a la cama a una hora decente y dormir ocho horas seguidas. Si no lo haces, me advirtió, te encontrarás cansada y de mal humor y no podrás hacer frente al nuevo día. El motivo por el que esta advertencia me hizo tanto daño no fue porque no tuviera razón. Irte a la cama temprano es uno de los grandes placeres de la vida y ocho horas de sueño son un gustazo. El problema de su lección es que pensar en ella evita que siga el consejo.
Preocuparme por el número de horas que duermo es la forma más segura de garantizar que nunca duerma lo suficiente.
Me alarma ver que los discípulos de mi madre se han abierto camino hasta Harvard Business Review. Un número reciente le dedica siete páginas a una entrevista con un hombre de bata blanca incluso más obsesionado con los efectos del mal sueño que mi madre. Según el Dr. Charles Czeisler, la falta de sueño no sólo tiene efectos horribles sobre tu cuerpo, también provoca que rindas menos en el trabajo hasta el punto de ser peligroso. La cultura machista de privación del sueño es una completa irresponsabilidad, asegura, pues alienta a los gestores a que trabajen a toda máquina, hagan de la noche el día, viajen alrededor del mundo en distintas franjas horarias y vuelvan después al trabajo y comiencen a tomar decisiones. Todas las empresas responsables deberían contar con políticas de sueño al igual que poseen políticas sobre el tabaco y el acoso sexual, concluye.

Al igual que mi madre, el Dr. Czeisler tiene razón, los gestores que no duermen lo suficiente se vuelven maníacos, irracionales y de mal temperamento y, probablemente, tomen decisiones arriesgadas. Pero esta advertencia, al igual que la de mi madre, decididamente no sirve de mucho. Los peores gestores insomnes no son los que vuelan demasiado, sino los que se meten en la cama más o menos a gusto, pero no pueden dar el paso desde la posición de ojos cerrados a la inconsciencia. Bajo mi experiencia, puedo deciros que el auténtico truco para un insomne es aceptar que se duerme mal y aprender a vivir con ello. Un método que yo empleo para conseguirlo son las quejas. Cuento con el apoyo de un grupo de compañeros insomnes a los que busco con regularidad en la oficina para comentarles lo mal que me siento cuando me he despertado a las cuatro de la madrugada y no he sido capaz de volver a dormirme. A menudo, me responden: "¡Yo también estaba despierto a las cuatro!" Y entonces les contesto: "Si lo hubiera sabido, os podría haber llamado para hablar".
La semana pasada, mientras repetía esta conversación por centésima vez con un colega, tuve un momento de inspiración. Los insomnes deberíamos establecer una red de mensajes instantáneos que se convirtiesen en una parte tan importante de nuestra vida social como lo son los SMS para los escolares. Nos conectaríamos tan pronto como nos despertásemos y comprobaríamos cuáles de nuestros conocidos están despiertos mirando al techo. Debería haber un ordenador especial de mano con grandes teclas para que no tuvieras que encender la luz y molestar a tu compañero que ronca de forma exasperante. El nombre YouAwake?™ (¿Estás despierto?) podría asegurar una gran lealtad al producto. Con respecto a los beneficios de este prometedor negocio, provendrían en parte de la venta de los dispositivos, pero principalmente de la publicidad de productos como cómodos colchones, almohadas con fragancia a lavanda y lápices de maquillaje para eliminar las ojeras.
Os preguntaréis por qué divulgo una idea tan rentable en lugar de quedármela yo misma. La respuesta es que ya me preocupo lo suficiente siendo una esclava del trabajo: si me hiciese empresaria y tuviera que cargar con las preocupaciones adicionales de dirigir mi propia empresa, nunca más volvería a dormir.
Lucy Kellaway / Financial Times.
30 Noviembre 2006
Si bien es cierto usamos las palabras para comunicarnos, el verdadero significado de ellas se transmite con nuestro lenguaje corporal( 55 %) y el tono de voz (38 %, según el profesor Albert Mehrabian) que utilizamos.
Sugerencias para fortalecer nuestra comunicación no verbal:
1) Ten contacto visual. Me atrevería a asegurar que el problema número uno cuando hablamos con otras personas es la falta de una buena comunicación visual, particularmente bajo presión. En muchas ocasiones movemos los ojos con nerviosismo de un lado para otro.
Esto da la sensación de que siempre estamos nerviosos o de que estamos escondiendo algo. Al crear el hábito de mirar a los ojos nos damos cuenta de que nos sentimos menos nerviosos. Recordemos que en la comunicación el problema no es, necesariamente, estar nervioso, sino parecer estarlo. 
Al ir ganando más experiencia aprendemos a convertir ese nerviosismo en entusiasmo. Esto produce confianza, nos ayuda a enfocar los pensamientos y a motivar a las personas.
2) Mantente erguido. Los estudios del Dr. Mehrabian concluyeron que las personas interpretan de forma muy negativa las posturas relajadas de los brazos (y en especial, los hombros caídos). Damos la impresión de baja autoestima, algo que no nos interesa proyectar.
Algunas posturas de piernas también pueden resultar problemáticas: el típico balanceo de atrás hacia adelante o ese apoyarse sobre una cadera, como si se estuviese diciendo "No quiero estar aquí" o “no quiero hablar con usted” los debemos evitar.
3) Muestra interés sincero. La otra persona está evaluando el grado de empatía que tenemos con ella a través de una sonrisa, por un firme apretón de manos, al inclinar la cabeza levemente hacia adelante, al demostrar que escuchamos cuando asentimos con frecuencia, por el movimiento de los ojos, a través de un bostezo, por el movimiento de los labios, al sacar la lengua, etcétera.
4) Emplea el tono de voz adecuado. La velocidad con que hablamos, la modulación de la voz, la entonación que utilizamos y el ritmo que damos a las palabras nos permite expresar el estado de ánimo que tenemos. Es importante que establezcamos un equilibrio entre lo que se dice y la forma en que se dice. Recomendamos la práctica de los siguientes tonos de voz:
o Tono de voz cálido: refleja empatía y una actitud positiva de disposición a la ayuda.
o Tono tranquilo, pausado: refleja una actitud de control, de dominio de la situación. Se emplea para desviar las objeciones y transmite tranquilidad ante personas que elevan el tono de voz.
o Tono persuasivo, entusiasta y convincente: refleja una actitud de autoconfianza.
o Tono sugestivo: refleja una actitud que invita a la reflexión de nuestra idea. Acerca a la otra persona a nuestro punto de vista y evita la sensación de compromiso.
o Tono seguro: refleja una actitud profesional y seria para analizar necesidades y fortalezas, para la obtención de datos…
Una sugerencia final
Para enfrentarnos a nuestra propia realidad, pidámosle a un amigo que nos grabe con una cámara de vídeo. Es importante que haga acercamientos al rostro y que nos grabe de cuerpo entero. Seamos lo más honestos posibles y no actuemos para la cámara. Dejemos que el vídeo sea nuestro maestro del lenguaje no verbal. Veámoslo varias veces, tengamos a mano un papel y un lápiz, anotemos lo que debemos mejorar… y a cambiar nuestra actitud.
Autor: René Alvarado
27 Noviembre 2006
• Los que me han hecho sufrir, tal vez no sean tan malos.
• Los que no son de mis ideas, tal vez no sean intratables.
• Los que no hacen las cosas como yo, tal vez no sean unos locos.
• Los que discurren de otro modo, tal vez no sean unos ignorantes.
• Los que son más viejos que yo, tal vez no sean unos atrasados.
• Los que son más jóvenes que yo, tal vez hay que dejarles que se equivoquen para que adquieran experiencia.
• Los que tienen más éxito, tal vez se lo hayan merecido.
• Los que me contradicen, tal vez me abren los ojos.
• Los que tienen más dinero que yo, tal vez sean muy honrados.
• Los que me han dicho una palabra amable, tal vez lo hayan hecho con sentimiento y desinterés.
• Los que me han hecho un favor, tal vez lo han hecho de mil amores.
• Los que "pasan" de lo que a mí me importa, tal vez me ayudan a buscar lo verdaderamente importante.
• Los que no van en mi misma dirección, tal vez buscan lo mismo por otro camino.
• Los que no me lo ponen fácil, tal vez me obligan a renovar el esfuerzo y la ilusión, día a día.
24 Noviembre 2006
1) Haga un frente común. Si todos se unen contra los abusivos, no es tan difícil aplacarlos
2) Ponga en evidencia a los patanes.
3) Recurra al humor. Belding afirma que, en estos casos, el humor es una gran herramienta. "Recuerdo a un hombre que siempre llegaba tarde al trabajo, a las juntas, a todo", cuenta. "Sus colegas juntaron dinero y le compraron un bonito reloj de pulsera. Cuando se lo dieron, le hicieron este comentario: 'Por lo visto, el tuyo no funciona' ". El señor Retardo entendió el mensaje.
4) Utilice el tacto.
5) Denuncie los abusos.
6) Manténgase alerta. Es muy importante la responsabilidad colectiva en el lugar de trabajo, para que las cosas marchen bien y los empleados se respeten. Conozco muchos sitios de trabajo que funcionan de esta manera". 
7) Aprenda a reaccionar. Nuestra manera de reaccionar ante las personas conflictivas puede mejorar la calidad del ambiente laboral para todos (Gerry Smith y de Shaun Belding):
1. Personas que siempre culpan a otras, incluido usted. Hágalas conscientes de ello diciéndoles: "¿Por qué siempre es culpa de alguien más?" Es probable que se rían de su comentario o que se enojen. Ambas reacciones son señal de que entendieron el mensaje.
2. Personas que se apropian de ideas o méritos ajenos. Esto puede ser difícil de probar, así que anote su nombre en todos los documentos que redacte. Si alguien le roba una idea en una junta, señálelo de inmediato, de ser posible con sentido del humor. Más tarde, hable en privado del asunto con esa persona y pídale que no lo vuelva a hacer.
3. Personas que no paran de interrumpir. No lo tolere. Dígale a la persona con voz firme: "Por favor, espera a que termine".
4. Personas que ridiculizan a otras. Póngalas en evidencia diciéndoles: "Estoy seguro de que tu intención no era avergonzarme, pero lo hiciste".
5. Personas que no cumplen con sus deberes. Uno no puede obligar a un colega a responsabilizarse de su trabajo, pero sí decirle que está afectando a todos y que no tendrá más remedio que enterar al jefe si no asume sus obligaciones. Si no colabora, hágalo.
6. Propagadores de chismes y rumores. Reclame cuando se trate de usted, o acuda al jefe, quien podría decirle al chismoso: "Andan corriendo rumores por ahí. ¿Podrías ayudarme a remediarlo?"
7. Policías de cubículo y censores. Se trata de un tipo relativamente nuevo de agresor verbal cuya hipersensibilidad a temas como el sexo, la edad o la condición social de las personas hace que uno evite expresarse con libertad por temor a que lo malinterpreten. Una técnica eficaz para aplacarlos es decirles: "Eso es robar. Robar es cuando alguien toma algo mío que yo no le di. Tú te ofendes por cosas que yo no dije o hice en contra tuya".
16 Noviembre 2006
Es la más absoluta indiferencia ante todo. Algunas personas son apáticas de por sí, no tienen ganas de hacer nada; hay en ellas una tendencia natural al distanciamiento afectivo y a la inactividad física. Pero para la mayoría de las personas, la apatía es la respuesta a un acontecimiento vital y exige un cierto tiempo para salir de ella.

El que cae en la apatía, se sume en una profunda inactividad; cuanto menos hace más apático está y cuanto más apático está menos hace; creando así un círculo vicioso del que resulta difícil salir.
Causas
Una vida monótona, rutinaria, sin novedades ni incentivos.
La muerte de un ser querido, el abandono de la pareja.
Un período de estrés.
Agotamiento físico.
Qué hacer
Descubrir el motivo.
Abordarlo directamente.
Planear actividades gratificantes.
Realizar ejercicio físico.
15 Noviembre 2006
Muy frecuentemente, para obtener el máximo provecho de los recursos disponibles conviene pensar en términos de sencillez y sentido común.
Lamentablemente, el sentido común no es algo tan sencillo ni tan común.
Te sugerimos implementar estos principios hasta que formen parte de tu enfoque personal:
Más cautela con las personas.
Las cosas a veces son lo contrario de lo que parecen. Esto es porque algunas personas intentan adaptarlas a sus intereses personales. Ante esto, es mejor aprender a ser cautelosos con elegancia y naturalidad. El sentido común es enemigo del descuido.

Escuchar más a la gente.
El sentido común es pensamiento compartido por muchas inteligencias. Si sólo atendemos a lo que pensamos o decimos entonces no tenemos mente ni oídos alerta, perdemos contacto con el sentido común.
Más sensibilidad con lo que pasa.
Solemos desear que las cosas sucedan de una manera, pero las cosas se desarrollan fuera de nuestro control. El sentido común busca sintonizar armoniosamente con el rumbo que siguen las cosas.
Más humildad.
El sentido común se basa en la consideración inteligente de la realidad. Pero la consideración inteligente se desvirtúa cuanto más se tiña a las cosas con el subjetivismo del ego, puesto que más distorsión habrá de la realidad. Con humildad podemos tener una habilidad aplicándola de manera más realista. Nuestro ego no define a la realidad, la deforma.
www.mentat.com
12 Noviembre 2006
Nos enamoramos cuando conocemos a alguien por quien nos sentimos atraídos y dejamos caer frente a él o ella las barreras que nos separan de los demás.
Cuando compartimos con esa persona nuestros sentimientos y pensamientos más íntimos, tenemos la sensación de que, por fin, hicimos una conexión con alguien.
Este sentimiento nos produce gran placer,hasta la química de nuestro cuerpo cambia, dentro de el se producen unas sustancias llamadas endorfinas.
Nos sentimos felices y andamos todo el día de buen humor y atontados.
Cuando estamos enamorados nos parece que nuestra pareja es perfecta y la persona más maravillosa del mundo. Esa es la diferencia entre enamoramiento y el amor.
Empezamos a amar cuando dejamos de estar enamorados.
¿Que? Así es.
El amor, requiere conocer a la otra persona, requiere tiempo, requiere reconocer los defectos del ser amado, requiere ver lo bueno y lo malo de la relación.
No quiere decir que enamorarse no es
bueno, al contrario es maravilloso. Sin
embargo es solo el principio.
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