Solidaridad genuina
La democracia necesita "instituciones apropiadas, creíbles y serias cuya finalidad no sea la pura gestión del poder público, sino capaces de promover la participación popular, respetando las tradiciones de cada nación y preocupándose por custodiar su identidad".
También es urgente un esfuerzo tenaz, duradero y compartido por la promoción de la justicia social. La democracia será plena, solo cuando toda persona y todo pueblo tengan acceso a los bienes primarios (vida, alimentos, agua, salud, instrucción, trabajo, certeza de sus derechos) a través de un orden de las relaciones internas e internacionales que asegure a todos la posibilidad de participación. No habrá tampoco justicia social verdadera sin una visión de solidaridad genuina.
Benedicto XVI. 23/05/06
Hay que mirar siempre hacia delante y caminar. Quien no camina, retrocede.