Sugerencias para fortalecer nuestra comunicación no verbal
Si bien es cierto usamos las palabras para comunicarnos, el verdadero significado de ellas se transmite con nuestro lenguaje corporal( 55 %) y el tono de voz (38 %, según el profesor Albert Mehrabian) que utilizamos.
Sugerencias para fortalecer nuestra comunicación no verbal:
1) Ten contacto visual. Me atrevería a asegurar que el problema número uno cuando hablamos con otras personas es la falta de una buena comunicación visual, particularmente bajo presión. En muchas ocasiones movemos los ojos con nerviosismo de un lado para otro.
Esto da la sensación de que siempre estamos nerviosos o de que estamos escondiendo algo. Al crear el hábito de mirar a los ojos nos damos cuenta de que nos sentimos menos nerviosos. Recordemos que en la comunicación el problema no es, necesariamente, estar nervioso, sino parecer estarlo. 
Al ir ganando más experiencia aprendemos a convertir ese nerviosismo en entusiasmo. Esto produce confianza, nos ayuda a enfocar los pensamientos y a motivar a las personas.
2) Mantente erguido. Los estudios del Dr. Mehrabian concluyeron que las personas interpretan de forma muy negativa las posturas relajadas de los brazos (y en especial, los hombros caídos). Damos la impresión de baja autoestima, algo que no nos interesa proyectar.
Algunas posturas de piernas también pueden resultar problemáticas: el típico balanceo de atrás hacia adelante o ese apoyarse sobre una cadera, como si se estuviese diciendo "No quiero estar aquí" o “no quiero hablar con usted” los debemos evitar.
3) Muestra interés sincero. La otra persona está evaluando el grado de empatía que tenemos con ella a través de una sonrisa, por un firme apretón de manos, al inclinar la cabeza levemente hacia adelante, al demostrar que escuchamos cuando asentimos con frecuencia, por el movimiento de los ojos, a través de un bostezo, por el movimiento de los labios, al sacar la lengua, etcétera.
4) Emplea el tono de voz adecuado. La velocidad con que hablamos, la modulación de la voz, la entonación que utilizamos y el ritmo que damos a las palabras nos permite expresar el estado de ánimo que tenemos. Es importante que establezcamos un equilibrio entre lo que se dice y la forma en que se dice. Recomendamos la práctica de los siguientes tonos de voz:
o Tono de voz cálido: refleja empatía y una actitud positiva de disposición a la ayuda.
o Tono tranquilo, pausado: refleja una actitud de control, de dominio de la situación. Se emplea para desviar las objeciones y transmite tranquilidad ante personas que elevan el tono de voz.
o Tono persuasivo, entusiasta y convincente: refleja una actitud de autoconfianza.
o Tono sugestivo: refleja una actitud que invita a la reflexión de nuestra idea. Acerca a la otra persona a nuestro punto de vista y evita la sensación de compromiso.
o Tono seguro: refleja una actitud profesional y seria para analizar necesidades y fortalezas, para la obtención de datos…
Una sugerencia final
Para enfrentarnos a nuestra propia realidad, pidámosle a un amigo que nos grabe con una cámara de vídeo. Es importante que haga acercamientos al rostro y que nos grabe de cuerpo entero. Seamos lo más honestos posibles y no actuemos para la cámara. Dejemos que el vídeo sea nuestro maestro del lenguaje no verbal. Veámoslo varias veces, tengamos a mano un papel y un lápiz, anotemos lo que debemos mejorar… y a cambiar nuestra actitud.
Autor: René Alvarado
Hay que mirar siempre hacia delante y caminar. Quien no camina, retrocede.
Jesús dijo
Estoy de acuerdo con la importancia del lenguaje no verbal, aunque no estoy tan seguro de estarlo con todos los ejemplos que pones.
Al margen de esto, creo que en vez de cuidar el lenguaje no verbal, convendría cuidar cómo nos sentimos ante diferentes situaciones y, a continuación, ver qué se puede hacer (esto no siempre es posible).
Creo que no es bueno, si en un momento dado, por ejemplo, se siente inseguridad, tratar de "forzar" el cuerpo para que no la muestre. En su lugar, convendría ver porqué estamos inseguros. Si logramos averiguarlo y hacemos algo al respecto, no será necesario forzar nada. En realidad, nos debiera preocupar menos la imagen que damos y más la que verdaderamente tenemos. Sus razones tiene de ser así. Es lo que yo llamo acometer un problema desde su origen, no desde el resultado. Es mi opinión.
30 Noviembre 2006 | 08:04 PM