¿Qué hay que hacer para cambiar el humor de los mercados?
ayer ha marcado nuevos récords en los mercados de valores: las bolsas europeas han tenido su peor día en porcentajes de pérdida y el DJIA ha tenido su peor día en puntos de baja… los inversores no daban abasto para vender, hasta que en la última hora de rueda mejoraron los índices de la bolsa estadounidense. Islandia, Rusia, no hay país que quede fuera de esta vertiginosa debacle de pánico mundial.
El día de ayer ha sido sin dudas el peor para los mercados mundiales de toda esta crisis... Bueno, por lo menos lo ha sido de las jornadas que ya han transcurrido porque sinceramente, muy pocos se animan a aventurar a esta altura de las circunstancias, que en lo sucesivo no nos encontremos con jornadas similares o peores a la vivida este lunes.
Por un instante, daba la sensación que las pantallas de los operadores parecían estar fallando, dado que durante toda la jornada y en todos los mercados, los números se tiñeron de rojo. Pero en realidad, las mismas mostraban que el pánico se había apoderado de los mercados como nunca antes lo había hecho desde el comienzo de la crisis.
Lo vivido durante la jornada de ayer, obliga a la siguiente reflexión: ¿Qué hubiese pasado entonces si en los Estados Unidos no se hubiera aprobado el mega plan de rescate y en Europa los principales países no hubieran decidido intervenir para apoyar a sus mercados financieros?
Ayer todos los países tenían un motivo para que sus mercados se muevan hacia la baja. La jornada inició con los temores de los mercados asiáticos sobre la inminente recesión en las principales economías mundiales y su impacto en la región. La desconfianza sobre la efectividad del megaplan estadounidense y el acuerdo parcial entre los países europeos en medio de las caídas de entidades financieras hicieron lo suyo en Europa y Estados Unidos.
Latinoamérica sufrió también con dureza los temores de los mercados que, frente al aumento de la volatilidad y a la fuerte caída de los precios del petróleo y los granos, buscaron deshacer posiciones y refugiarse en colocaciones seguras. Los mercados de valores de Brasil fueron los que se llevaron la peor parte habiendo alcanzado una caída superior al 15% y con dos suspensiones de la rueda de operaciones durante la jornada (aunque luego se recuperó cerrando en 5,43% en rojo). La bolsa de Argentina no tuvo mejor fortuna y llegó a registrar una caída del 11%, (cerrando en 5,91% en negativo). Los otros mercados latinoamericanos se mantuvieron en sintonía con las bajas generalizadas y no se quedaron atrás: México cerró con una baja del 5,4% en el IPC, Perú con un rojo del 10,60% en el índice selectivo, Chile con una caída del 6,02% en el IPSA y Colombia con una caída del 4,86% en su índice general.
¿Qué le han ocurrido a los mercados? Se podría decir que, por un lado, dieron su veredicto acerca del plan de salvataje aprobado en los EE.UU… Estos creen que el mismo ha resultado tardío e insuficiente. Y si además se tiene en cuenta que el mismo estará operativo dentro de un mes (por lo que será puesto en marcha por el próximo gobierno), se puede llegar a comprender con mayor facilidad el pesimismo de los mercados.
El mismo Bush en declaraciones reproducidas por Bloomberg, en relación al impacto esperado del megaplan sobre el sistema financiero estadounidense, decía que: “Tomará tiempo restaurar la confianza de los mercados”. El presidente de los EE.UU., dejaba en claro con sus declaraciones que no se debe esperar un impacto inmediato del plan de rescate, por lo que no sería de extrañar que se produzcan nuevos episodios de crisis mientras tanto.
Pero las dudas sobre el megaplan no han sido el único factor que ha provocado semejante caída en los mercados mundiales. Se puede decir que las malas noticias no encontraron mejor idea que aparecer todas juntas.
Es que las novedades surgidas durante la semana pasada sobre la salud de las economías europeas que las pone al borde de la recesión (los datos preliminares de la economía francesa indican que la misma se encuentra en recesión), sumada a la cada vez más probable recesión en los EE.UU. ha impactado en las cotizaciones internacionales de los commodities y ha generado temor en los mercados asiáticos sobre el posible impacto que ello pueda tener en sus economías.
Por otra parte, el salvataje del banco alemán Hypo Real Estate por 50.000 millones de euros, y la compra del banco belgo-holandés Fortis, por parte del banco francés BNP Paribas, más el rescate de otras entidades por parte de gobiernos europeos, han aumentado el temor en los mercados acerca de la salud del resto de las entidades que componen el sistema financiero en los países de la región.
A ello se sumó la inestabilidad generada por acciones no coordinadas entre los países de Europa, como fue el caso de Irlanda y Grecia que aumentaron la garantía de sus depósitos cuando ninguno de los restantes países europeos lo habían hecho. En el caso de Irlanda, el sistema financiero de aquel país comenzó a atraer los depósitos del sistema financiero de Inglaterra.
Ante el riesgo generado por la decisión del gobierno irlandés, las autoridades inglesas no tuvieron otro remedio que elevar las garantías de los depósitos. Alemania imitó la iniciativa y ofreció protección ilimitada por cuentas bancarias personales, que según el ministerio de Finanzas, ello representa un valor de alrededor de 568.000 millones de euros (dicha garantía incluye también las cuentas corrientes y los depósitos a plazo). Mientras que el resto de los países europeos se encuentran estudiando medidas similares.
Pero las medidas para enfrentar las mayores turbulencias y riesgos en el mercado no se acabaron allí. Mientras el presidente francés, Nicolas Sarkozy buscaba en la jornada de ayer que el resto de los países que componen la Unión Europea adoptasen las mismas decisiones que tomaron el pasado sábado los cuatro Estados europeos que forman parte del G-8, Inglaterra anunció que tiene preparado un plan de rescate en caso de que la situación se agrave.
La sensación generalizada en el cierre de los mercados de ayer es que el desconcierto se ha instalado con ganas de quedarse y que ya no existe seguridad sobre la efectividad de cualquier medida que intenten adoptar los gobiernos.
Las pocas certezas que se observan son negativas: la recesión de las principales economías mundiales está a la vuelta de la esquina y la recuperación va a ser más lenta que en otras ocasiones dado el daño generado al sistema financiero por la crisis actual. La gravedad de la crisis es claramente superior a la que se preveía al comienzo de la misma, pero aún no se puede estimar con un cierto nivel de seguridad, la magnitud de la misma.
¿Qué hay que hacer para cambiar el humor de los mercados?... Creo que los gobiernos van a tener que seguir trabajando duro para encontrarle una respuesta.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo
