Lo que se puede lograr con un poco de masilla (o silicona) y una chequera nueva. Advertencia: No aplicable a materia gris.
Está bien, comprendo que el sustentar, renovar y modelar los cánones de belleza se haya vuelto una necesidad imperiosa, porque, después de todo, es esta cualidad una de las más alabadas en nuestra sociedad.
Sin embargo, nacidos y criados como somos bajo una mentalidad patriarcal, dichos cánones tienden a manipular la figura femenina. Mujer = objeto de publicidad.
Esto es algo que, desde mi posición, sencillamente no logro tolerar.
El día de hoy -mi cumpleaños-, salía del cine de muy buen humor tras contemplar un largometraje de magnificencia absoluta ("Being Julia"), cuando, mientras pasaba junto a un puesto de diarios, noté de reojo en uno de esos periódicos admirablemente comprometidos con la vulgaridad del pensamiento medio, la imagen de una mujer de senos obsenamente grandes, contrastados con un fino talle y vistiendo un traje de baño color turquesa. Por supuesto, usted, lector, podría decirme "pero eso es algo del todo común; no hay motivos para sorprenderse" y, claro, estaría en lo correcto. Lo sorprendente, a mí parecer, era el titular: "SUPERMERCADO OFRECE CIRUGÍAS ESTÉTICAS EN 36 CUOTAS". Me enteré por mi madre que la institución en cuestión es la cadena de supermercados Líder. Algo reprochable -sino despreciable-, si me lo preguntan.
¿Es posible que los valores sociales se hayan vuelto tan insensibles, tan deplorables? Buscamos, incansables, la manera de hacer dinero, de lucir acorde a la moda masiva y de transgredir los principios ajenos.
Esos, creo, son los síntomas de una sociedad en decadencia.

maria magdalena dijo
eres lesbiana???''''
27 Agosto 2005 | 02:24 AM