Categoría: Peticiones del lector
22 Enero 2007
Hace poco me pidió un comentarista - gracias - mi opinión sobre este libro, que no había leído pero me apetecía muchísimo, sobre todo porque me acordé de lo que me había gustado 'The Rebel Angels' que me regaló Rojo hace unos años por mi cumpleaños.
Así es que me fui a La Central del Raval y me hice no sólo con 'El quinto en discordia' sino también con la segunda parte de la trilogía, 'Mantícora'.
'El quinto en discordia' es una novela estupenda, una delicia, una maravilla, un gustazo de novela - para que lo sepas, comentarista.
Un libro escrito con tanta inteligencia que es capaz de mezclar - sin ser nunca estomagante - exquisita erudición con historia contemporánea, palos a la religión, la política y el capital. Una novela que empieza por el principio y acaba por el final de tantas historias a la vez que pareciera imposible encajar en apenas 350 páginas y deja muchísimas ganas de más. Con tantas, que anoche empecé con 'Mantícora', que me está gustando tantoomás.
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8 Agosto 2005
Vaya por delante que este libro me lo envió muy amablemente la agencia de marketing que trabaja para la editorial, y que la única condición fue que hablara de él (bien o mal) si quería y que, en caso de hacerlo, lo enlazara a su página web.
El libro es un supuesto diario de una puta de lujo que apunta en un cuaderno qué modelazos luce para según qué clientes, que tiñe de pretendido erotismo situaciones cotidianas y trata de suplir su absoluta falta de talento literario con descripciones calentorras que pudieran causar algún efecto vasodilatador a heterosexuales pajilleros o incipientes lesbianas. No sé.
"La agenda de Virginia" (y van dos) es un auténtico despropósito "literario", un sonrojante ejercicio de mecanografía verité que se cae de las manos, sonroja, aburre y provoca vergüenza ajena.
La autora (o el personaje - ni lo sé ni me importa) tiene además ese tufillo moralista con el que cargan algunas putas; esas putas que aparecen en las canciones de Sabina , en las películas de García Sánchez y en demás engendros equivalentes de la subcultura nacional.
UN HORROR.
[Y además, ¡QUÉ COÑO!, si tienes unos muslos de terciopelo, veintipocos años, unas tetas turgentes, una lengua experta, un culo marmóreo, una buena cartera de clientes y sabes follar, ¿para qué COJONES quieres escribir un libro?
Una cosa es que, por culpa de tantos libros malos, las editoriales estén dejando el Amazonas pelao, y otra - mucho más grave - es que ahora vengan los guapos a quitarnos nuestro único refugio; la literatura. Hasta ahí podíamos llegar. Por ahí no paso. Eso sí que no.]
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20 Julio 2005
A petición de una lectora cantante, ahí van mis libros preferidos para las primeras (y siguientes) lecturas por placer:
- "Coraline", de Neil Gaiman. Una revisión del otro lado del espejo bastante oscura.
- "Las andanzas de Kip Parvati" y "Kip Parvati y la sombra del cazador" de Miguel Larrea.
- "La isla del tesoro", de Stevenson. Hacerse mayor.
- "El mago de Oz", de L. Frank Baum; un libro fantástico. Bastante más triste que las versiones cinematográficas.
- "La historia interminable", de Michael Ende.
- "Charlie y la fábrica de chocolate", de Roald Dahl
- "Las aventuras de Guillermo" y todo "Guillermo..." de Richmal Crompton
- "El pequeño Nicolás", de Sempé y Goscinny
- "Cuentos escritos a máquina", de Gianni Rodari- de quien además recomiendo un breve ensayo que puede leerse online, en la revista argentina de literatura infantil y juvenil IMAGINARIA: "La imaginación en la literatura infantil"
- "Huckleberry Finn", de Mark Twain
- "Otra vuelta de tuerca", de Henry James
- Todo Stephen King. Están en la edad.
- Todo Agatha Christie. Están en la edad.
- Toda la poesía de Benedetti. Están en la edad.
- Y todos los "Harry Potter". Muy 'mainstream' y lo que queráis, pero me parece un producto muy bien hecho, que además destaca el valor del conocimiento y el aprendizaje. Y éso - en los (malos) tiempos que corren - está muy bien.
Y, de propina, una lista de libros que JAMÁS deben leerse antes de la veintena, porque se estropea el disfrute adulto:
- "Peter Pan", de Barrie
- "Alicia en el país de las Maravillas", de Carroll
- Cualquier versión "infantil" de "El Quijote"
- "Los viajes de Gulliver", de Jonathan Swift
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11 Diciembre 2004
Los poemas que componen este último libro de Jaime Siles (Valencia, 1951) desarman mis prejuicios contra la rima consonante (o quizás conforme la excepción que me confirma en mi regla); porque Siles construye un hermosísimo libro acerca del tiempo, de su paso y su levedad, en una forma poética muy tradicional, con una poesía formalmente nada osada, con metro y rima de lo más convencional (aunque es cierto que el uso que hace de la rima consonante combina ésta con un delicioso jugueteo de fabulosas aliteraciones y magníficos ejercicios fonéticos:
"Oigo crujir las jarcias y las velas
y cada foque se me desenfoca.
Y veo dos figuras paralelas
al paladar sonoro de mi boca:
parecen dos distintas acuarelas
el mismo lago y la misma roca.")
"Pasos en la nieve" combina la poesía existencial sin grandilocuencias (PASOS), la clásica mística coincidencia del exterior a la vista del poeta con sus emociones (LANDSCAPES AND SKYLINES, donde se incluyen algunos de mis versos favoritos, como éstos pertenecientes al poema "Paisaje desde el tren":
"Estoy dentro del tiempo porque estoy también dentro del tren.
Estoy en el tren, y él y yo estamos
más acá y más allá del tiempo: en otro
o - mejor - en una especie de otro tiempo
que es y que no es sólo real.
Estoy en ese tiempo que analiza el tiempo,
y en ese yo que me permite la ficción del yo:
por momentos pienso que no estoy ni en uno ni en otro,
que no me inventa el tiempo
no yo me invento el yo.")
Siles me regala en "Pinares de Guadarrama" una manera olvidada de ver escrita una palabra y la "desmalditiza", la exorciza al devolverla el participio:
"Pinares del Guadarrama,
raíz en el hoy de ayer,
caligrafía de rama
en la sombra sida del ser."
Y un poema deslumbrante, "Jardín expresionista", que seguramente fue el que leyó mi amigo Antonio y le llevó a pedirme una crónica de este Siles:
"Ya están los rododendros
en rojos sucesivos
abiertos a la muerte
y al dolor de estar vivos.
Ya están como estuvieron,
como estarán: heridos
por la vida que crea
esta especie de limbo,
donde todo parece
fluir, quedar lo mismo
que nosotros quedamos
también cuando fluimos;
donde resuena el aire
que nosotros no oímos
y el viento mueve hojas
que nunca han existido.
El tiempo es sólo un punto
en sí mismo perdido
por el que llego a hoy,
a mañana, y me abismo
en otro yo que fui
o que soy o que he sido
donde todo es ayer
menos nosotros mismos."
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23 Noviembre 2004
¿Por qué?
Porque El Niño me dijo que le haría ilusión que le diera una lista de 20. Empiezo por 25 en otras lenguas porque sé que algunos los ha leído. Seguiré con narrativa en español y otros géneros.
Porque así - lectores del ileso - sabréis desde dónde os hablo, qué libros me vienen a la cabeza cuando me piden una lista. Mis referentes.
- La vida, instrucciones de uso. George Perec
- Madame Bovary. Gustave Flaubert
- A sangre fría. Truman Capote
- Las horas. Michael Cunningham
- American Psycho. Brett Easton Ellis
- Un hijo del circo. John Irving
- Si una noche de invierno un viajero. Italo Calvino
- Los caballeros las prefieren rubias. Anita Loos
- El proceso. Kafka
- El chico del periódico. Pete Dexter
- Bodas en casa. Bohumil Hrabal
- El palacio de la luna. Paul Auster
- Dinos cómo sobrevivir a nuestra locura. Kenzaburo Oe
- La casa de las bellas durmientes. Kawabata
- El mago. John Fowles
- Mountolive (de El cuarteto de Alejandría). Lawrence Durrell
- La felicidad de los ogros. Daniel Pennac
- La información. Martin Amis
- Carta de una desconocida. Stephan Zweig
- El libro del desasosiego. Fernando Pessoa
- Dublineses. James Joyce
- El libro de mi madre. Albert Cohen
- Una pena en observación. C. S. Lewis
- Las correcciones. Jonathan Franzen
[NÓTESE, que ni Proust, ni Goethe, ni otras vacas sagradas que deberían estar aquí. Con Proust he prometido volverlo a intentar (me quedé a medias a la sombra de las muchachas en flor). Con el resto, no lo sé.]
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1 Octubre 2004
(A petición del lector JM)
Es lo único que he leído de Belén Gopegui y me parece una novela fabulosa. Dura, descreída, terriblemente humana en el peor sentido de la palabra.
Una historia de amigos y dinero, cuya adaptación cinematográfica se llamó "Las razones de mis amigos".
"La conquista del aire" (en bolsillo) es una novela de sentimientos: de culpa, de inferioridad,... y es también una reflexión pesimista acerca de nosotros (burgueses que andamos en los 30), de nuestros falsos éxitos, traiciones y autoengaños.
"La conquista del aire" es una buena novela social que no trata de aleccionar ni ofrece moraleja. Y que si no hubiera estado tan bien escrita, me habría provocado un sarpullido, porque el discurso que sostiene me da mucha, pero que mucha pereza ("jóvenes sin ideales, sin compromiso, egoístas,..." ¿Y QUÉ?)
Sin embargo, me encantó. Mérito de la Gopegui, claramente. De quien tengo muchas ganas de leerme "Lo real", en cuanto aparezca en edición de bolsillo - a una escritora tan comprometida con lo social como ella, este detalle le debería enternecer.
Eso sí, el último, "El lado frío de la almohada", no me interesa nada.
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23 Septiembre 2004
(Leí “Desgracia” hace un par de años, y mientras escribo esto no dispongo de mis notas de lectura, por lo que mi tarea será más un remover sedimentos de memoria que un análisis literario.)
Lo que recuerdo de “Desgracia” es lo terrible sin autocompasión de un personaje protagonista demasiado lúcido y descreído como para aceptar la complicidad emocional del lector. Un viejo profesor con problemas que me recordó al protagonista de “La mancha humana” de Roth, pero sin posibilidad de salvación.
["La mancha humana" de Philip Roth contiene tanta dureza y tanta belleza que espesa en las manos y obliga a constantes relecturas frase a frase. 25.02.2002
De "La mancha humana", de Philip Roth:
"Y recordó lo que las furcias le habían dicho, la gran sabiduría de las putas:'Los hombres no te pagan para que te acuestes con ellos. Te pagan para que te vayas a casa." (p. 292)
"Como dice la fantasía de nuestro orgullo desmesurado, estamos hechos a imagen de dios, de acuerdo, pero no del nuestro..., sino del de los antiguos griegos. Dios vicioso. Dios corrompido. Un dios de la vida si jamás ha existido. Dios a imagen del hombre." (p. 300) 27.02.2002
Esta mañana terminé de leer "La mancha humana" de Philip Roth. Hay que leerlo. Aunque su fin nos deje un agujero en nuestro hielo como el que hoy siento yo.
Porque demuestra lo lejos que puede llegar un escritor con el lenguaje y la inteligencia. Y lo ruines que son las palabras con dueños. 03.03.2002]
Recuerdo a los perros, el amor por los perros: el único souvenir sentimental que guardo de la novela y que me hizo pensar en Fernando Vallejo y en su gran danés mirando por la ventana.
Y Sudáfrica en plena mutación, en absoluto dichosa ni satisfactoria para todos. Un país en busca de la supuesta paz alcanzada tras el fin del ‘apartheid’, que es una herida cerrada en falso y que Coetzee transforma en un potentísimo rumor de fondo, sin ninguna concesión a la corrección política.
“Desgracia” es un libro espléndido y oscuro. Desesperanzador y poderoso. Un inspiradísimo relato de la amargura que trasciende la tristeza, que la supera y deja todo atrás. Hasta el dolor, transformado en algo mucho mayor, innombrable.
" El disfruta con la alegría de ella, una alegría sin afectación. Le sorprende que una hora y media por semana en compañía de una mujer le baste para sentirse feliz, a él, que antes creía necesitar una esposa, un hogar, un matrimonio. En fin de cuentas, sus necesidades resultan ser muy sencillas, livianas y pasajeras, como las de una mariposa. No hay emociones, o no hay ninguna salvo las más difíciles de adivinar: un bajo continuo de satisfacción, como el runrún del tráfico que arrulla al habitante de la ciudad hasta que se adormece, o como el silencio de la noche para los habitantes del campo. "
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