Ruiz Zafón y Robert Graves (con perdón)
En su columna de ayer para el dominical de La Vanguardia, Ruiz Zafón empezaba con la siguiente frase,
"El otro día leí en un diccionario de mitología que el sueño de Ícaro era volar y se me ocurrió que eso probablemente fue mucho antes de la llegada de las modernas aerolíneas."
Me quedé muerto. Porque Ícaro nunca soñó con volar, sino que tuvo que hacerlo para poder acompañar a su padre, Dédalo, en su huida de Creta. Y porque me sorprendió que, independientemente del error, Ruiz Zafón mencionara el mito de Ícaro como un descubrimiento. Claro que Ruiz Zafón había escrito "leí en un diccionario de mitología", y no "descubrí en un diccionario de mitología", aunque también podría haber escrito "recordé gracias a un diccionario de mitología" y así yo me habría ahorrado el estupor. Que fue a más cuando, casi al final del artículo de Ruiz Zafón, leí:
"(...) y como un Ícaro vulgaris, he decidido cortar mis alas quemadas(...)"
Lo que confirmó mis peores sospechas y mis mayores regocijos: Ruiz Zafón no tenía ni idea del mito de Ícaro y además consultaba diccionarios de mitología muy malos. Porque las alas de Ícaro nunca se quemaron: fue la cera que unía las plumas la que se derritió por acercarse demasiado al sol, en contra del consejo de su padre, Dédalo. Tremendo. Pero si hasta la canción Ícaro, de Presuntos Implicados, tiene más rigor:
Icaro
como un pequeño dios
desafiando a todo un sol
Y se marchó
tan alto como un vendaval
tan lejos como una canción
Mas envidioso el sol le abrazó
derritiendo en cera su valor
Y aunque le fue advertida la lección
Icaro se derrumbó
(...)
Aunque para disfrutar de auténtico y delicioso rigor, os recomiendo "Los mitos griegos", de Robert Graves. Una espléndida obra donde además de dar a conocer las leyendas, Graves llevó a cabo una profunda investigación que ponía los mitos en su contexto político, religioso y social y trataba de dilucidar su sentido, de explicar una época para comprender los mecanismos de mitificación de eventos determinantes en la historia de Grecia. Una auténtica joya que puede leerse como un largo ensayo o servir como imprescindible libro de consulta. Apunta, Ruiz Zafón.

