"Los amigos míos se viven muriendo", de Luis Miguel Rivas

Primero, le doy las gracias a Camilo por ser tan divino y mandarme este librito de cuentos desde Bogotá, con el regalo añadido de una noche de drymartinis en compañía de Javier Mejía que es un tipo encantador.
Después, el libro. Que me acompañó anoche mientras cenaba solo después de salir del periódico en un restaurante de la zona alta de Barcelona con mediocre comida y mal servicio. Que me salvó de las dos cosas gracias a sus ocho relatos rápidos, muy adultos, nada revolucionarios, nada modernos ni pretenciosos. Limpios, bien pensados, algunos mejores que otros, pero honestos.
Y varios buenísimos. El primero, "La vez que todos fuimos Jairo"; morboso y triste. Uno de esos cuentos de apenas 10 páginas que después de leído se queda larguísimo en la memoria, extiende las historias de cada cual en la cabeza y da para novelar en tiempos muertos.
"Los amigos míos se viven muriendo", un título que me fascina y un final maravilloso.
"Con la Monalisa es distinto", me parece una de las historias de amor más hermosas que he leído. No de un amor. Del amor. Y de esa mirada.
"Carta poco corta para un largo". Una delicia.
Mil gracias de nuevo, Camilo. Tenías razón .


malvisto dijo
Ah, Camilo tiene un buen blog; con todo y que me debe un plato de lentejas.... y que bueno que has vuelto.
3 Noviembre 2007 | 09:43 PM