Qué pena, Bryce, qué pena

Llegó al periódico y pensé que podría ser una buena ocasión para reconciliarme con Alfredo. Gratis.
Me la traje a casa y el viernes por la noche la tomé en el sofá. Tenía tantas ganas como miedo. No pude.
La última novela de Bryce Echenique es incluso peor que aquella por la que le dieron el Premio Planeta. Es realmente mala. Balbucea, se atasca, renquea, se pierde (sin rumbo y en lodo). No es nada. Ni una mala broma.
Hoy la llevo de vuelta a la redacción del periódico. Ni regalado quiero ya a Bryce. Y lo siento. Me duele. Yo le he querido mucho. Y por eso, y porque mi amiga Lola me pidió que no hiciera sangre, es por lo que paso suave y muy despacio, sobre esta última decepción con él.



evita dijo
Si tu me dices ven... lo dejo todo...
13 Noviembre 2007 | 02:06 PM