La fidelidad... ese concepto tan extraño
Tengo novia desde hace bastantes años. Bastantes es más de cuatro y menos de ocho. La quiero. La adoro. Estoy convencido de que es la mujer de mi vida y por más veces que me lo haga pasar mal no tengo duda de que merece la pena cada segundo que paso con ella (yo también se lo hago pasar mal a ella otra veces, claro).
Entre sus muchísimas virtudes está que comparte muchas de mis posturas y opiniones respecto al sexo. A los dos nos encanta, y los dos disfrutamos de él sin prejuicios ni malos rollos.
Al principio de nuestra relación ella era muy joven (dieciocho añitos) y vírgen. Que no pura ni casta. Conmigo se inició en el sexo... y supongo que fue como desatar un torrente sexual que aún no había salido a la luz. En todos estos años hemos ido cumpliendo pequeñas fantasías y hemos satisfecho pequeños deseos. Y yo era la envidia de mis amigos, porque a mi novia le gustaba follar.
Y esto, al parecer, no es muy común.
Mi anterior novia, por ejemplo, no es que no le gustara, pero nunca salía de ella. Nunca me decía "estoy caliente", ni "quiero comerte y que te derrames en mi boca...", frases que, siendo sinceros, a mi me encanta que me digan. Llamadme romántico...
Pues eso. Esta situación tan estimulante llegó a su cenit hace cosa de año y medio, cuando, en medio de un arrebato brutal de sinceridad, decidió comentarme algo que llevaba tiempo reconcomiéndola: "tengo veintitantos y creo que me queda mucha vida por delante... quiero follar con mucha gente diferente...". Algo que me dejó descolocado, no porque no lo comprendiese, sino porque, de hecho, yo tenía esa misma impresión.
La fidelidad.
Desde aquí todo mi respeto y admiración a aquellas parejas que sientan que se deben amor exclusivo hasta el fin de los días. Así ha sido casi siempre a lo largo de la Historia, y así, nos han sugerido, debería continuar. Pero yo tengo una teoría diferente (y es sólo una teoría, por supuesto). Por mucho que nos ciegue el amor, y nos ciega mucho, el ser humano está hecho de hormonas que nos impulsan a pensar en el bien de la especie. Por mucho que queráis (queramos) a vuestros novios/as, no podéis evitar mirar con deseo a la novia de vuestro amigo, a vuestra vecina, o ese tío cachas que pasa todos los días por vuestra calle. Qué le vamos a hacer. Es un deseo. Y es natural, y legitimo. Significa que estamos vivos, y no significa que hayamos dejado de querer a nuestros novios/as.

Otro dato: yo sigo masturbándome. De hecho lo hago tanto o más que cuando no tenía novia (muchas veces menos, pero ya sabéis). Y sé que ella también sigue haciéndolo. ¿Y por qué no? Es algo natural y estimulante, y como dice Woody Allen, es "hacer el amor con la persona que más quiero".
Así pues, ¿qué diferencia hay entre un intercambio de placer entre dos adultos con consentimiento mutuo y una buena sesión masturbatoria en el hogar? A un nivel puramente práctico, no hay ninguna. Pero claro, si algo no somos, es prácticos.
Lógicamente los celos son un factor muy importante, y cada persona es un mundo. Pero mi opinión al respecto es que follarme a la vecina, o al tío cachas que pasa todos los días por mi calle (hablando figurativamente, claro) no significa que quiera menos a mi novia.
Desde luego que no.
Y para mi sorpresa, ella opinaba igual. Oh cielos. Eso debe ser amor.
Pero claro, volviendo al tema de los celos. Hay una reacción impredecible que puede ocurrir. Si veo a mi novia follándose a su vecino, no importa lo mucho que me repita que ella me quiere a mí. Mi cerebro puede acabar por boicotearme y hacerme sentir pequeñito y miserable, aunque objetiva y racionalmente, yo sepa que ese polvo no significa nada para ella, más que un buen rato.
Así que llegamos a un trato: Ella no me contaba sus aventuras y yo no le contaba las mías.
Hasta ahora lo hemos respetado, pero con trampa. La trampa es que yo no he tenido ocasión de tener ninguna aventura y estoy casi totalmente convencido de que ella tampoco ha tenido ninguna (somos seres ladradores pero poco mordedores). Aunque es posible que me equivoque en esto último y en ese caso esté haciendo el tonto. Si es así, soy feliz porque nuestro pacto funciona: ojos que no ven, corazón que no siente. Por otro lado, cada vez estoy más convencido de que verla con otro hombre, me pondría cachondo. Lo que también tiene miga si nos ponemos a pensarlo.
Pero este post no iba de eso, y no, seres masculinos y de mente calenturienta, no pienso deciros dónde podéis incontrar a mi novia para poder confirmar mis dudas.
Hay otro dato sobre mi novia que es muy interesante. Tiene tendencias bisexuales. Y yo, ajustándome al más extendido tópico sobre fantasías sexuales masculinas, me siento terriblemente excitado por ello.
Sí, le gustan las mujeres y muchas veces tiene fantasías con ellas. Sería muy idiota si no aprovechara algo así en mi beneficio ¿no? Al fin y al cabo, me gusta mirar, me gusta ver a dos mujeres gozando, y me gusta mi novia... el problema es que ella es algo torpe para ligar con mujeres y yo lo soy todavía más. Así que cuando ella me dijo un viernes por la tarde cualquiera: "busquemos una chica para hacer un trío", la felicidad que me embargó fue paulatinamente sustituída por la cruel realidad llamando a mi puerta: Eso no va a ocurrir fácilmente.
El tiempo pasó y, evidentemente, nuestra nueva fantasía nunca se materializó, y además, la vida de mujer trabajadora e independiente está acabando lentamente con su apetito sexual.
De modo que, teniendo todas las facilidades para disfrutar como nadie del sexo en muchas de sus variantes, actualmente sigo vírgen de aventuras y de tríos con mi novia. ¿Qué mal? ¿no?
¿Algún día me veré en esta tesitura con mi novia? No perdamos la esperanza.
¿Alguien tiene alguna experiencia sobre estos temas que desee compartir? Por favor, adelante...





Tratando de descubrir los misterios del sexo en esta extraña sociedad que nos ha tocado compartir. Si decidís acompañarme, puede que entre todos consigamos llegar a alguna conclusión... Porque todos somos sexualmente activos ¿no? Pues salgamos del armario y hablemos de ello de una vez.
Isabela dijo
Una de sus fantasías es verme con otro hombre.. aún no me atrevo a hacerlo.. es más creo que nunca me atreveré.. No me imagino a el viéndome mientras otro tipo .. está conmigo.
Isabela
19 Septiembre 2006 | 02:38 AM