No va de eso
No es un día especialmente luminoso. Hace un viento de morirse y las nubes siguen encapotándolo todo. Qué mierda de primavera. Hasta hace unas semanas no tenía mala pinta. Sol, buena música, compañías agradables... uno podía encontrarse completamente feliz paseando por un parque mientras David Bowie le cantaba al oído "Changes..." y contemplabas a perros felices mordiendo botellas de plástico vacías, o pasabas delante de la iglesia en la que David y Bea se casaron (recordando como el cura, cada vez que decía sus nombres, parecía que decía "David Civera").
Nada era particularmente complicado.
Pero entonces llegaron los nubarrones, y la lluvia. No sé que tienen los días sin sol, que parecen tristes porque les da la gana. En un momento, todo el brillo de una sonrisa desaparece y te quedas encogido en una esquina pensando "¿que es lo que va mal? ¿Qué es lo que no funciona? ¿Que narices ha pasado...?
Echo de menos los días brillantes, la ilusión, el temblor de mi voz ante la excitación de algo nuevo y maravilloso. Quiero librarme del peso que se aloja en el estómago y no me deja dormir tranquilo.
Hablar por hablar, sentir de más, soñar estupideces y pensar por pensar. Gestos que no parecen nada y lo son todo. Quedarme mirando al techo de mi habitación con una sonrisa.
No hay sexo en esta entrada. Esto no va de eso.








Tratando de descubrir los misterios del sexo en esta extraña sociedad que nos ha tocado compartir. Si decidís acompañarme, puede que entre todos consigamos llegar a alguna conclusión... Porque todos somos sexualmente activos ¿no? Pues salgamos del armario y hablemos de ello de una vez.
Yo y Mister Darko dijo
Los días nublados no traen sueños,al menos no los buenos....
En cuanto a la ilusión,no se si volverá,o si hay que ir a buscarla,pero definitivamente no está ahí.Al menos hoy!
5 Mayo 2007 | 08:21 PM