I must be emo!
De nuevo estábamos sentados en nuestro emplazamiento habitual en el parque, sobre un pequeño montículo, encima de hierba mojada. La ropa acababa hecha mierda, pero el olorcillo, la sensación fresca... Valía la pena.
Estábamos tomando cervecita fresca, Unnamed y yo, viendo pasar a la gente.
Era media tarde a la sombra del árbol que solía refrescarnos, nos dimos cuenta de que pasaban frente a nosotros un grupillo de cuatro chavales, callados, que andaban despacio, cabizbajos.
Despacito, salieron una a una todas las palabras de mi boca.
- Qué mierda es esa...
- Joder tío, son emos.
- Y eso qué es?
- Pues tío ahora los pijos es de lo que van, se visten de negro y escriben poemas, y movidas chungas sobre que la vida no vale una mierda y tal.
- Ahá... - yo dudaba sobre el motivo de esto. Era el ejemplo más claro de una moda andrajosa que vendría y se iría como tantas otras.
- Sabes? Y no sólo pijos, verás cómo nos hartamos de verlos.
- Y qué royo dices que gastan?
- A ver tío, tú nunca has tenido problemas existenciales?
- En plan... "Joder qué asco de mundo" y tal?
- Sí.
- Joder tío pues sí, pero yo no me vestía de historias raras ni iba como esos...
- Pues sí tío, por lo visto el royo emo viene desde los 80, y luego ha ido modificándose y adhiriéndose a royos en plan indie y tal.
- Ahá - Cuando empezaba a hablar así, parecía una enciclopedia con patas. Le admiraba por aquello.
- Ahora el tema de ir de sentimental vende. Así que, se ponen en la muñeca algo que les marque por el lado de las venas, y ya está, tienes problemas existenciales. Lo de ir de incomprendido mola, sabes? Así que se lían a cerrarse en sí mismos, escriben poemas para exteriorizar su dolor, y tocan la guitarra.
- Y seguro que la mayoría de lo que exteriorizan es una puta mierda.
- Pero mierda. En esencia, lo que llaman es llamar la atención.
Después del discursito, se quedó pensativo un momento mientras echaba un trago de la litrona.
- Y qué problemas existenciales tenías tú, tío? - parecía extrañamente interesado - A mí nunca me ha parecido que estuvieras tan mal.
- Pues... yo qué sé tío, sobretodo sobre el ego de la gente y si era lo único que movía a las personas.
- Ahá.
- Y sobre el disfrute de las cosas. Hubo un momento en el que no entendía nada, ni por qué viajar, ni por qué salir, ni por qué nada. Yo también me planteé sobre de qué valía vivir... Como un emo, pero sin marionetizar ni llevar pinta de dibujo manga. Pero es en serio, me costaba disfrutar de las cosas porque no entendía la finalidad, no tenía un 'por qué' para nada. Y es una mierda vivir así tío.
Nos quedamos con la mirada perdida mientras empezaba a soplar una brisa de lo más agradable.
- Y con qué te has quitado eso de la cabeza?
- Cómo que con qué?
- Sí tío, que con qué te has distraído para no pensar en ello?
- Con nada tío. Estuve amargado hasta que por fin dí con algo que no sólo daba sentido a todo lo que me había planteado hasta entonces, si no que ampliaba mis miras y me daba una motivación.
- Y qué era?
- La muerte tío.
- Qué 'emo'.
Me sonreí. Estaba profundamente satisfecho conmigo mismo por no tener pinta de personaje de 'Dragon Ball'.
- En realidad, no es por la muerte en sí misma. Mira plantéate esto. Si yo me mueriera esta noche, te hubiera gustado disfrutar un poco más de mi compañía... Bueno, vamos a suponer que es así.
Ahora era él el que se sonreía.
- Si asumes eso antes de que yo me muera - continué - aprovecharías todo el día para disfrutarlo. Querrías la experiencia, el recuerdo, para toda la vida. No el recuerdo de no haber aprovechado el tiempo mientras hubieras podido. Yo no quiero perderme nada, quiero experiencias tío, no quiero perderme nada. Si un día me muero, no quiero pensar que no ha valido la pena. Quiero vivirlo todo, o casi todo, quiero poder contar que he estado en mil sitios. Quiero ver las cosas.
- Y no eras tú el que decía que para ver la torre Eiffel te valía con las fotos de internet?
- Es que ese era precisamente el problema tío. He sido criado con lo funcional, con lo simple, con el 'así lo ves, no? Pues ya está'. Pero no está, no es lo mismo, ni parecido. Cuando fui a Londres con la beca aquella, mi padre me dijo que qué coño pintaba yo allí, que con lo bien que se estaba en casa. Pero tío, yo en casa estaba amargado, y no quería acabar así, pensando en "para qué?" con cada cosa, y no vivir nada, con cada día igual.
- Sí tío, creo que te entiendo - me alegraba de haber expuesto aquello, aún hoy no sé muy bien por qué, pero en aquél momento sentía que decía una gran verdad.
- Te acuerdas en las fiestas de villa? - Todos los años íbamos a Villaviciosa a sus fiestas de septiembre. Al principio lo disfrutábamos, pero con el tiempo acabamos yendo por el hecho de ser una ocasión para ver a los viejos conocidos. - Me acuerdo un año que al volver pasamos frío, pero frío del que duele en las manos. Seguramente mis padres hubieran dicho que para eso me quedara en casa. Pero yo me alegro de haber vivido aquello, aún con su frío. Estoy harto de que me cuenten las cosas, y nunca vivirlas.
Se hacía tarde, y las litronas ya estaban en la última babilla que se queda después de haber bebido casi toda la botella. Las embolsamos, y las tiramos a la papelera que quedaba más cerquita. Nos despedimos, y nos fuimos a casa. No pensaba que la base de los 'emos' fuera algo vacío y carente de sentido. Pero todos esos que iban pintados, y de negro, y tan cantosos... No me les creía. Símplemente me daban la impresión de seguir otra moda. Dudaba entre si me daban pena, o asco.



SanJorge ySuSombra dijo
Muy cierto lo que dice de los ¿que soy yo en este mundo?. mis momentos esistencialistas o penas de vivir, como me gusta llamarles, son mi anti-numen, mi contra-istro, mi momento artistico-destructivos, en decir ¡me dan ascho, pinches fresones capitalistas, religiosos farsantes, esnobistas sin dinero, pervertidos sexuales de mierda, vosotros, humanos que solo sirven para llenar de mierda una lertina!.
creo que es un verdadero problema, perque ¿que puedo hacer?
(te invito que visites mi blog, y si asi lo deseas, escribir un comentario)
18 Abril 2007 | 03:00