Orgullo
Estaba en clase, cansado por no haber dormido ni cinco horas la noche anterior. En la pizarra se nos presentaba un problema que en inicio parecía muy simple, pero que el profesor complicaba cada vez más: siempre había un fallo.
Nos instaba a que lo resolviéramos, y sin embargo, no había ninguna razón para hacerlo. No tenía una motivación real, algo que me importara lo bastante como para resolverlo.
En numerosísimas ocasiones, la inspiración divina había aparecido para echarme una mano. Y esta ocasión fue una de ellas.
Y por primera vez, desde hacía mucho tiempo, me sentí orgulloso de haber dado una solución que nadie había encontrado. Me sentí orgulloso de algo, y hacía muchísimo que no lo había sentido. Tanto tiempo sintiéndome como una marioneta que no tiene razón para moverse. Estaba contento por haber vuelto a sentir algo. Me sentí vivo, y me sentí bien. Y me alegraba por ello.
Y aunque el motor inicial de ese sentimiento, la rivalidad con mi profesor, no era algo que debería considerarse 'bueno', me daba igual. Fuera cual fuera el motivo, volvía a sentirme bien.
Y me encantaba.

barby dijo
es bueno sentirse orgulloso de uno mismo da lo mismo la motivacion siempre que te suba la autoestima y que no pases a llevar a nadie y si lo haces que no sea con mala intencion...
que resovieras ese problema es una muestra de que eres mas inteligente de lo que crees y dale gracias a tu profesor porque gracias a el sacaste lo mejor que hay de ti...
chau besitos cuidate
23 Febrero 2007 | 09:14 PM