Las 19hs de ayer... suena el teléfono de Marc. Por su "¡anda!" con voz un poco incómoda y sus intentos de separarse un poco de mi, intuyo que es Javier. La persona a quien más adoré en su momento, la persona que menos me ha querido. Pero a la vez es también quien me enseñó a conocerme a mi misma, a tener claro que es lo que NO quiero tener en mi vida, nunca más. Se casó el verano pasado, pero eso no ha sido impedimento para que en vísperas de su boda, o incluso después de celebrarse, mi móvil haya recibido sus mensajes reclamando algunas cosas "pendientes" que tenemos él y yo. No hay nada pendiente. Nunca lo habrá. Porque ahora soy YO la que decide mi vida.

Oigo que Marc le pregunta en broma si ya tiene família, su respuesta: "estoy en ello". Ni siquiera me importa. Ya no me duele. Es una etapa más de mi vida que ya pasó. Es una PRUEBA SUPERADA.

(Esta tarde tengo cita en el MCollins con unas ex-compañeras de trabajo, motos y fatigas. Voy a ver si convenzo a nenita V para que se apunte... si es que se ha recuperado. No tengo claro si es una gripe de verano.... o los vestigios de un sábado memorable en el Karma)