Categoría: pensamiento
21 Marzo 2008
Si los objetos que vemos no son en sí mismos lo que vemos, de lo que no vemos tampoco tenemos constancia, ni de su ser, ni de su existencia, de sus caprichos, de sus manías, sus vicios, sus pasiones. ¿Son tangibles los bichos, son efímeros?
En las cosas nos proyectamos como en la pantalla se reflejan las sombras, los espectros del pasado. La presencia hace efecto ante las ausencias. Ausencias que producen que si un árbol cae sin nuestra compañía, dudemos de si se ha producido algún ruido.
Hacen ruidos todas las hojas caídas. Alguna hoja produce tal aleteo que pararía el mundo. No tenemos constancia de que la Tierra cambie su velocidad, de que siquiera se inmute cuando una lágrima se deposita en el suelo. Quizá los objetos no sean tan reales como nuestras miradas, tal vez el sonido de una gota, plop, plop, inunde una habitación, la habitación de la que no podemos huir, de la escapamos con los objetos queridos, con el recuerdo, con la imagen soñada de los objetos deseados. Sin los objetos reales. Reales o imaginarios.
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26 Noviembre 2007

Peter Sloterdijk, filósofo
Víctor-M. Amela, La Vanguardia
22/11/2007
(...)
LaVanguardia: ¿Lograremos alcanzar la felicidad?
Sloterdijk: En vez de querer alcanzar la felicidad corriendo tras ella, párate un ratito para que la felicidad pueda alcanzarte a ti.
LV: ¡Procuraré recordarlo!
S: Sucede igual con la verdad: solemos encontrarla en cuanto reducimos la inversión que hacemos en no reconocerla.
LV: Somos grandes inversores en infelicidad...
S: Somos los esmerados intérpretes de una comedia, la comedia de la necesidad: no paramos de inventar problemas.
LV: ¿Por qué somos así?
S: Porque provenimos de Necesitania, continente en que todo era necesidad, y hemos evolucionado hacia Posibilitania, este continente en que todo es posibilidad. Y tener que andar siempre eligiendo… ¡es muy torturante!
LV: Me pasa con la carta de los restaurantes.
S: La primera vez que fui a América me dieron a elegir entre doce salsas, ¡y casi lloro, desesperado! Por primera vez en la historia de la humanidad ¡hay añoranzas de Necesitania!
LV: Con lo que nos ha costado huir de allí...
S: Este continente, tan rebosante de posibilidades, nos resulta a la vez tan incontrolable…
LV: Pero aún quedan islas de necesidad, y allá acuden los cooperantes de las ONG…
S: Que tienen que elegir entre quedarse en Necesitania o traerse a sus habitantes a Posibilitania, este continente en que nos complicamos la vida con listas de posibilidades que te obligan a sentir deseos que antes no conocías.
(...)
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11 Agosto 2007

Dice Manuel Vilas que el Mal es el tema de: “2666” de R. Bolaño, “El Castillo” de Kafka, “Una temporada en el infierno”de Rimbaud, “La tierra baldía” de Eliot, del Cernuda último, de todo Dostoievski, todo Faulkner. No está mal.
M.Vargas Llosa en “la verdad de las mentiras” destaca de este último, “Santuario”, la más horrible historia que se pueda imaginar, una inquietante parábola sobre la naturaleza del mal. Y censura ese afán moralizante de los críticos de buscar una función edificante para que la sociedad acepte estas oscuras y grandes obras. También en las páginas del autor peruano hay muchos viajes por el infierno.
Y el cine se ha recreado a gusto por esos paseos tenebrosos y macabros.
Truman Capote dijo: “el único denominador común que pude encontrar entre los condenados por homicidio fueron los tatuajes". (Qué fuerte suena esto hoy día.)
En “A sangre fría”, novela de no-fición o novela real, T. Capote nos narra el brutal asesinato de una familia por dos ex-presidiarios. Un asesinato cruel y gratuito. Sobre todo, gratuito. Y eso es lo que nos desconcierta, ¿por qué alguien se deja arrastrar por el mal sin motivo? Sin motivo conocido. Ya sabemos que la curiosidad humana es lo que nos mueve (y a veces nos salva, como dice J. Semprún que le salvó a él de los campos de concentración). ¿Por qué lo harían?, nos preguntamos todos, aunque Unamuno nos reproche que cuando descubrimos las razones de un acto dejamos de interesarnos por él, para eso nos sirve la cochina lógica, y nos trata de estúpidos bachilleres, curas y barberos. En fin.
De “A sangre fría” me interesa su estructura. Cómo T.Capote va alternando un capítulo de la vida de la familia asesinada con otro de los asesinos. Y conforme pasamos páginas notamos que nos interesa más la vida de estos últimos. A los primeros, los vemos demasiado normales (aunque de cerca nadie sea normal), próximos a nosotros, poco literarios. En cambio, nos recreamos en los detalles de los criminales. Sin querer, jugamos a detectives (a malos detectives nos diría E.A.Poe al fijarnos en pistas superficiales). Y nos atraen, morbosamente, cuando encuentran faltas de ortografía en la noticia periodística de su crimen.
Así vamos navegando por este libro truculento, con final conocido, a la búsqueda de las claves del mal, o al menos recordando que el mundo está mal hecho; la buena literatura, dice M. V. Llosa, "nos hace a los seres humanos más aptos para la infelicidad, y nos desagravia de las ofensas de esa vida injusta que nos obliga a ser siempre los mismos, cuando quisiéramos ser muchos".
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25 Enero 2007

Las palabras poseen un poder mágico que nos arrastra como un imán. Al oír un nuevo concepto lo asimilamos con los ya conocidos, buscamos en nuestro armario de palabras ya usadas y al encontrar sólo calcetines, jerseys y chaquetas lo dejamos sin percha. El empoderamiento es un traje nuevo para vestir nuevas necesidades.
El poder ni se da ni se toma, se tiene. En temas de desarrollo social se usa esta nueva prenda para dar sentido a realidades como la adquisición de nuevas capacidades por parte de personas y grupos antes marginados.
Tomemos a una persona con alguna dificultad (¿quién no lleva un botón roto?, Qué levante la mano el que no tenga ninguna carencia ). Al adquirir conciencia de una debilidad adquirimos fuerza, al ser conscientes de nuestra falta: conocer un problema es empezar a resolverlo. Y si además existe apoyo exterior, porque sin apoyo exterior somos muy poquita cosa, vamos muy mal vestidos. Con ese apoyo, con esa plancha que nos alisa el camino, que nos sirve de puente y referencia, podemos continuar adelante, cambiar de ropa: estamos ya en el proceso de empoderamiento.
Hay un triángulo mágico, o equilátero, formado por: los valores, las prácticas y las normas. Hay pues que querer vestir bien (valores), comprarse la ropa nueva (práctica) y tener medios para ello (normas).
Con estas prendas viajamos mejor equipados.
Con mi camisa menos vieja he pasado el día rodeado de power-points, empoderamientos, transnacionalidades y exclusión social, y quería vestir otra página. Gracias.
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12 Diciembre 2006

Leo que Europa decide esta semana si paraliza o no parte de las negociaciones de adhesión de Turquía. Mientras tanto asisto a una larga reunión donde mediadoras culturales -de origen magrebí, árabe y sudamericano- explican sus prácticas y comentan las diferencias entre multiculturalidad e interculturalidad. Frente al multiculturalismo, con sus compartimentos estanco, y los consiguientes guetos, se propone la interculturalidad como un mosaico vivo, contradictorio, que permite las mezclas. Frente a las diferencias se ofrece la diversidad.
Este campo semántico nos ofrece los siguientes conceptos: interacción, intercambio, empatía, solidaridad, enriquecimiento, integración, aprendizaje, intercambio, redes, disposición, transversal...y nuevas palabras:¿empoderamiento?
Apuestas de futuro para un mundo dinámico.
Los antropólogos aportan las perspectivas emic y etic como modos de aproximación al conocimiento; y occidente parte de los derechos humanos, el laicismo (estado público/religión privada), la primacía del individuo y la igualdad ante la ley como armas racionales frente al tribalismo, el sacrosanto folklore, las razas, la pobreza y la intolerancia religiosa.
A veces te queda la sensación de no explicarte demasiado bien, y te acuerdas de A. Einstein:
No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela.
quien también dijo:
La formulación de un problema es más importante que su solución.
No podemos solucionar problemas usando el mismo razonamiento que usamos cuando los creamos.
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12 Octubre 2006

(http://www.flickr.com/photos/nataliarestrepo/127154069/)
Estoy cansado de estar vivo,
aunque más cansado sería el estar muerto.
L. Cernuda.
Leer en la cama produce distrofia endotelial aguda.
La literatura, como el sexo, está llena de haches mudas y de haches aspiradas.
Los hospitales, asépticos, níveos, límpidos: ensucian.
Cerramos los ataúdes a martillazos, no vayan a levantarse los muertos.
Los armarios con muchos cajones siempre esconden algo. Casi siempre el vacío.
No levantes la alfombra, entre la basura suele esconderse la conciencia.
Cuando Gregorio Samsa se despertó, volvió a dormirse.
Roba todas las sonrisas que puedas, son una especie en extinción.
Lo peor no es que llueva, lo peor es que ya ni te mojes.
Estar sordo aísla del ruido.
La locura es una tele en blanco y negro, con un solo canal en el que no para de cantar el Fary.
Acuérdate de que las cárceles tienen techo: mójate cuando llueva.
Nos gusta ver jugar a los niños para imaginar que un día fuimos felices.
La locura empieza por uno mismo.
Cierra bien las bolsas de basura. Hay contenedores en los que duermen niños. Se cortarán si depositas cristales rotos.
En las guerras, los vencedores no se molestan en contar los muertos. Los perdedores sólo lo intentan.
La soledad no se cura en los albergues municipales. Ni en internet. Si te gustan los abrazos y los besos: visita los tanatorios.
¿No sabías que leer en la cama produce distrofia endotelial aguda? No importa. Es mentira.
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26 Septiembre 2006
El protagonista inicial de los simpson era Bart. Pero el éxito de la serie se debe a Homer. Todo un antihéroe contemporáneo en el que reflejarse con facilidad. Dice J. J. Millás que nos gustan las historias en las que nos sentimos identificados en los personajes. Homer bebe cerveza, tiene problemas vecinales, laborales y familiares, engorda, es lento y torpe, y gracias a la magia de los dibujos animados sobrvive capítulo a capítulo; como nosotros día a día.
Ahora sale una nueva versión de Supermán. Decía Umberto Eco en Apocalípticos e integrados que Clark Kent, con sus miedos y cobardía, es el contrapunto necesario del héroe. La vigencia de Superman se apoya en esa figura de dos caras (héroe/ciudadano medio) que nos permite soñar con grandes ideales sin olvidar nuestra humanidad.
El mito de David y Goliat de origen bíblico nos permite, a su vez, soñar con superar a los gigantes.
De la iconografía publicitaria actual destaca el primo de Zumosol, ese imaginario superhéroe que en caso de problemas nos sacará las castañas del fuego. Mientras tanto debemos tomar mucho, mucho zumo.
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1 Septiembre 2006

Como decíamos ayer…
El Diccionario de la RAE dice que confesión es: Declaración que alguien hace de lo que sabe, espontáneamente o preguntado por otro.
Como era de esperar, la declaración de Gunter Grass de su pertenencia a los 17 años a las SS ha levantado todo tipo de comentarios. Leo el artículo de Mario Vargas LLosa de este domingo en El País que en su inicio me recuerda al ínclito F.U. cuando dijo: yo venía aquí a hablar de mi libro y...
Luego, M.V.Ll. distingue entre el autor y su obra, reivindicando la calidad literaria de un libro, al margen -y por encima-, del propio autor. Lo que más llama la atención, además de su benevolencia, talante y solidaridad gremial, a parte de la pertinaz insistencia en denostar a Sartre - a quién idolatrara en su juventud (será por eso)-, es la referencia a la figura del escritor comprometido. Dice Vargas Ll. que G.Grass es el último de la especie. Supongo que se olvida en la lista de Saramago, Sábato, o él mismo... cada uno con su ideas. La figura del escritor, del intelectual que influye en la sociedad, del referente moral de una época es la que le recuerda a Gunter G. que ha desaparecido, y hay un tono de nostalgia, de sueño roto en esa declaración que suena a autorrecordatorio, a un mea culpa: “yo también creía…”.
En cambio, los hay más intransigentes, como Alejandro Gándara en su interesante blog en El Mundo que sugiere que el coincidir la publicación de las memorias con la confesión es pura operación de marketing.
El DRAE también habla de perdón, de remisión de los pecados, de indulgencia: de la facilidad en perdonar o disimular las culpas o en conceder gracias.
Amén.
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