Gastos finalistas

Toma un euro. Para vino, no. Para un bocadillo, de jamón. ¿Un bocadillo de jamón por 1 €? Los gastos finalistas son los autorizados para un fin concreto. Sólo para el fin autorizado. Cuando el jefe te da la nómina, no quieres que te imponga el objeto del consumo. Este mes no te compres un pantalón, te compraste uno el mes pasado. Mariscada, tampoco. Para el otoño o el invierno. Este mes, menú del día. Y ahorra una parte, una parte importante. Nada de cafelitos a media mañana. Ni en la sobremesa. Paseos, sí, que son gratis. Un ligero gasto de zapatos: sandalias nuevas con la próxima nómina. En los presupuestos generales del Estado se incluye una partida (entera) para
