El sonido del mar en la caracola
Estos días siento como si el mar que dibuja el mapa de África en las grutas de Hércules hubiera inundado la cueva del héroe para dejarme desnuda ante el destino. Cansada mi mente de tantas palabras estériles, de repente un sonido procedente del interior, como el del mar dentro de la caracola, me ha dicho la verdad. Sola, he entendido su llamada y ahora me dejo mimar por ese oleaje, esperando a retomar el rumbo sabiendo que la deriva es parte del camino. Y es que no hay nada como ser consciente de que vas a la deriva, y dejarse llevar. Una vez descubrimos la verdad y nos desnudamos ante ella, ninguna tormenta nos hará hundirnos. Seguiremos adelante convencidos de que alguien nos espera en la orilla, aunque nadie sepa que vamos hacia ella. Feliz año.

J.J. Pérez dijo
No, si ya lo dice Rajoy, que vamos en un barco sin timonel. Es otra forma de decirlo.
4 Enero 2007 | 09:56 AM