Cuando llegué a este pueblo pensaba que iba a morirme de pena, por estar tan poco habitado, tan pocas tiendas y sitios para salir.

Ahora me doy cuenta de que es el sitio perfecto para vivir.

La gente que lleva aquí toda la vida no saben lo que tienen, pero ven que todo el que se va, acaba volviendo.

Es lo mas parecido a un paraiso, aunque tenga sus cosas malas como la carencia de ambulancias... almenos hay un helipuerto, por si se tienen que llevar a alguien en estado grave hacia la capital, ya que aquí tenemos un ambulatorio en el que te recetan yogur natural para las ulceras de los ojos y aspirina para la tos, diciendote ante cualquier cosa que es un virus. Pero bueno, eso ya otro día entraré en detalles jajaja


Para mi una de las cosas mas bonitas de este sitio es la ribera, un lugar para desconectar, el sitio en el que mas refresca por las noches y mas agusto se está durante el día. Perfecta para tumbarse y fumarse un cigarro o hacer botellona, apropiada para deportes como el piragüismo, el tappel, la escalada, la tirolina, el puenting... el suicidio... uy! perdón, pero ya van unos cuantos que usan los puentes para eso, si... muy desagradable escena.

Mi madre siempre me ha dicho que cuando ella era pequeña la ribera era aun mas bonita, el hombre aun no había metido mucho la mano y ya se sabe que lo natural siempre es mas bonito, el agua corría en abundancia, con mas fuerza y por donde quería.

Tambien quiero mostraros el lago, el lago azul... otro lugar precioso, aunque vais a perdonar que no ponga otra foto, esta es la unica que he encontrado y no puede apreciarse la "playita" donde nos bañamos ni "el salto", allá donde los mas jóvenes arriesgan sus cabezas al saltar al agua desde tanta distancia... (y las rocas abajo, nunca entenderé por qué lo hacen).

Cuando paseas por estas calles parece que estás en otra época, a veces nos quejamos por tener tan pocas cosas, tan pocos sitios de ocio pero... creo que precisamente esa es la mágia del pueblo, lo que lo hace tan bonito.