¡Cómo asfixia!
No sé si seré TGD no diagnosticado, pero en cuanto me rompen la rutina sin previo aviso....¡se me tuerce el morro, se me cambia el gesto!
¡¡Quiero q se vaya!! Quiero q no tenga privilegios, quiero q no use mis cosas, ni mi tiempo... pero no discutir. Quiero q ocurra algo mágico q consiga q esto se modifique sin q yo tenga q plantarme. Se está enquistando, y un poquito, vale, ¡pero tanto: NO!
Y mi problema, ya se sabe: aguanto, me callo, no digo nada, sonrío, dejo caer algún comentario... pero pasa el tiempo... y como no lo consiga reconducir...acabo saltando, y cuando salto: SALTO. Y entonces lo digo mal, con mal tono, con malos modos... pero es q ¡¡quiero q se vaya DEL TODO!! Q no puede disponer de todo lo mío cada vez q él quiera, q yo respeto todo lo suyo. Y es q estoy harta de q use mi garaje, de q ponga mi tele, de q decida cuándo viene y cuando va... Quiero q pida permiso. No es tan difícil: sólo q pida permiso (aunq no seré capaz de no concederlo, pero... me conoce bien... y podrá intuir cuando no me guste o no me apetezca).
Me lo pondré de reto: próximo viaje, próxima charlita, próxima oportunidad ... se lo diré claro: Tenemos q reorientar esto. Necesito aumentar la distancia... Lo hablamos, y lo hablamos, y no lo acabas de cumplir. En cuanto bajo la guardia... vuelves a estar aquí. Quiero más espacio... ¡me asfixio!
Supongo q no lo llevo bien, pq además ha traido un trancazo importante ¡y yo estaba tan bien! y ahora se me cae el moco, me sube la fiebre, me duele todo.... en fin ¡q estoy griposa y asquerosa!


Fernando Hortal Marín dijo
Animo, y aguanta, piensa que es mejor olvidar y perdonar que recordar y amargarse, saltar no merece la pena.
Besos, Fernando.
3 Marzo 2008 | 11:20 PM