Control disfrazado de amor -violencia en el noviazgo

Por Esther Quintero / Especial El Nuevo Día
A veces es fácil caer en relaciones violentas, sobre todo si persistes en creer que con el tiempo las personas cambian.
Cuando se habla de “relaciones” lo ideal es que se presenten en un ambiente de respeto, tolerancia, individualidad, comunicación y derecho a la toma de decisiones de forma independiente. En las relaciones de noviazgo, se esperan las mismas características, sin embargo, en ocasiones esa relación se lleva dentro de un ambiente contrario al esperado. Las circunstancias que se enfrentan y sus consecuencias se toleran bajo la expectativa de que se podrá “cambiar” a la otra persona.
Cuando en la relación de noviazgo una de las partes abusa de la otra, se enfrenta a un problema de violencia. Esa violencia puede darse de varias formas: física, verbal, sexual y emocional. La violencia se presenta con el propósito de mantener el control sobre la otra persona.
Entre los casos que hoy se catalogan como violencia doméstica, el problema inició con episodios de violencia en el noviazgo. La violencia en el noviazgo puede confundirse y aceptarse como una muestra de amor, e incluso cuando el control no se presenta, se cuestiona el amor. Por ejemplo:
•Siente celos / porque “me ama”.
•Me llama constantemente / es que “se interesa en mí”.
•Pregunta dónde estoy y con quién / es que “me cuida”.
•Me prohíbe ir a lugares que son de mi interés / “quiere estar conmigo más tiempo”.
•Está en contra de lo que dicen mis padres y hasta sugiere la desobediencia / es que “me defiende”.
•Me dice qué ropa puedo usar / “vigila mi apariencia cuidando que otros no se aprovechen”. Estos “signos de amor” son los principales aspectos a considerar como indicadores de una posible relación de control.
Existen ciertos indicadores que debes observar:
•Invadir decisiones personales como a dónde voy y con quién.
•Intentos de controlar tus relaciones, tales como amigos, compañeros de estudio, compañeros de trabajo y hasta familiares.
•Crítica negativa a amigos y familiares.
•Estar pendiente de las amistades.
•Celos excesivos e injustificados que ocasionan situaciones de estrés.
•Amenazas y manipulaciones en casos donde las cosas no se harán a su estilo. Estas amenazas incluyen finalizar la relación.
•Expresar que es superior a ti (Ej. por ser hombre, por ser “más inteligente”, por ser de mayor edad, por tener mayor número de amigos).
•Conductas y expresiones posesivas como: “Me perteneces”.
•Supervisar tu apariencia personal y actividades sociales.
•Prohibir la oportunidad de estudio y trabajo.
La violencia en el noviazgo puede ocurrir de forma sutil. Puede darse tanto del hombre hacia la mujer como viceversa. La violencia no tiene género, edad, ni condición social. La mejor persona para cuidar tu relación eres tú. No ignores tus observaciones ni sentimientos, no los guardes bajo la teoría de que “las cosas cambiarán”.
La autora es psicóloga clínica. equintero@humorterapeutico.com
Para prevenir o enfrentar una posible relación de violencia:
•Respeta y exige respeto en las decisiones personales.
•Evita presionar y no permitas presión de la otra persona.
•Cuida y respeta los aspectos y espacios individuales.
•Mantén una comunicación directa, clara y consistente.
•Cuando enfrentes dudas, discute tu situación con una persona de confianza y escucha su punto de vista, compáralo con el tuyo y toma una decisión.
•Rechaza aquellas situaciones en las que no sientes bienestar y en las que, por el contrario, experimentas control.
•En ocasiones, finalizar la relación es la mejor alternativa. Es mejor un buen amigo que un mal amor.
Mi nombre es Ada M. Álvarez Conde, tengo 21 años y resido en San Juan, Puerto Rico. A los 16 años comencé a interesarme por el tema de la violencia en el noviazgo y las maneras para combatirla. Trabajé de voluntaria en el periódico estudiantil TINELLER; e hize un reportaje sobre lo mismo. Ese mismo año, basándome en experiencias personales e investigaciones comenzé a desarrollar mi pasión, la escritura en este tema. Se creó la novela: Lo que no dije. Estoy escribiendo la edición bilingue de la novela y editando mi poemario. Luego de trabajar por dos años la publiqué a los 19 convirtiéndome en la novelista más joven de Puerto Rico. Por medio de la internet, de crear conciencia sobre este problema, especialmente en sus inicios para evitar los accidentes. Actualmente estudio periodismo y espero que este site sirva para ayudar a crear un mundo de paz.
Este libro es un sueño para mí. Como escritora desde joven he ganado varios premios, pero entiendo que ninguno me complementa más que este porque es una obra inspirada en un problema social y así puedo ayudar a mi país; con este site al mundo. Quiero ayudar a las mujeres que están en el problema y darles herramientas a los que están alrededor de ellas para que las ayuden. Este es mi granito de arena. Ayúdame a demostrar que una persona puede cambiar el mundo. Dicen que el que calla otorga y espero profundamente que apoye mi novela y este site, para que muchos lean LO QUE NO DIJE y salgan de la soledad, del maltrato y sobretodo del silencio.
Entra a www.loquenodije.com para el quiz.
gracias!
Colaboradora: Natalia A. Bonilla, estudiante de periodismo en la Universidad de Puerto Rico.
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anonimo dijo
Si muy bien. Hay que pedir ayuda, pero ¿dónde? No soy celoso, no controlo a mi novia (con la que vivo), trato de ser lo menos machista. Ella tiene independencia económica (gana más que yo, es profecional, como yo), ayudo con las labores de la casa (lavo baños, platos, ropa, a veces cocino pero ella dice que es un asco...), en fin. Sólo hay un pequeño problema: pierdo el control con facilidad. La última vez, ¿enseñándole? a conducir me enfurecí tanto que le di un puño en el brazo. Casi no me habla, no me besa. En cualquier momento se puede ir, pero la amo. No quiero que me vuelva a pasar ¿Con quién hablo? Es difícil. En general soy agresivo con todos, pero, por supuesto, no quiero ser agresivo con nadie, y menos con ella. ¿qué hago?
23 Agosto 2006 | 06:10 AM