Sevilla

La guitarra enmudeció y un taconeo se elevó entre las voces. Fue entonces cuando sus pies comenzaron a volar entre el suelo y el cielo, su falda era un clavel abierto como un tio-vivo, sus lunares gotas de agua en primavera que quisieran mojarme.










suss dijo
MUY BUENA FOTO.
Y OLE!!!!!
Saludos
3 Mayo 2008 | 06:03 PM