Nuestras primeras expresiones
Cuando somos pequeños por naturaleza no hablamos, todas nuestras necesidades las expresamos por medio de gestos y como todo bebé llorando.

La importancia del lenguaje no verbal es tanta que es una menera de sobrevivencia natural. ImagÃnense si no tuvieramos esa capacidad cuando pequeños, nuestra medre hubiera tenido que estar las 24 horas pegada de nuestra cuna o peor un doctor siempre con nosotros para supervisar si necesitamos comida u otra necesidad.
La manera de hablar cuando infantes es sumamente escencial para sobrevivir, cuando reimos le damos señales al mundo que nos encointramos más que bien y cundo lloramos algo anda mal.
Es más desde el vientre de nuestra madre nos movemos y le pateamos. Antes de nacer, los bebés establecen una sincronÃa con la madre, al moverse en el útero tal y como lo hace la progenitora en el exterior. Después de nacer, el bebé adapta sus movimientos a las palabras de quienes le hablan y trata de recuperar la unidad que sentÃa en el interior de la madre, quien deberá interpretar adecuadamente sus señales.Más adelante, cuando crecen, los bebés comienzan a señalar directamente, con el dedo Ãndice, el objeto de sus deseos, y recurren también a la mirada para dar a conocer la información relativa a su estado de ánimo o sus necesidades. Además, el bebé irá captando las reacciones y comportamientos del adulto ante determinadas circunstancias, asà como su significado, para, posteriormente, imitarle y facilitar a los mayores la comprensión de sus gestos. Luego desarrollamos el arte de hablar para asà expresar de manera más concisa lo que sentimos y asà poder comunicarnos con más efectividad con el mundo exterior.

Carlos dijo
Es totalmente cierto llorar cuando somos chicos es como hablar
15 Julio 2005 | 07:55 PM